Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un magistrado describe los juzgados de Marbella: “Pocilga, olor a pis, cucarachas y roedores”

La Junta de Andalucía califica de “punto negro” la sede judicial marbellí y extiende la situación a las de Estepona, Fuengirola y Torremolinos

Interior de un juzgado de primera instancia.
Interior de un juzgado de primera instancia.

“Pocilga judicial”, “sensación de asco” o “peste a orina”. Son algunas de las lindezas que el magistrado Miguel del Castillo del Olmo, titular de la sala 4 del juzgado de Marbella, ha dedicado al lugar donde trabaja. En una carta pública titulada De juicio y orina, publicada en Marbella24horas —un medio local— asegura que “la cripta judicial” en la que trabaja le recibe con “olor a pis” a lo largo de “demasiadas mañanas”. Algo que, explica, no solo sufren él y el secretario judicial. “Pacientes, letrados y procuradores reciben idéntico hachazo olfativo, transitorio en su caso, alargado en el nuestro”.

“El resto de mi vida uniré mi peregrinaje judicial por la mundialmente famosa y glamurosa Marbella con el gesto retorcido por el olor a pis con que algunas —demasiadas— mañanas, la cripta judicial donde trabajo me recibe”, relata en la misiva con marcado carácter reivindicativo, en la que también dice que, durante los juicios, en lugar de escuchar, debe esforzarse “en no oler”. De hecho, denomina a la sala de vistas como “sala de olores”. En la carta también tira de humor para decir que las instalaciones le recuerdan a “la peor versión” de la canción Malamente de Rosalía, insistiendo en que los juzgados están “Mal, muy mal, muy mal, muy mal”.

No es la primera vez que este magistrado denuncia los hechos. El pasado otoño, en otra carta, decía que los sótanos están llenos de “cucarachas y roedores”. También, que aparecen excrementos de ratas en los expedientes y que, en ocasiones, los documentos están mordisqueados por estos animales. Fuentes judiciales han subrayado que el problema que denuncia Del Castillo no es nuevo. “Viene de años anteriores, cuando se rompió una tubería de aguas fecales que a veces inunda las partes más bajas y que nunca se arregló”, han asegurado. Profesionales consultados por este periódico denuncian que los juzgados de Marbella, ubicados en la avenida Arias de Velasco, “son un desastre”. En verano de 2019, cerca de un centenar de jueces, fiscales, abogados y procuradores se concentraron frente a esta sede judicial para reclamar medidas contra la precariedad de las instalaciones.

El propio decano del Colegio de Abogados de Málaga ha explicado en diversas ocasiones que las sedes judiciales del municipio marbellí “son pequeñas, antiguas y absolutamente obsoletas”. “Vemos roedores en las sedes judiciales, filtraciones, humedades, olores. No hay salas de espera, las víctimas de violencia muchas veces tienen que coincidir con el presunto maltratador, los abogados no tenemos espacio donde estar. No hay archivo, no hay depósito para las piezas de convicción. Es un auténtico desastre”, explicaba hace unas semanas, cuando denunciaba que no existe “ningún tipo de compromiso real” por parte de las administraciones para solucionar la situación.

Fuentes de la Junta de Andalucía aseguran que son conscientes de que la sede judicial de Marbella es "un punto negro" y está "en muy malas condiciones". Una situación que extiende a las instalaciones de buena parte de la Costa del Sol, en municipios como Estepona o Fuengirola. La Consejería de Justicia explica que el problema “es antiguo” —lo achacan al Gobierno anterior— y que, a sabiendas de la situación, llevan "meses" trabajando en la puesta en marcha de una nueva sede judicial para la localidad, al igual que para Fuengirola, Estepona y Torremolinos.

La primera idea ha sido alquilar un edificio para solventar el problema rápidamente, "porque la sede no puede permanecer en este estado hasta que se construya el nuevo Palacio de Justicia". Sin embargo, encontrar un edificio que cumpla las características necesarias para acoger una sede judicial y que sea cercana a las actuales para evitar la dispersión está siendo más complicado de lo esperado. Mientras tanto, al menos, el futuro Palacio de Justicia ya tiene suelo. Es una parcela —denominada La Torrecilla— que será cedida por el Ayuntamiento de Marbella y en la que la Administración andaluza levantará una sede “que solucionará los problemas actuales y, además, acabará con la dispersión actual de las sedes judiciales de Marbella”. “Una vez llevada a cabo la cesión, comenzaremos con todos los trabajos necesarios para su construcción”, afirmó el pasado miércoles el consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local de la Junta de Andalucía, Juan Marín. Los Presupuestos del Gobierno andaluz para 2020 incluyen ya una primera partida de 75.000 euros para los estudios previos del edificio, así como otros 50.000 para las nuevas sedes de Fuengirola y Estepona. Se espera que estén todas listas en 2023.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información