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No hay compasión para la Familia de Charles Manson

California niega la libertad para pasar los últimos meses de su vida a la asesina de Sharon Tate

El Comité de Evaluación de la Libertad Condicional del estado de California ha negado la libertad a Susan Atkins, miembro de la Familia, la secta satánica creada por Charles Manson en los años 60 culpable de varios asesinatos. Atkins, de 60 años es la reclusa que más tiempo lleva en prisión en Estados Unidos. Aquejada de un cáncer en el cerebro, los médicos no le dan más que unos meses de vida.

La reclusa confesó en 1993 haber degollado a la actriz Sharon Tate, por entonces embarazada de ocho meses y medio de su marido, el director de cine Roman Polanski, mientras ésta pedía clemencia para su hijo no nacido arrodillada a sus pies. Los hechos tuvieron lugar durante el asalto a la mansión del cineasta en 1969, cuando Charles Manson y su grupo de sectarios adictos al LSD irrumpieron en una reunión de amigos y mataron a la actriz y seis invitados.

Durante una emotiva audiencia, los partidarios y detractores de su libertad expusieron sus argumentos. El argumento principal de su defensa ha sido que el coste de mantenerla encerrada es demasiado alto para el estado debido a los cuidados médicos. Alegan que Atkins, a la que le tuvo que ser amputada una pierna y que tiene paralizada la otra, ha costado más de un 1,4 millones de dólares (unos 879.000 euros) al estado en lo que va de año. Su propio marido había alegado que era un gasto excesivo para vigilar a su esposa, que ni siquiera puede sentarse en la cama.

"Sin ninguna duda, ha pagado ya su deuda con la sociedad", ha afirmado su sobrina Sharisse Atkins, de 17 años, ante el tribunal. "Ustedes la ven como parte de la Familia Manson, nosotros como parte de la nuestra", ha agregado, según ha informado el diario californiano Los Angeles Times.

Los familiares de Tate y de otras víctimas han mostrado sus sentimientos y han rechazado el argumento de darle a Atkins una muerte digna. "La noción de morir con dignidad no se ve determinada por las circunstancias, sino por la elección", ha declarado el sobrino de Jay Sebring, una de las víctimas de la matanza. "La señora Atkins debería morir con dignidad en el cumplimiento de su pena. Mi tío murió con dignidad en la peor de las circunstancias", ha señalado.

El comité ha tenido en cuenta también los informes médicos de Atkins, la opinión de los funcionarios de su centro penitenciario, informes sobre su comportamiento en prisión y su historial delictivo. El comité ha recibido también cerca de cien cartas, la mayoría contrarias a su liberación.