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Reportaje:LEY ANTITABACO

Nace la España sin humos

Entra en vigor la nueva normativa antitabaco, que pasará su primer examen mañana, cuando los españoles vuelvan al trabajo

Nace la España sin humos
ELPAIS.es

La ley que prohíbe fumar en casi todos los lugares salvo en las casas, calles y determinados bares, entró en vigor anoche, coincidiendo con las campanadas que anunciaban el nuevo año, pero pasará su primer examen mañana, cuando los españoles vuelvan al trabajo y comprueben que es verdad que ya no se puede fumar en sus centros laborales. La medida viene acompañada de importantes sanciones tanto para los fumadores como para las empresas que vulneren la legislación. Además de proteger a los no fumadores, Sanidad espera rebajar un 10% la cifra de fumadores en cinco años.

La mayoría de los ciudadanos trasnocha en Nochevieja y el 1 de enero por la mañana es un día de escasa actividad en ciudades y pueblos, el tráfico es menor que en otras jornadas festivas y son muy pocos los bares que abren sus puertas, porque muchos de ellos acogieron a sus clientes hasta altas horas de la madrugada. Los escasos bares y cafeterías que no estaban cerrados esta mañana en Madrid tenían algunos colgado, en lugar visible, el cartel de permitido fumar y se veía en ellos a ciudadanos con el cigarro encendido. En otros no había carteles, pero la existencia de ceniceros en su interior era señal de que se podía fumar, al menos en una parte del local.

Los dueños de los bares y establecimientos de ocio y restauración de menos de cien metros cuadrados pueden, según establece la nueva ley, decidir si permiten o no fumar dentro de ellos, en tanto que los que superan esa cifra deberán señalizar con un cartel cuál es la zona destinada a los fumadores, hasta que hagan las obras de separación física, para lo cual tienen un plazo de ocho meses. Según las estimaciones del sector hostelero, cerca de un 90% de los locales pequeños permitirá fumar, aunque se espera que este porcentaje disminuya con el tiempo.

Un pitillo en la calle

El de Año Nuevo no es un buen día para comprobar si los trabajadores cumplen la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, que prohíbe fumar en todas las dependencias cubiertas de los centros de trabajo, públicos y privados, porque son muy pocas las empresas que abren sus puertas. Pero hay profesiones en las que se trabaja las 24 horas del día, y hoy les ha tocado hacer guardia a bomberos, policías, personal sanitario y periodistas, entre otros empleados. Los fumadores han tenido que salir a la calle, si querían encender un cigarrillo, como se podía ver en las sedes de algunos medios.

Será mañana cuando, con la vuelta masiva al trabajo, se compruebe de manera generalizada si los españoles -entre un 25 y un 30% de la población es fumadora, según las encuestas- cumplen la ley, y será también cuando se vea si los empresarios son comprensivos con aquellos empleados que salgan a la calle más de la cuenta para fumar. El incumplimiento de la prohibición que establece la ley por parte del trabajador se considera una falta leve, con sanciones previstas de 30 a 600 euros, pero si se acumulan tres infracciones leves, entonces se convertirá en grave, y se sancionará con multas que van desde 601 euros hasta 10.000. Permitir fumar en los lugares en que existe una prohibición total será considerado infracción grave.

Tras la entrada en vigor de la nueva ley, aprobada por el Congreso de los Diputados el 15 de diciembre, también será más difícil comprar tabaco, porque la norma restringe casi a la mitad los puntos de venta de este producto, que ya sólo podrá adquirirse en los estancos o a través de máquinas expendedoras que cuenten con las debidas autorizaciones. En las prisiones, la ley tendrá una aplicación especial y en ellas habrá celdas para fumadores, excepto para internas con hijos. Los funcionarios de estos centros podrán encender un cigarrillo en los espacios destinados a sus vigilados.

En las últimas semanas se han publicado todo tipo de consejos para ayudar a los fumadores que quieran dejar de serlo. Hay también numerosos métodos alternativos (hipnosis, acupuntura, terapia de grupo...) que prometen ayudar a conseguirlo, así como los tratamientos que se venden en las farmacias: parches y chicles de nicotina, tabletas sublinguales, gránulos homeopáticos ansiolíticos y antidepresivos. En este sentido, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha recordado hoy que corresponde a las comunidades decidir si financian o no tratamientos específicos para dejar de fumar.