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Fallece en Sevilla la mujer que fue rociada con ácido y quemada por su compañero

Al menos 61 mujeres ha muerto víctimas de violencia doméstica en lo que va de año

Una mujer que se encontraba ingresada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla por las quemaduras sufridas al ser rociada con ácido y quemada por su compañero hace 25 días ha fallecido esta noche a causa de un fallo multiorgánico, según han informado fuentes hospitalarias. Con esta muerte, ascienden a 61 las mujeres que han muerto víctimas de la violencia doméstica en lo que va de año, las tres últimas en Andalucía.

María Rafaela D.M., de 38 años y vecina de Córdoba, sufría quemaduras de segundo y tercer grado en el 45% de su cuerpo y se encontraba ingresada hasta anoche en la unidad de quemados del Virgen del Rocío desde el día 15 de octubre. Su estado era muy grave y precisaba ventilación asistida, después de que su compañero sentimental le rociara con ácido y después le prendiera fuego aquel día.

El agresor, detenido

Los hechos ocurrieron sobre las 23.00 horas del 15 de octubre en el número 15 de la avenida Gran Vía Parque de la capital cordobesa, donde el presunto agresor, Manuel A.A., de 43 años y al que no le constaban denuncias por malos tratos pero sí tres arrestos por lesiones y amenazas, le roció con un ácido autopolimerizante que la víctima utilizaba en su profesión de protésica dental. Después, él mismo realizó la llamada al servicio de emergencias.

El comisario provincial del Cuerpo Nacional de Policía, Federico Cabello, explicó que estas denuncias se remontan a 12 años atrás, antes de que comenzara la relación entre el presunto agresor y la víctima. Manuel A.A. fue detenido en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, a donde fue para ser atendido de las quemaduras que presentaba en los brazos.

"Se veía venir", explicó una vecina de María Rafaela G. M. "Los jaleos y peleas eran constantes desde hace por lo menos un año", agregó esta vecina, quien recordó "muchos insultos y amenazas" de Manuel A. A. a la víctima. "Le gritaba desde la escalera y desde la calle que la tenía que matar", aseguró esta vecina, quien apuntó que la víctima no se dejaba amedrentar por su pareja.