La juez imputa homicidio involuntario a los padres del niño que murió al ingerir metadona
La pareja ha quedado en libertad provisional sin fianza
Los padres del niño de 22 meses que murió ayer en Campos (Mallorca) tras ingerir una dosis de metadona de manera accidental han sido puestos hoy en libertad provisional sin fianza por orden del juez. La titular del juzgado de instrucción número 4 de Manacor, Elena Lillo, ha imputado un delito de homicidio imprudente a Francisco C. S., de 36 años, y María Josefa O. G., de 40, a los que ayer tomó declaración durante un par de horas.
“Nos han tratado como asesinos, igual como si hubiéramos asesinado al niño”, ha asegurado María Josefa a la salida del juzgado. La mujer sigue un proceso de deshabituación y desintoxicación del consumo de heroína. Ni ella ni el padre, un trabajador manual, tienen antecedentes. El menor, llamado Samuel, era su único hijo.
Según la versión de los familiares, el niño tomó en un descuido de sus padres el recipiente en el que estaba la metadona disuelta, confundiéndola con un vaso de agua. La madre descubrió ya de madrugada que el menor no respiraba y le llevó a un centro sanitario, donde sólo pudieron certificar su muerte.
“No hay derecho, la justicia a veces se pasa” y “cuando tiene que ser fuerte no lo es”, ha declarado la mujer, con el rostro descompuesto, mientras que su pareja, con lágrimas en los ojos, declinaba hacer declaraciones. Su abogado ha señalado que se trató de “un accidente” que le puede “pasar a cualquiera”.



























































