Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un juez envía a prisión al imam de Fuengirola al rechazar la suspensión de la sentencia

Mohamed Kamal Mustafa fue condenado en enero a un año y tres meses de cárcel por incitar a la violencia de género

El Juzgado de lo Penal número 12 de Barcelona ha decretado el ingreso en prisión del imam de Fuengirola, Mohamed Kamal Mustafa, que en enero pasado fue condenado por otro juzgado de la capital catalana a un año y tres meses de cárcel por incitar a la violencia de género.

Fuentes judiciales han informado de que el titular del Juzgado número 12 ha dictado un auto en el que desestima suspender la ejecución de la sentencia a instancias de la fiscalía, en cuyo informe solicita que Mohamed Kamal entre en prisión, entre otras cosas, por su "peligrosidad social".

El Juzgado de lo Penal número 3 condenó al imam de Fuengirola después de que varias asociaciones de mujeres lo denunciaran por publicar un libro (La mujer en el islam) en el que explicaba cómo pegar a una mujer sin dejar rastro. La sentencia argumenta que el libro del imam, cuyos ejemplares ya fueron retirados del mercado en su día, rezuma "machismo obsoleto", "vulnera abiertamente" el principio de igualdad entre hombre y mujer y "hiere la sensibilidad social" en un momento álgido de la violencia doméstica.

La defensa recurre el auto

Como ninguna de las dos partes recurrió el fallo, la resolución judicial ganó firmeza y el abogado de Mohamed Kamal, José Luis Bravo, solicitó la libertad condicional de su cliente, dado que éste ya había abonado la pena de multa (2.160 euros), la condena era inferior a dos años y el imam no tenía antecedentes penales.

Ahora, Bravo ha recurrido el auto en el que se decreta el ingreso en prisión de su representado que, de cumplir la pena, probablemente lo haga cerca de Fuengirola, en la cárcel de Alhaurín de la Torre (Málaga). Esta condena es la primera que se dicta en España por hacer apología de la violencia de género y de la discriminación sexual.

El Juzgado de lo Penal número 3 de Barcelona también fue pionero a la hora de aplicar una pena por un caso similar, cuando condenó a cinco años de cárcel a Pedro Varela, propietario de la librería Europa de Barcelona, por un delito de apología del genocidio.