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El Foro de la Familia afirma que la nueva ley del aborto traerá "más violencia machista"

La Fundación Mujeres pide sacar "fuera del Código Penal" la interrupción del embarazo

El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, ha asegurado hoy en la subcomisión del Congreso encargada de revisar la actual ley del aborto que "la única solución progresista legal frente al aborto es proteger, siempre y en todos los casos, la vida del no nacido", así como a la mujer para que "nunca se vea abocada" a poner fin a la vida de su hijo por "falta de solidaridad social". Blanco ha denunciado que la actual normativa sobre el aborto ha generado "una situación de violencia machista y de coacción de género contra la mujer embarazada" porque todo su entorno social, laboral y sentimental "la deja sola ante sus problemas". "La ley las deja abandonadas, susceptibles al chantaje emocional y laboral como consecuencia de un embarazo", ha agregado, para ofrecerles sólo "la salida fácil del aborto". Blanco ha vaticinado que la despenalización del aborto "agravará esta situación de injusticia, ya que al no haber ninguna restricción, la mujer sufrirá más coacción y más violencia machista". Por esta razón, ha reclamado a los diputados de todos los grupos políticos que, "más allá de lo que propongan al Gobierno" sobre la nueva ley, se preocupen de exigir "solidaridad activa de las políticas públicas con la mujer embarazada".

El experto ha propuesto una "pedagogía pública frente al aborto" como se hace sobre los accidentes de tráfico o el consumo de alcohol y tabaco, con la implicación de la sociedad y de los medios de comunicación. "Si dejásemos de mirar hacia otro lado e hiciéramos pedagogía de que el aborto siempre es un drama terrible, probablemente lográramos también reducir su número", ha sentenciado.

El aborto como "elemento de garantía"

La experta propuesta por el PSOE para la subcomisión del Congreso que estudia la reforma de la ley del aborto ha pedido durante su comparecencia en este foro que la interrupción voluntaria del embarazo se saque del Código Penal. Marisa Soleto, directora de la Fundación Mujeres, no se ha limitado a exigir que se despenalice esta práctica, sino que ha ido más allá al asegurar que el aborto es "un elemento de garantía" y que, por lo tanto, nunca debe ser considerado como un delito. A su juicio, el Código Penal debe "exclusivamente" penalizar el aborto que se realiza "en contra de la mujer" mientras que la interrupción voluntaria del embarazo tendría que regularse por una ley del ámbito sanitario que lo aborde como "algo de salud pública".

Soleto cree que esa normativa tendría que aglutinar ámbitos "muy relacionados" con la salud como la prevención de embarazos no deseados o la educación afectiva sexual. "El aborto es un elemento de garantía, no debe ser un delito despenalizado, sino que tiene que estar íntimamente relacionado con los derechos sexuales y reproductivos", ha resaltado. Desde esta óptica, ha esgrimido que "la única forma de solucionar" la situación de inseguridad e indefensión jurídica que viven las mujeres española es situar el aborto "fuera del Código Penal".

Justa Montero, coordinadora estatal de organizaciones feministas y elegida por IU para desgranar sus puntos de vista en la subcomisión, ha sostenido que cualquier razón expuesta por una mujer para abortar es legítima. En su opinión, se debe respetar su libertad de decisión ya sea por motivos de salud, económicos o "porque haya sido un embarazo muy deseado pero en el transcurso del embarazo haya situaciones particulares de vida, o sus relaciones personales y afectivas, que hagan que no se vea en condiciones de llevarlo adelante".

Activistas de la plataforma Derecho a Vivir (DAV) y HazteOir.org han representado a las puertas del Congreso "el drama y el negocio del aborto", denunciando que "la libertad de la mujer para disponer de una alternativa al aborto está amenazada por los intereses de la industria abortista".

Tres mujeres, que simulaban estar embarazadas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y de la presidenta de la subcomisión, Carmen Calvo, han escenificado que acudían a una clínica abortista en la que un hombre con un manto negro (disfrazado como la muerte) les informaba de su derecho a decidir al tiempo que les pedía que no se olvidaran de "pasar por caja". Antes de que las mujeres tomaran la decisión, aparecía una mujer envuelta en una sábana blanca, que representaba la vida, que les informaba de las ayudas que podían recibir ellas y sus hijos.