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La investidura siembra la división entre las víctimas del terrorismo

Familiares de asesinados por ETA se enfrentan por la utilización de la banda en el debate y la abstención de Bildu

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros y la diputada de Vox Macarena Olona levatan las manos durante la intervención de la portavoz de EH Bild, Mertxe Aizpurua, en la investidura.
El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros y la diputada de Vox Macarena Olona levatan las manos durante la intervención de la portavoz de EH Bild, Mertxe Aizpurua, en la investidura. Europa Press

Ocho años después del fin de ETA, la banda terrorista ha protagonizado gran parte del debate de investidura de Pedro Sánchez. La derecha acusó al candidato socialista de no defender a las víctimas del terrorismo y de ceder ante ETA por haber aceptado la abstención de Bildu, y el Congreso estalló en una bronca en las intervenciones de los diputados abertzales. La controversia ha dividido a las víctimas, varias de las cuales han reprochado a los partidos haberlas utilizado.

Las asociaciones, vigilantes con el nuevo Gobierno

Las asociaciones de víctimas del terrorismo darán margen al nuevo Gobierno de coalición para que eche a andar y atienda sus reivindicaciones, pero avisan de que “estarán vigilantes”.

La abstención de Bildu en la investidura de Pedro Sánchez es motivo para que la asociación mayoritaria, la AVT, reciba con “preocupación” al nuevo Ejecutivo. “Nos duele mucho. Todo por lo que han dado la vida nuestros familiares ahora se ve recompensado. No sabemos qué habrá a cambio. Eso lo iremos viendo”, valora Maite Araluce, su presidenta. En todo caso, Araluce espera que el Ejecutivo reciba a su asociación y poder “trabajar con ellos”. Este jueves, Araluce se reunirá con el líder del PP, Pablo Casado.

En la misma línea se expresa la presidenta de COVITE. “Nosotros vamos a ser muy vigilantes”, apunta Consuelo Ordóñez. “Le daremos una oportunidad. Si atienden nuestras juntas reivindicaciones, les aplaudiremos. Nos da igual si es con Podemos o con quien sea, los intereses de las víctimas están por encima”.

“Que nos dejen en paz, que no nos utilicen, que no nos manoseen”. Es la reclamación indignada a los partidos de Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE). Durante el debate de investidura, Ordóñez destacó por un mensaje dirigido al líder del PP, Pablo Casado, quien había acusado a Pedro Sánchez de olvidar a las víctimas de ETA. “¿Podrías dejar de utilizar a las víctimas del terrorismo y arrogarte en su representación?”, escribió en Twitter la hermana de Gregorio Ordóñez, concejal del PP asesinado por ETA. Su reproche adquirió todavía más relieve porque trascendía las fronteras ideológicas.

En su crítica al PP, Ordóñez coincidió con otras víctimas socialistas, como Eduardo Madina, quien cree que Casado “utilizó algo muy grande para algo muy pequeño”. “Lo que hizo, de esa forma, es describir el tamaño que tiene él”, subraya. La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Maite Araluce, discrepa sin embargo con ellos y defiende al PP. “No tengo esa sensación, porque las referencias se hicieron en tono de reconocimiento y homenaje. No nombrarnos me hubiera dolido más”, valora.

La pluralidad de las víctimas se revela, además, en cómo han recibido la abstención de Bildu. Su división también trasciende las ideologías. José María Múgica, hijo del socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA en 1996, quiso escribir una carta pública a Pedro Sánchez expresando su malestar. “Que un dirigente del PSOE se avenga a alcanzar la investidura con los votos de Bildu es insoportable, produce una náusea infinita”, lamenta en conversación con este diario. Múgica considera que aceptar la abstención de Bildu “es echar por tierra la historia del PSOE durante décadas de combate contra el terrorismo y el totalitarismo”.

“No estoy de acuerdo”, contrapone otra víctima de familia socialista, María Jáuregui, hija de Juan Mari, político socialista al que ETA asesinó en el año 2000. “Bildu es un partido con representación parlamentaria. Cuando se conformó rechazó todo tipo de violencia, ¿por qué no llegar a acuerdos con ellos? Además, es una abstención, no un sí”. Otras víctimas de ETA de familia socialista han querido defender públicamente al nuevo Gobierno, como Josu Elespe, hijo del primer concejal socialista asesinado por la banda, Froilán Elespe, a quien “hace feliz”, dijo, que ETA ya no exista y que haya un Gobierno de izquierdas en España.

Las víctimas son diversas, tanto como la sociedad española, recuerda Consuelo Ordóñez. “Nos ha unido ETA. Este es un club selecto. Lo último que hubiéramos soñado en la vida es pertenecer a este club selecto, y somos tan plurales como todos los demás”.

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