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La NASA niega que sus astronautas hayan trabajado ebrios

La agencia espacial ha llevado a cabo una investigación tras las acusaciones de un comité independiente, según las cuales sus astronautas han trabajado en estado de embriaguez

Tras una investigación, la NASA no ha encontrado evidencias que respalden denuncias de que sus astronautas hayan subido a bordo de transbordadores o naves en estado de embriaguez.

La oficina para la seguridad de las misiones espaciales de la NASA, a cargo de Bryan O'Connor, ha revisado durante un mes los vuelos efectuados en los últimos 20 años de la historia de la agencia y no ha encontrado pruebas de que los astronautas se hayan embarcado en naves después de haber consumido alcohol.

La revisión se ha llevado a cabo para evaluar las denuncias formuladas en un informe publicado en julio por parte de un comité independiente que analizó la asistencia médica que presta la NASA a su personal después del caso de la astronauta Lisa Nowak, acusada de intento de secuestro y agresión a otra mujer que era su rival por el amor de otro astronauta.

Este comité afirmó que al menos en dos ocasiones los astronautas de la agencia espacial fueron autorizados a volar, pese a que existían indicaciones de que estaban ebrios.

Uno de los casos ocurrió durante los preparativos para el lanzamiento de un transbordador, que finalmente fue postergado por razones técnicas, y el otro en una nave Soyuz.

A pesar de que el administrador de la NASA, Michael Griffin, declaró que la agencia espacial "se toma estas acusaciones (del comité independiente) muy en serio", consideró improbable que se dieran tales casos: "Al mismo tiempo advertí de que las versiones citadas en el informe parecen improbables a todos aquellos que conocemos las actividades rigurosas y tan públicas que realizan los astronautas durante las horas previas a un lanzamiento".

Una minuciosa investigación

O'Connor ha entrevistado en este mes de investigación a unos 90 participantes y testigos de los últimos días previos al lanzamiento del Soyuz, a astronautas en activo y retirados, así como médicos, enfermeros y técnicos.

Además, ha evaluado más de 40.000 historiales que comienzan en 1984 y que cubren 94 misiones de transbordadores y 10 de naves Soyuz y que contenían, entre otros detalles, informes de seguridad y de acciones disciplinarias sobre alcohol y drogas. También ha revisado los procedimientos, asignación de personal y elaboración de programas previos a los lanzamientos.

O'Connor ha entrevistado, asimismo, a casi el 80% de los astronautas en activo y a todos los actuales médicos que evalúan el estado de salud del personal.

Según la NASA, ninguno de ellos corroboró las denuncias que indican que hubo astronautas que consumieron alcohol en la fase previa a los vuelos, ni las acusaciones de que responsables de la NASA habían expresados su preocupación por el estado de ebriedad de algunos profesionales justo antes de subir a una nave.

La NASA trabaja actualmente en un código de conducta para los astronautas y ha aceptado las recomendaciones del comité independiente para solucionar lagunas en su sistema de evaluaciones psicológicas rutinarias a su personal.