_
_
_
_

Joyce Carol Oates : “El tono de mi novela ‘Blonde’ es ‘negramente humorístico’, y el de la película no”

La prolífica escritora estadounidense publica ‘Babysitter’, una novela ambientada en 1977 en la que habla de violencia sexual, racismo y posesión de armas.

Joyce Carol Oates en el Festival Literario de Edimburgo.
Joyce Carol Oates en el Festival Literario de Edimburgo.Colin McPherson/ Getty Images
Ana Fernández Abad

No ha pasado un solo día de su vida sin ganas de escribir. “Tengo muchísimas ideas y borradores que nunca tendré tiempo de ejecutar. Siempre he tenido historias que contar o personas sobre las que escribir”, asegura Joyce Carol Oates (Lockport, Nueva York, 86 años). Eterna candidata al Nobel, ha publicado más de un centenar de libros, impartido clases en Princeton y desde 2012 vuelca sus pareceres en una dinámica cuenta de Twitter en la que opina sobre temas de actualidad (desde su apoyo a la abolición a la pena de muerte hasta recomendaciones literarias, la última, una novela de Geraldine Brooks), arremete contra el expresidente Donald Trump y, también, comparte fotos de gatitos. Prefiere contestar por escrito a la entrevista, y lo hace con frases cortas, como reflejos de sus comentarios en las redes sociales. Si no hubiera sido escritora se habría dedicado a “las artes visuales, la pintura, el dibujo, la escultura o la fotografía”, enumera. Sus novelas son precisamente eso, retratos de una época con muchas capas para observar y reflexionar. La última, Babysitter, es un thriller ambientado en el Detroit de 1977. Su protagonista, Hannah Jarrett, vive atrapada en su cómoda (y aburrida) cotidianeidad y no deja de pensar en el asesino en serie infantil Babysitter, que ve como una amenaza para sus hijos.

Describe a Hannah con detalle. Habla de su bolso de Prada, sus tacones de Saint Laurent… ¿La moda le ayuda a crear sus personajes?
Es una mujer insegura que se refugia en prendas caras y de moda, para ella es un disfraz en el que esconderse. Quiere aparentar que es como otras mujeres de su círculo porque está aterrada ante la idea de quedarse aislada.

¿Cómo recuerda la época de la novela, 1977?
La fecha es crucial, porque el asesino en serie conocido como Babysitter operó justo en ese momento. Fue una década de ansiedades raciales provocadas por los asesinatos [de población negra] de los años sesenta.

Para usted, ¿cuáles han sido los cambios más importantes que se han producido desde entonces?  ¿Estamos mejor, o seguimos enfrentándonos a los mismos problemas sin resolver?
Destacaría los avances en los derechos de las mujeres y de las minorías, que se han fortalecido desde entonces.

Hannah es una mujer hastiada que se embarca en una aventura extramatrimonial. ¿Por qué eligió a esta protagonista?
Porque es una mujer angustiada por su identidad más allá de ser madre y esposa. Piensa que debe ser deseada para merecer la pena. Lo que siente va más allá del simple aburrimiento.

Ella se enfrenta a una violación y se avergüenza, su marido la juzga, tiene miedo del qué dirán. ¿Sigue ocurriendo lo mismo 40 años después?
El mundo no ha cambiado mucho en ese tipo de casos. A menudo, se sigue culpando a las víctimas.

En sus novelas aborda asuntos candentes en la sociedad. Babysitter habla de un asesino en serie, pero también de prejuicios: un hombre negro inocente muere por el color de su piel, algo que sigue siendo un problema hoy. ¿El movimiento Black Lives Matter no ha calado lo suficiente?
El movimiento Black Lives Matter ha llamado la atención sobre los prejuicios perennes que vemos en nuestra sociedad, pero no ha cambiado las políticas que existen en nuestros retrógrados estados ‘rojos’ [republicanos], y pienso que ahí es necesario un cambio político profundo.

Alfaguara acaba de publicar la última novela de Joyce Carol Oates, ‘Babysitter’, un ‘thriller’ en el que habla de la historia real del asesino de niños con ese apodo.
Alfaguara acaba de publicar la última novela de Joyce Carol Oates, ‘Babysitter’, un ‘thriller’ en el que habla de la historia real del asesino de niños con ese apodo.

Ha opinado mucho en Twitter sobre el posible regreso de Donald Trump. ¿Cree que va a ser de nuevo candidato presidencial?
Sinceramente, no lo creo. Perdió en 2020 y volvería a perder, no tiene suficientes apoyos. El Partido Republicano debe buscar a candidatos más jóvenes.

¿Qué le atrae de las redes sociales?
Son una forma de comunicarse mejor con personas de ideas afines, de aprender sobre el mundo. Son esencialmente efímeras, no tienen gran trascendencia.

El debate sobre las armas es una constante en los Estados Unidos. Su protagonista teme que su marido tenga una pistola, que lo vea como su derecho. ¿Cree que la regulación va a cambiar?
Me parece que la venta de armas da demasiado dinero como para que se imponga el sentido común. Pero los políticos progresistas esperan cambiar eso.

¿Abordar estos problemas a través de la ficción puede impulsar un cambio real en la sociedad?
Se cuentan historias desde la antigüedad. Algunas buscan cambiar la sociedad, otras reflejarla. Algunas son íntimas y confesionales, otras son entretenidas. No existe una única regla para el arte.

Joyce Carol Oates paseando por los alrededores de su casa, en Princeton, New Jersey.
Joyce Carol Oates paseando por los alrededores de su casa, en Princeton, New Jersey.Carlos Ávila González / Getty Images

Su novela Blonde, de 1999, vuelve a estar de actualidad por el estreno del filme basado en ella. ¿Qué le ha parecido la adaptación de Andrew Dominik?
Es una película visualmente iconoclasta, con referencias al género de terror. No se trata de un intento de representar la novela, que es una epopeya. Ana de Armas ha logrado una interpretación genial, tan fascinante que olvidas que se trata de una actuación.

Algunos críticos han dicho que es un retrato misógino de Marilyn Monroe, ¿está de acuerdo?
Se trata de una acusación posterior al #MeToo del abuso masculino sobre Norma Jean/Marilyn Monroe.

Algunas escenas, como la del sexo oral a Kennedy durante la crisis de los misiles de Cuba o la de los fetos que hablan, han sido polémicas. ¿Imaginó así estas partes de la novela?
No tengo una opinión particular al respecto. Un director de cine crea su propia visión. La ficción en prosa es totalmente diferente del cine. El tono de mi novela es profundamente irónico, pero ‘negramente humorístico’, y ese no es el tono de la película.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Sobre la firma

Ana Fernández Abad
La editora de estilo de vida de S MODA está especializada en temas culturales y personajes de actualidad. Es licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra y ha escrito en medios como Diario 16, El Comercio o Descubrir el Arte.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_