Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fiscal de Seguridad Vial apoya a la familia del joven que murió atropellado en La Rioja

El conductor que causó la muerte de Enaitz Iriondo reclama a su familia 20.000 euros por los daños al coche en el accidente

El fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ha asegurado esta mañana que se hará "una profunda investigación de los hechos y un seguimiento completo" de la causa penal por la muerte de Enaitz Iriondo, un ciclista que murió con 17 años atropellado por un conductor que ahora reclama a su familia 20.000 euros por los daños al coche en el accidente. "La familia podrá contar con todo nuestro apoyo humano y se velará por sus derechos", ha afirmado Vargas en conversación con EL PAÍS.

Los padres de Enaitz Iriondo se enfrentan tras la muerte de su hijo -ocurrida el 26 de agosto de 2004 en la carretera comarcal de Castañares, en La Rioja-, a un nuevo calvario por la demanda el conductor. El juicio se se celebrará el próximo miércoles, 30 de enero, en la localidad riojana de Haro.

La madre del joven ha corroborado lo declarado por el fiscal a este medio. Según Rosa Trinidad, la Fiscalía se ha puesto esta tarde en contacto con ellos para interesarse por su caso. "Han dicho que nos van a ayudar", ha explicado.

El demandante, Tomás Delgado Bartolomé, aseguró ayer, en una conversación telefónica con EL PAÍS, que la decisión no ha sido fácil. "Era la única manera de cobrar el dinero. Y me esperé hasta el último día de plazo para decidirme: "Yo también soy una víctima en todo esto, lo del chaval no se puede arreglar, pero lo mío, sí".

"Una gran puñalada"

"Eso ya fue la estocada final, una gran puñalada", relató ayer la madre de la víctima. Rosa Trinidad vive con su marido, Antonio Iriondo, en la localidad vizcaína de Durango. "Antes de la demanda, pensábamos que el pobre tendría que cargar con la muerte de mi hijo toda su vida. Con eso se quitó la mascara".

El juzgado de instrucción que llevó el caso desestimó la denuncia penal de la familia de Enaitz, al valorar que no hubo "infracción criminal" en el comportamiento del conductor. El joven volvió solo en bicicleta, de noche, sin chaleco reflectante ni casco, según explica el informe técnico del accidente de la Guardia Civil. Sus padres recibieron una indemnización de 33.000 euros, pagados por la aseguradora del coche, Winterthur Seguros, que reconoció "la existencia de un exceso de velocidad en la conducción" que pudo "contribuir al accidente", según reza un escrito que la empresa envió al tribunal.