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España aumentó el año pasado un 1,8% sus emisiones de CO2 y se aleja de Kioto

Los gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera han crecido un 52,3% respecto a 1990, año de la firma del Protocolo de Kioto, que limita ese incremento al 15%

Las emisiones de gases de efecto invernadero volvieron a crecer el pasado año en España. Lo hicieron un 1,8% respecto a 2006, lo que confirma el alejamiento de España de los objetivos que asumió al adherirse al Protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático. Así se pone de relieve en el último informe sobre la evolución de las emisiones de CO2 que ha hecho público hoy el sindicato CC OO y la edición española de la revista World Watch. Según los datos de estas organizaciones, las cantidades de dióxido de carbono liberadas a la atmósfera han crecido un 52,3% respecto a 1990, año en el que se firmó el Protocolo de Kioto, que establece como límite para ese incremento el del 15%.

Este "desbordamiento" de las cifras va a costar a España entre 3.500 y 4.000 millones de euros, ha señalado Fernando Rodrigo, coordinador del área de Medio Ambiente de Comisiones Obreras, quien ha advertido además de que las cifras ponen de manifiesto "el fracaso" del Gobierno, que se había fijado la lucha contra el calentamiento global como una de sus prioridades. "Los hechos no se compadecen con las palabras", ha dicho Rodrigo, que además ha exigido la implicación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para involucrar a todos los ministerios.

"Ocultación" de datos oficiales

El director de World Watch en España, José Santamarta, ha denunciado la política informativa del Ejecutivo y la "ocultación" de los datos oficiales, y ha animado a presentar denuncias -como han hecho ya algunas organizaciones ecologistas- para reclamar el acceso a esa información. Santamarta, que en la pasada legislatura trabajó como asesor en el Ministerio de Medio Ambiente, ha asegurado que no hizo públicos esos datos "porque me lo prohibieron" y para defender su puesto de trabajo.

Según los autores del informe, la subida de los precios del petróleo y de la energía puede provocar que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, pero se han mostrado convencidos de que en ningún caso descenderán por debajo del 45% y de que España deberá someterse a los mecanismos de flexibilidad previstos en el propio Protocolo de Kioto para cumplir los objetivos.

Entre los aspectos positivos de los últimos años, Rodrigo y Santamarta han citado la eficiencia energética, aunque han achacado ésta al progresivo incremento de los precios y al aumento de las energías renovables. Santamarta ha dibujado, sin embargo, un horizonte muy pesimista y, tras asegurar que las medidas adoptadas por el Ejecutivo no son suficientes para invertir la tendencia de aumento progresivo de las emisiones de CO2, ha mantenido que el Gobierno "no va a hacer nada, porque ni quiere ni sabe".