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Andrea Duro, Simone Biles o el caso de las mujeres que aguantan la dañina pregunta de si están embarazadas

Simone Biles y Andrea Duro no han dudado en alzar la voz para acallar a quienes les han preguntado si están embarazadas. Hablamos con la actriz y con dos expertos acerca de lo dañina que puede ser esta pregunta

La actriz y modelo Andrea Duro.
La actriz y modelo Andrea Duro.Samuel de Roman (Getty Images)

Simone Biles ha sido la última celebridad en emplear sus redes sociales para aclarar que preguntarle a una mujer si está embarazada en el instante en el que sube una fotografía en la que se atisba un ápice de volumen en la tripa es sumamente problemático. Por mucho tiempo que pase, es necesario que este tipo de mensajes sean constantemente repetidos para que calen así en el discurso colectivo de una sociedad empeñada en comentar el cuerpo femenino y en golpear la privacidad y la educación. Cuando la medallista olímpica subió a sus redes sociales una imagen apoyando a su marido, Jonathan Owens, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, numerosos seguidores comenzaron a preguntar a la deportista si estaba embarazada. “Odio tener que hacer alusión a esto, pero por favor, dejad de comentar en mi foto y en mi perfil de Instagram acerca de mi supuesto embarazo”, escribió Biles subió como respuesta en un story en el que aparecía la imagen de la controversia acompañada de sus palabras.

Simone Biles

Precisamente Andrea Duro acaba de vivir una situación similar tras subir una imagen en la que posa enfundada en un vestido fucsia de Victoria Collection, una fotografía en la que en numerosos comentarios, algunos usuarios le felicitaban por su embarazo. “¿Por no tener un vientre plano? Igual se debería parar de hacer esta pregunta. Lo primero, porque no sabes si a la persona que le preguntas tiene algún tipo de problema y eso le genera inseguridad. Lo segundo, porque no todo el tiempo estás con el vientre planísimo por muchos factores. Lo tercero, porque no es necesaria… ya el día que vaya a ser mamá (si es que lo soy) os lo cuento yo”, respondió la actriz. S Moda se ha puesto en contacto con ella para ahondar en la problemática que encierra esta pregunta.

“No tengo ni idea de por qué creemos tener el derecho de opinar sobre el cuerpo de los demás. No sé si es cultural o si es incluso una forma que tiene la gente de sentirse mejor cuando alguien que le parece bello, o que cree que tiene un cuerpazo, coge peso por el motivo que sea, reportándole de repente cierta satisfacción. Como sé que es algo tóxico y negativo que nos hace daño, intento desde hace tiempo corregir esta conducta, por lo que me esfuerzo por no generar opinión sobre el cuerpo de nadie. Me sentiría mal conmigo misma si tuviera que opinar sobre alguien, y posiblemente tenga que ver con que es algo que yo he vivido durante mucho tiempo y que como veis, sigo viviendo. Es algo que me hace mucho daño”, asegura la actriz.

‘Body shaming’ 1, empatía 0

Por descontado, estos comentarios no están lejos del body shaming que forma ya parte, desafortunadamente, del día a día de las celebridades y para qué negarlo, de las anónimas..”Esos vientres planos que vemos en las famosas a diario e incluso poco después de dar a luz no reflejan la realidad del resto de las mujeres. Como vivimos en una sociedad donde se da cada vez más importancia al cuerpo y la delgadez es el ideal de belleza, esta pregunta puede hacer que la mujer sienta menor autoestima o incluso visualizar su cuerpo de una forma distorsionada. De hecho, si le hacemos esta pregunta a alguien con gordofobia, su miedo a engordar o a estar gorda puede aumentar. Pueden sentirse humilladas, maltratadas e incluso ridiculizadas”, comenta la Dra Marta Sánchez-Dehesa, Directora de HM IMI Toledo.

Lady Gaga, Selena Gomez, Amy Schumer, Ashley Graham o Anne Hathaway han sido otras de las famosas que han tenido que desmentir rumores de embarazo en el instante en el que ha salido a la luz una imagen en la que no tienen un vientre absolutamente plano. “Quería haceros saber que estoy inmersa en otro ciclo de fecundación in vitro para intentar rescatar los óvulos que pueda y así, producir embriones fuertes y saludables”, explicó en sus redes sociales la modelo Chrissy Teigen. “Os ruego humildemente que dejéis de preguntarme si estoy embarazada. Aunque sé que lo decís con entusiasmo y buenas intenciones, ¡es doloroso leer esos comentarios, porque precisamente mi situación es la contraria al embarazo!”, concluyó.

