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Arrimadas habla con Lambán y Page para pedirles que frustren el pacto entre Sánchez e Iglesias

Los barones socialistas responden a la portavoz de Cs que apoye con sus 10 diputados la investidura del líder socialista para evitar que dependa de ERC

La portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas. En vídeo, declaraciones de Arrimadas.

Ciudadanos se ha propuesto generar contradicciones en el PSOE por el acuerdo de Gobierno bipartito progresista apoyado por ERC y el PNV. La estrategia, que comparte con el PP, busca fisuras en el socialismo apelando a los presidentes autonómicos que han manifestado dudas sobre los acuerdos con independentistas. La portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas, telefoneó este jueves a varios barones para pedirles que frustren el pacto, instándoles a que alienten una rebelión de diputados socialistas. Logró hablar con los presidentes de Aragón, Javier Lambán, y Castilla La- Mancha, Emiliano García Page. La iniciativa enfureció al PSOE.

Arrimadas ha comenzado el año con un movimiento que ha disparado la tensión entre Ciudadanos y el PSOE, ya muy alejados tras el acuerdo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para el Gobierno más a la izquierda desde la Segunda República. La dirigente llamada a suceder a Albert Rivera como presidenta de Ciudadanos —aún debe ser elegida en un congreso el próximo marzo— telefoneó a varios presidentes autonómicos del PSOE para pedirles “sentido de Estado” y que traten de frustrar el pacto con ERC. La mayoría de líderes territoriales del PSOE respondieron en tromba y por anticipado contra Cs: unos y otros acabaron enzarzados en las redes sociales.

La ronda de llamadas de Arrimadas se centró en los barones socialistas a los que presuponía más incómodos con el acuerdo con ERC. Eludió a quienes entendía que no tienen problemas con el pacto con los republicanos, como Francina Armengol, presidenta de Baleares, María Chivite, presidenta de Navarra, o Miquel Iceta, líder del PSC, según fuentes de su entorno. Entre los que sí telefoneó: el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, el de Castilla La- Mancha, Emiliano García Page, y el de Aragón, Javier Lambán. Los dos últimos, con los que conversó, han revelado en el pasado cierto malestar con el pacto con ERC. Fernández Vara, según Cs, no quiso ponerse.

Arrimadas pidió a los presidentes socialistas que “sean valientes” y “ejerzan como socialdemócratas” oponiéndose al acuerdo y tratando de impedirlo. Para ello, la portavoz de Cs citó como precedente la resolución del comité federal del PSOE de diciembre de 2015 en la que el partido decidió no pactar la investidura con los independentistas, así como la gran crisis interna que estalló en el PSOE en 2016, cuando Sánchez tuvo que dimitir en el comité federal del 1 de octubre. “Sánchez está haciendo ahora cosas mucho más graves que las que en su día provocaron que intentaran echarle de la secretaría general del PSOE”, apeló Arrimadas a los barones.

La dirigente de Cs pidió incluso públicamente a los presidentes socialistas que insten a los diputados del PSOE a votar en contra. Los socialistas, por su parte, respondieron a Arrimadas emplazándola a que apoye la investidura de Sánchez con sus 10 diputados evitando así que dependa de los republicanos catalanes. “Arrimadas lo tiene muy fácil. En vez de llamar tanto, que vote a favor de la investidura de Pedro Sánchez y asunto resuelto”, escribió el presidente de Extremadura en Twitter, antes de acusar a Cs de hacer “teatro malo” en política.

El propósito de Arrimadas de hacer aflorar grietas en la posición interna del PSOE cayó en saco roto. A media tarde, el aragonés Javier Lambán, uno de los más críticos con los acuerdos con los independentistas, descartó nuevos reproches. “Todo lo que tenía que decir sobre los pactos ya lo he dicho. No voy a añadir más ruido al ya existente”. El castellanomanchego Emiliano García Page transmitió a Arrimadas que su “convicción” es que “no conviene que el Gobierno de España dependa de los independentistas” y, por eso, le pidió “que los diputados de Cs y del PP faciliten la investidura del ganador de las elecciones”.

Arrimadas mantuvo contactos también con los partidos regionalistas Coalición Canarias, PRC y Teruel Existe. La portavoz de Cs cerró su ronda con el líder del PP, Pablo Casado, a quien reprochó no moverse para impedir la investidura de Sánchez apoyada en ERC. Arrimadas ha propuesto una alternativa de Gobierno pactada entre el PSOE, el PP y Ciudadanos pero los populares nunca la han respaldado. La dirigente de Cs recriminó a Casado que no se haya manifestado a favor de la “vía constitucionalista”.

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