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Aciertos y desaciertos estéticos de Letizia Ortiz

Analizamos el estilo de la Princesa de Asturias, la mujer más observada de España, que cumple 40 años.

Letizia Ortiz

El sábado 15 de septiembre Letizia Ortiz cumple 40 años. Esta periodista de profesión y Princesa de Asturias por matrimonio se ha convertido en el miembro mejor valorado de la Casa Real y, desde aquel día en el que Don Felipe y ella anunciaron su noviazgo, es la mujer más observada de España. Monárquicos y no monárquicos llevan desde 2003 pendientes de cómo va vestida, peinada, del color y tamaño de su bolso y de la altura de sus tacones. Una aparición suya al lado de su marido, con sus suegros, cuñadas o en solitario asegura un pequeño o gran revuelo mediático y hasta portadas en revistas de todo tipo en las que sus looks aparecen profusamente comentados.

Su 40º cumpleaños es un excelente momento para repasar sus ya ocho años como princesa, y también como reina de las tertulias de estilo. Letizia Ortiz es criticada y alabada partes iguales; como es lógico, la experiencia le ha permitido adaptarse cada vez mejor a su papel. A medida que pasan los años se va viendo a Ortiz más cómoda, escogiendo mucho mejor su atuendo y, en definitiva, encontrando su lugar. Una persona tan expuesta como ella ha tenido sus más y sus menos estilísticos. Repasamos los más memorables con la ayuda de expertos en cuestiones de estilo.

Un look muy aceptado para una recepción en palacio.

Gtres

Los cinco aciertos de la Princesa Letizia

1. Vestidos de cóctel: las recepciones en La Zarzuela a media tarde o los eventos protocolarios que no requieren un estilo de gala son los puntos fuertes de Letizia Ortiz. Raquel Peláez, redactora de moda de Vanity Fair, no se olvida del vestido púrpura de Felipe Varela que lució para recibir a Carla Bruni en 2009, o el mítico dos piezas blanco de Armani de la pedida de mano oficial como dos de sus grandes hitos estilísticos. «Sus mayores aciertos son siempre en las ocasiones en las que tiene que vestir de cóctel», afirma esta periodista.

2. Tiene criterio propio: la Princesa está sometida a un estricto protocolo estético como todo miembro de una familia real. Eso sí, ha conseguido que su personalidad se vea reflejada en su estilo (de hecho, Letizia no tiene estilista) sin saltarse las normas. «Tener criterio propio siempre es positivo», recuerda Peláez, que pone los famosos ‘letizios‘ como mejor ejemplo de su relativa independencia: «Hay un tipo de zapatos que lleva su nombre, ¿hay algo menos protocolario y que denote más estilo?», remata.

3. Un maquillaje equilibrado: una persona que es continuamente fotografiada no puede permitirse aparecer con mala cara. La necesidad de dar buena imagen y la coquetería propia femenina hacen que Letizia deba ir maquillada cada día, y la realidad es que ha conseguido un equilibrio perfecto para su papel, sin excederse ni quedarse corta. Junior, maquillador oficial de Dior, encuentra que el maquillaje de la princesa es «atemporal y favorecedor, se nota que escoge bases ligeras de efecto nude para borrar imperfecciones y dar la impresión de no llevar maquillaje», explica.

4. Combina prendas de diseñador con cadenas low cost: y encima de origen español. Raquel Peláez nos recuerda que rara vez falta a Cibeles y que elige marcas españolas muy frecuentemente. De hecho, sus diseñadores de cabecera son Felipe Varela, Lorenzo Caprile o Miguel Palacio, pero también es habitual que lleve prendas de Mango o Zara. Cada vez que luce una prenda de estas cadenas de bajo coste las convierta en superventas. Sí, esta exclusiva no la tiene Kate Middleton.