Un caso parecido fue el vivido por Kourtney Kardashian, que al observar que los comentarios se llenaban de comentarios acerca de su cuerpo y alusiones a un posible embarazo, no sólo acalló a quienes osaban traspasar su intimidad, sino que señaló que no se habla lo suficiente de la fecundación in vitro y de sus consecuencias. “Es una de las secuelas de la fecundación in vitro, y sólo respondo a este comentario porque creo que es importante saber cómo afecta a los cuerpos de las mujeres, un aspecto del que no se habla lo suficiente… Además, ¿de verdad seguimos preguntando a las mujeres si están embarazadas?”, preguntó la empresaria.

Teniendo en cuenta que según la Sociedad Española de Fertilidad, un 15-20% de las parejas españolas tienen problemas para tener hijos, preguntamos a David González Gerpe, psicólogo de las clínicas de reproducción asistida Ginemed, qué efecto puede tener en esta pregunta sobre una mujer con problemas para quedarse embarazada. “Podría conectarla con su incapacidad o dificultad reproductiva. No olvidemos que los problemas para lograr embarazo conllevan, en muchas ocasiones, un duelo, y cualquier cuestión que reconecte con este duelo puede generar una gran tristeza y angustia. Hay que tener en cuenta además que la infertilidad puede quebrar la feminidad y aumentar el deseo maternal. Muchas mujeres que sueñan con quedar embarazadas, pero no lo consiguen, pueden sentirse deprimidas y desesperanzadas”, asegura.

Andrea Duro cree que las preguntas sobre embarazo, en la mayoría de los casos, no se hacen con mala intención, pero resalta lo dañinas que pueden resultar para quienes quieren ser madre y están teniendo problemas para lograrlo. “A mí no me molesta porque ser madre no es un objetivo en mi vida en estos momentos. Si tengo un hijo será el día que sienta que me apetece y que me sienta capacitada para darle una buena vida y una buena educación emocional. Es una pregunta que hace daño, porque hay muchas mujeres que quieren ser madres y no pueden. Únicamente en casos de extrema confianza se podría preguntar, pero no es una pregunta que se pueda lanzar a lo loco. Hay mujeres que pasan por procesos de fertilización y se someten a muchos tratamientos y sufren mucho a lo largo del proceso, y por supuesto, sus cuerpos cambian con dichos procesos”, explica la actriz.

Por supuesto, no hemos de olvidarnos también de la posibilidad de que la pregunta que hoy nos ocupa lleve implícita una crítica al cuerpo femenino. El psicólogo David González Gerpe opina que esta pregunta también refleja que existe una visión normativa del cuerpo humano y una dificultad para aceptar los cuerpos diversos. “No se tiene en cuenta que en muchas ocasiones estos cuerpos diversos no tienen que ver con los cuidados o los hábitos de vida saludables. No obstante, la mujer que recibe la pregunta es probable que la interprete como una crítica a su cuerpo, ya que puede sentir que están cuestionando su físico”, dice. Estas cuestiones suponen un nuevo caso de body shaming y al mismo tiempo, refuerzan la idea de que una mujer en edad fértil ha de ser madre, por lo que se pone en duda la libertad de las mujeres de escoger si ser madres o no.Que conste en acta, no estoy embarazada. Lo que estoy es harta. Harta del escrutinio y body shaming que ocurre disfrazado de periodismo, libertad de expresión y noticias sobre famosas”, escribió Jennifer Aniston en The Huffington Post. “La objetificación y escrutinio al que sometemos a las mujeres es absurdo y perturbador. ¿Está embarazada? ¿Está comiendo demasiado? ¿Se ha descuidado?”, señalaba la actriz.

Para finalizar, preguntamos a la Dra Marta Sánchez-Dehesa cómo responder ante esta incómoda pregunta, pues teniendo en cuenta la cercanía de las Navidades, cuando los comentarios acerca del cuerpo de las comensales y la presión social y familiar impuesta sobre quienes no son madres son inminentes, no está de más contar con una buena artillería de respuestas preparadas. “Puedes contestar de muchas maneras o bien poniendo un ejemplo, que pueda molestar a la otra persona. Otra fórmula es totalmente la contraria, es decir, contestar de una forma positiva a la persona del comentario con otro adjetivo. Otra forma de contestar es diciendo que te hace ilusión que te recuerde que estás gorda… Lo más razonable es que no dejes pasar el comentario y que con educación le expliques a la persona lo desacertado de su comentario y lo que has sentido al hacerlo”, asegura.

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