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Guerlain renueva su alianza con las abejas un año más (y ya van 171)

La casa de perfumería y cosmética, que adoptó el emblema de Napoleón como símbolo en 1853, lleva tiempo comprometida con la preservación de este insecto en peligro. Para celebrar el Día Mundial de la Abeja (el 20 de mayo) abre a la prensa el Vallee de la Millière, un espacio dedicado a la conservación de la biodiversidad

Abeja
Las abejas utilizan sus antenas como sus principales órganos sensoriales, con las que reciben información sobre la luz, los olores y las vibraciones de su entorno.Joris Vegter
Patricia Rodríguez

Las abejas bailan. O algo muy parecido: las melíferas usan una especie de coreografía para comunicarse entre ellas e indicar dónde o a qué distancia hay polen. Los últimos estudios incluso apuntan a que es posible que sean capaces de aprender socialmente, viendo a sus compañeras. Este pequeño insecto es uno de los más fascinantes, sobre todo por su organización en comunidades perfectamente sincrónicas en las que todo encaja. Todo excepto la acción salvaje del hombre sobre sus entornos. Las abejas corren peligro, avisa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y por eso Naciones Unidas designó el 20 de mayo como su día internacional. Para alertar y concienciar. Porque sin ellas y sin su polinización buena parte de la alimentación mundial quedaría comprometida. De hecho, muchos señalan que, tras una hipotética desaparición de las abejas, la tierra se quedaría en pocos años sin vida.

Las abejas tienen dos ojos grandes compuestos, así como tres ojos más pequeños en la parte superior de sus cabezas conocidos como ocelos. Esto les permite tener una visión panorámica.
Las abejas tienen dos ojos grandes compuestos, así como tres ojos más pequeños en la parte superior de sus cabezas conocidos como ocelos. Esto les permite tener una visión panorámica.Joris Vegter

“Hemos venido a celebrar a la abeja, que nos inspira desde 1853″, dice Gabrielle Saint-Genis, presidenta y consejera delegada de Guerlain. Se encuentra resguardada baja una carpa mientras la lluvia embarra el terreno en Vallee de la Millière, en el bosque de Rambouillet, a 25 kilómetros de Versalles. “Es lo que tiene trabajar al aire libre”, reconoce. La casa de perfumería y cosmética es socia colaboradora de este espacio de 28 hectáreas desde hace dos años. Un proyecto del fotógrafo Yann Arthus-Bertrand y de su hijo Tom para recuperar la vida silvestre de la zona. “He estado obsesionado con fotografiar la belleza”, dice el autor de La tierra vista desde el cielo y activista medioambiental, también presente en esta primera apertura de las instalaciones. El espacio abrirá sus puertas al público en las próximas semanas, con la intención de realizar labores de pedagogía y sensibilización a los visitantes. Un recorrido que se enriquecerá más adelante con un paseo por el jardín de Partages, concebido junto al maestro perfumista de Guerlain, Thyerry Wasser, para estimular el olfato de los visitantes.

El fotógrafo Joris Vegter tomando uno de sus primerísimos planos de insectos.
El fotógrafo Joris Vegter tomando uno de sus primerísimos planos de insectos.d.r.

Entre apoyos y amenazas

En el valle de la Millière no faltan las colmenas. Varias colonias de abejas instaladas como parte del programa de conservación Guerlain for bees. Se trata de una red de aliados dedicados a la protección de las abejas y con varias patas en distintos rincones del mundo: desde la isla francesa de Ouessant (donde se protege a la abeja negra bretona) a China (con un acuerdo con el ministerio de educación del país). En España, con la ONG El Rincón de la Abeja, en Alicante. El plan de acción, en marcha desde 2011, incluye también una alianza con la Unesco y varios proyectos pedagógicos. O la concienciación a través de la propia marca a lo largo del año y en momentos puntuales como el Día de la Abeja. Para conmemorar este último, Guerlain donará el 20% de todo lo que se compre en su tienda online o en tiendas seleccionadas entre el 20 y el 22 de mayo.

Las abejas usan su probóscide (similar a una lengua) para succionar el néctar de las flores y almacenarlo en una especie de bolsa conocida como buche.
Las abejas usan su probóscide (similar a una lengua) para succionar el néctar de las flores y almacenarlo en una especie de bolsa conocida como buche.milopix

El uso de pesticidas, los monocultivos, la falta de diversidad de flores o el cambio climático amenazan hoy al astuto insecto del que depende al menos y de manera directa el 35% de la alimentación mundial. La miel y sus derivados son ingredientes fundamentales de varias líneas de cosméticos de la marca francesa, pero además su trabajo con el néctar de las flores es fundamental para el trabajo de Delphine Jelk, perfumista de Guerlain: “Crecí en Suiza, en la naturaleza, así que creo que las abejas siempre han formado parte de mi vida”, cuenta, aunque desde su llegada a la maison en 2014 el lazo se ha estrechado. “Es interesante seguir avanzando en la relación con este símbolo”, prosigue Jelk, “en mi caso sé que sin abejas no tengo flores y sin flores, perfumes. Por ejemplo, hemos instalado colmenas en los campos de cultivos de nuestro socio en Calabria, donde obtenemos la bergamota, y de ahí sale una miel muy especial, con un toque cítrico”.

Con una destilación especial la nariz pudo incluirla “en exceso” en su creación Tobacco Honey, una sacudida olfativa almibarada, cálida y aterciopelada. “Es mucha miel, lo sé, pero me encanta. Mi sueño sería tener una especie de bodega de distintas mieles para usar como esencias para las fragancias. De momento tengo esta cítrica de Italia, pero espero seguir ampliando la paleta”. Ya rumia qué hacer con la miel de rosas que producirán las colmenas colocadas junto a los campos de Grasse con los que la casa acaba de firmar una colaboración en exclusiva.

Vista aérea del jardín Des Partages en proceso de sembrado, en Vallee de la Millière, al oeste de París.
Vista aérea del jardín Des Partages en proceso de sembrado, en Vallee de la Millière, al oeste de París.d.r.

El insecto es cómplice de la marca desde 1853, desde que apareció tallado por primera vez en uno de sus frascos. Era el Eau de Cologne Impériale, hoy un clásico de la casa, con el que el fundador, Pierre-François-Pascal Guerlain, obsequió a la española Eugenia de Montijo en su enlace con Napoleón III. Diseñado por el vidriero Pochet du Courval, inspirado en la columna de Napoleón I en la Place Vendôme y adornado con 69 abejas doradas. Un frasco que se convirtió en declaración de amor y que hoy invita a la casa a seguir avanzando en su defensa de las abejas.

Primer plano de una abeja de Joris Vegter y edición limitada del aceite acuoso Abeille Royale de Guerlain. La firma donará el 20% de las compras que se realicen en tiendas seleccionadas o en su web, entre el 20 y el 22 de mayo, a la protección de las abejas.
Primer plano de una abeja de Joris Vegter y edición limitada del aceite acuoso Abeille Royale de Guerlain. La firma donará el 20% de las compras que se realicen en tiendas seleccionadas o en su web, entre el 20 y el 22 de mayo, a la protección de las abejas.

Sobre la firma

Patricia Rodríguez
Periodista de moda y belleza. En 2007 creó uno de los primeros blogs de moda en España y desde entonces ha desarrollado la mayor parte de su carrera en medios digitales. Forma parte del equipo de S Moda desde 2017.
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