5. Su melena larga: cuando pensamos en el pelo de Letizia lo identificamos con una melena larga, a veces capeada, castaña con suaves reflejos miel y cayendo suelta lisa o ligeramente ondulada. «Letizia Ortiz lleva un look bastante adecuado para su papel de princesa», reconoce Alex Sestelo, peluquero de Dessange. Ha conseguido encontrar el punto medio entre una mujer de su edad y lo que exige el protocolo… excepto cuando se pone a hacer innovaciones capilares (ver punto 4 del siguiente listado).

Un recogido de fiesta para la Princesa.

Getty

Los cinco desaciertos de Letizia Ortiz

1. Los vestidos de gala: cualquier plebeyo que tenga una cena en un suntuoso palacio rodeado de jefes de estado, políticos de primera división, diplomáticos, militares y todas sus esposas, con un protocolo estricto y siendo el centro de atención se encontraría abrumado. Letizia ya se está habituando a este tipo de eventos pero, en su empeño de no dejarse asesorar, estas galas siguen siendo su punto débil. En palabras de Raquel Peláez de Vanity Fair, «cae en la tentación ‘Princesa Disney’ con frecuencia. Por ejemplo, el vestido con el que apareció en la cena de gala previa a la boda de Guillermo y Kate Middleton era algo sobreactuado». Consigue llamar la atención en estos acontecimientos reales pero no por los motivos adecuados. Aún le queda mucho por pulir en este aspecto.

2. No termina de atinar con los accesorios: si bien sabe escoger bastante bien las joyas, sin resultar nunca ostentosa, Letizia Ortiz flaquea bastante en los complementos. «Si hubiese que señalar un pecado sería la austeridad, tal vez se equivoca con los cinturones, pañuelos, bolsos…», añade Raquel Peláez. Y es cierto ya que sus bolsos resultan anodinos muchas veces, otras ni siquiera le pegan. Con los pañuelos fulares tampoco está muy ducha y los lleva de manera innecesaria o le pueden incluso arruinar un look que estaba mejor sin él.

3. Su eterno lápiz de ojos verde: aunque su maquillaje es bastante correcto, no ha logrado aún encontrar el tono perfecto para sacar lo mejor de su mirada. Es habitual que utilice un lápiz verdoso para perfilar los ojos e intentar intensificar su propio verde natural; lo que consigue es que se vea el trazo de este color y poco más. Junior, de Dior, recomienda «sustituir el lápiz verde por uno tostado que contraste con el tono natural de sus ojos para resaltarlos. Se lo aplicaría en la línea de las pestañas inferiores, por fuera, dibujando diminutos puntos entre cada pestaña. Para el interior del ojo le quedaría muy bien un lápiz blanco para agrandar, iluminar la mirada y borrar las rojeces del cansancio». Aún así, su perfilador verde ha creado escuela y, cuando se empezaron a ver sus primeros planos de maquillaje, el lápiz de ojos de este color de Dior se agotó en las tiendas.

4. Los cortes de pelo: las mujeres pertenecientes a familias reales suelen tener un peinado ‘marca de la casa’ que las acompaña casi durante toda su vida. Normal, dado que tienen un perfil absolutamente público y aparecen en infinidad de actos cada semana y no es recomendable que su imagen cambie demasiado y menos de manera radical. Doña Letizia ha sorprendido en más de una ocasión con algún corte que difiere mucho de su habitual melena y que, además, a ojos de Alex Sestelo, no le favorecía demasiado. «Hacia 2008 se hizo un corte carré o media melena que fue una gran equivocación. Tiene una cara muy angulosa y necesita líneas que le suavicen, como las que le proporciona el pelo largo».

5. No sabe sorprender (positivamente): Raquel Peláez echa de menos «sorpresas» en el look de Letizia Ortiz, aunque desde Dessange no le recomiendan mucho las relativas al peinado y los cortes. A veces peca de clásica y de excesivamente rígida con la ropa, el maquillaje y el cabello, pero otras decide innovar de la manera menos adecuada o en el momento más inoportuno. Como muestra, aquel desfile de las Fuerzas Armadas al cual llegó con unas renovadas ondas en el pelo que captaron más la atención de las cámaras que el propio evento en sí. Hay veces, el saber pasar desapercibida también es un arte, al igual que sorprender.

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