Bruselas confirma que el brote de gripe aviar del Reino Unido es el mortal H5N1

Las autoridades británicas sacrificarán a 160.000 aves de corral tras la muerte de 2.600 pavos en una granja al este del país

La Comisión Europea (CE) ha confirmado esta mañana que el brote de gripe aviar detectado en Reino Unido, del que informó anoche el Gobierno británico, es de la variante H5N1, la más dañina y que puede transmitirse a los humanos. El virus ha causado la muerte de 2.600 pavos en una granja de los alrededores de Halesworth, en el condado de Suffolk, al este de Inglaterra. La H5N1 ha matado a más de cien personas en todo el mundo, especialmente en el sudeste asiático. Los expertos temen que pueda mutar hasta transmitirse entre personas, lo que podría desencadenar una pandemia.

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Los veterinarios del Ministerio británico de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales ya habían avanzado que las aves murieron por el virus H5 de la gripe y se estaba a la espera de conocer si se trataba de la variante más virulenta. En una nota de prensa, el Ejecutivo de la UE explica que el caso ha sido confirmado esta mañana por el laboratorio comunitario de referencia para gripe aviar, la Agencia de Laboratorios Veterinarios de Weybridge, en Surrey, al sur de Inglaterra. Según la Comisión, las autoridades británicas ya están aplicando las medidas de prevención, con una zona de protección de tres kilómetros de radio y otra de vigilancia de 10 kilómetros alrededor del lugar.

En la granja afectada, está situada en Holton, cerca de Halesworth, se criaban unos 159.000 pavos y la enfermedad fue detectada después de la muerte de unos 2.600 ejemplares, aunque en su información de anoche el Gobierno británico hablaba de un millarr de aves muertas. La Comisión indica que se están llevando a cabo más análisis de los animales infectados para determinar el tipo de virus y comprobar si se trata de la variante asiática de la gripe aviar.

Bruselas evaluará la situación

En aplicación de la normativa comunitaria frente a la epidemia, las autoridades británicas han establecido un perímetro de alto riesgo (área A) en torno a la granja afectada, que comprende los 10 kilómetros de radio de la zona de vigilancia, rodeada por una zona de bajo riesgo (área B), que sirve para prevenir la transmisión de la enfermedad a zonas no infectadas.

Además de estrictos controles para el movimiento de los animales, las aves deben permanecer encerradas y se reforzarán las medidas en bioseguridad dentro de las granjas, según la Comisión. Bruselas adoptará el lunes una decisión formal para delimitar las áreas A y B y el martes tendrá lugar una reunión del comité para la cadena alimentaria y la salud animal, en el que están representados los 27, para evaluar la situación. La cadena pública británica BBC añade que unas 160.000 aves de corral serán sacrificadas en la zona para evitar la propagación del virus.

Una portavoz británica explicó anoche que la primera noticia de la muerte de las aves se recibió el jueves por la noche e inmediatamente se impusieron restricciones en el área afectada. "Se puso en marcha una exhaustiva investigación y se enviaron muestras a los laboratorios veterinarios de Weybridge", añadió. Según la BBC, fue el propio granjero quien alertó a las autoridades al observar un inusual "índice de mortalidad" en su corral. Entre un 80 y un 90% de los pavos mostraban indicios de enfermedad, con síntomas como falta de apetito y malestar general, típicos de la gripe, señala la emisora. Las primeras muertes de los pavos se detectaron en el martes y el resto el jueves.

Mientras tanto, Japón ha informado de que el último brote de gripe aviar descubierto en el país pertenece también a la H5N1. Es el cuarto en lo que va de año y fue descubierto a finales de la semana pasada en el pueblo de Shintomi, en la provincia de Miyazaki, donde se calcula que hay más de 18 millones de aves pues acoge al mayor número de granjas de pollos del país.

Un cordón policial impide el paso a la granja infectada por la gripe aviar, en la localidad británica de Holton, al este de Inglaterra.
Un cordón policial impide el paso a la granja infectada por la gripe aviar, en la localidad británica de Holton, al este de Inglaterra.REUTERS

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