LEGISLACIÓN ANTIABORTISTA

Un buque holandés parte hacia Irlanda para practicar abortos en aguas internacionales

La legislación irlandesa prohíbe el aborto, por lo que se mantendrá en secreto la identidad de las que interrumpan su embarazo

En medio de los aplausos de algunos presentes, tres miembros de la Fundación holandesa para la práctica del aborto "Women on waves (Mujeres en las olas)", y siete miembros de tripulación, el Aurora ha soltado amarras a las cuatro de la tarde (hora local).

"El barco llegará a Dublín dentro de dos o tres días. Una vez en el muelle comenzaremos rápidamente con las sesiones de información y grupos de trabajo sobre el aborto y la anticoncepción", ha declarado la portavoz de "Women on waves", Joke van Kampen. "Sólo practicaremos abortos en aguas internacionales si hay mujeres que lo piden, y ello se hará solamente con la píldora abortiva RU486", ha añadido en la rueda de prensa.

En Irlanda el aborto es ilegal, excepto en circunstancias excepcionales, como un embarazo que pone en peligro la vida de la madre. Anualmente, unas 6.000 irlandesas van a Gran Bretaña para abortar. "Como buque de bandera holandesa, estamos bajo la legislación holandesa y debemos respetar el plazo de cinco días de reflexión antes de ayudar a las mujeres a abortar", ha precisado la portavoz.

Cinco días de reflexión

En un primer momento, las mujeres pueden ser aconsejadas en el muelle. Luego regresan a su casa para pensarlo en el plazo de cinco días establecido. Al cabo de ese periodo el Aurora embarca a aquellas que quieren interrumpir su embarazo.

Para evitar que las pacientes irlandesas corran el riesgo de ser demandadas en su país, el buque embarcará a un máximo de 75 mujeres, entre quienes quieren abortar y otras que son simpatizantes. "Así, nadie sabrá quién abortó. Eso no se lee en el rostro de la gente", ha indicado Van Kampen.

El Aurora debería estar dos semanas en Dublín y Cork (sur) y luego regresar a Holanda. Un gran contenedor color azul con el logo "Women on waves" en forma de pequeño barco violeta, naranja y rosa, ha sido instalado en el puente del buque. Su interior está equipado como una sala de atención ginecológica, donde pueden practicarse unos 20 abortos diarios.

Los abortos serán practicados por dos ginecólogos, entre ellos la fundadora de "Women on waves", Rebecca Gomperts, quienes cobrarán una "suma simbólica" de un dólar. La Fundación no estaba en condiciones de indicar el costo de esta operación.

"Numerosos donantes dieron dinero y recibimos donaciones de material médico y de medicamentos", ha dicho Van Kampen.

Problemas judiciales

Los dos médicos podrían ser objeto de demandas judiciales en Holanda. Las leyes holandesas exigen a las clínicas que practican abortos una autorización especial del servicio nacional de Salud.

"Hace varios meses hemos presentado demandas ante las autoridades holandesas. Hasta ahora no recibimos respuesta. Pero pensamos que todo está en regla y que ahora debemos partir", ha afirmado Van Kampen.

Sin embargo, este lunes, el Ministerio holandés de Salud dijo que "si no hay autorización, practicar abortos está prohibido". La fiscalía de Amsterdam anunció que "lo más rápido posible" podría iniciar una investigación judicial al respecto.

Desde Irlanda, donde el aborto está prohibido, a Holanda, donde está hasta reembolsado por la Seguridad Social, las leyes sobre el aborto en la Unión Europea (UE) son dispares.

Rebecca Gomperts, fundadora de Women on Waves, en la sala habilitada como clínica para practicar abortos.
Rebecca Gomperts, fundadora de Women on Waves, en la sala habilitada como clínica para practicar abortos.REUTERS
El buque <i>Aurora</i>, minutos antes de partir del puerto holandés de Scheveningen.
El buque <i>Aurora</i>, minutos antes de partir del puerto holandés de Scheveningen.AP
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