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Lesmes advierte del riesgo de “descrédito” del Poder Judicial por el bloqueo político

El presidente del CGPJ insta a los partidos a renovar ya el órgano de los jueces

El Rey Felipe VI, en una imagen de archivo. En vídeo, declaraciones de Lesmes.

El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, ha urgido este lunes ante el rey Felipe VI a renovar el órgano de gobierno de los jueces, cuyo mandato caducó en diciembre de 2018. La falta de acuerdo entre los grupos políticos mantiene bloqueada la renovación del Consejo, una situación que, según Lesmes, supone una “grave anomalía” que, de prolongarse, “puede contribuir al descrédito del propio órgano de los jueces”. El presidente ha recordado la tarea “crucial” que tiene asignada el CGPJ, “por lo que no debe correr el riesgo de verse debilitado por causas que le son completamente ajenas”, ha advertido.

El de este año es el sexto discurso de apertura del año judicial que pronuncia Lesmes y el propio presidente se ha mostrado confiado de que será el último. Sus palabras han tenido un eco de despedida, aunque nadie descarta que, si hay repetición electoral en noviembre, se pueda llegar incluso al próximo septiembre sin haber renovado el órgano de gobierno de los jueces. Lesmes se ha referido a esta etapa como la “fase final” de su mandato y ha aprovechado para agradecer el trabajo de quienes han estado junto a él. “Espero dejar esta responsabilidad con la satisfacción de haber cumplido con mi deber en el servicio a mis conciudadanos”, ha afirmado.

Lesmes ha pedido también a las Administraciones “un esfuerzo importante para prestar a la Justicia la atención que merece” y ha instado a acometer una “reforma integral”. Durante su intervención, el presidente del Consejo ha señalado que es necesario “invertir con prontitud dinero y talento para implantar un modelo territorial y organizativo de la Justicia”, que debe ser dotado de los medios materiales y personales de que precisa “no como una reivindicación corporativa” de los jueces, sino “como uno de los ejes que han de permitir que el Estado de derecho quede definitivamente integrado”.

Pero como en el caso de la renovación del CGPJ, esta reforma también requiere “un amplio acuerdo político”. De lo contrario, según Lesmes, “difícilmente se podrá rentabilizar de manera real el esfuerzo inversor que se haga por parte de las Administraciones Públicas”.

El conflicto catalán, que en los dos años anteriores había centrado el discurso inaugural del año judicial, ha quedado este año relegado a un segundo plano, aunque Lesmes no ha pasado del todo de largo y ha empezado por aquí su intervención. La sala donde este lunes se celebraba el acto solemne de la apertura del año judicial, presidido por el Rey, es la misma que durante cuatro meses (entre febrero y junio pasado) acogió el juicio del procés. Donde este lunes se sentaban Felipe VI, el presidente del CGPJ, la fiscal general del Estado, la ministra de Justicia y la Sala de Gobierno del Supremo se sentaron aquellos días los siete magistrados del tribunal, mientras que los sillones ocupados esta vez por magistrados del alto tribunal se situaban durante la vista oral las acusaciones y las defensas de los líderes independentistas. Lesmes ha recordado esta coincidencia al inicio de su discurso y ha felicitado al presidente de la Sala de lo Penal, Manuel Marchena, y al resto de jueces y funcionarios que hicieron posible uno de los juicios más importantes de los últimos años.

“Este juicio es el paradigma de esos miles de procesos que se celebran todos los días en nuestro país, dirigidos por jueces anónimos, y que se construyen sobre los pilares de la responsabilidad, dedicación, profesionalidad y búsqueda constante de la protección de los derechos de los ciudadanos, sin distinguir entre grandes y pequeños pleitos”, ha afirmado Lesmes. “La injusticia, aun en pequeñas dosis, es un veneno que resulta letal para la convivencia”, ha añadido citando al jurista y político italiano Piero Calamandrei.

La fiscal general recuerda la “imperiosa obligación de acatar” la sentencia del ‘procés’

R. R. / F. J. P.

La fiscal general del Estado, María José Segarra, ha recordado este lunes en la apertura solemne del año judicial la “imperiosa obligación” de “todos” de acatar la sentencia del juicio del proceso independentista catalán, “sea cual sea el sentido de la misma”. La máxima responsable del ministerio público ha manifestado que frente a la “extraordinaria gravedad” de los hechos enjuiciados –la fiscalía pide penas de hasta 25 años de cárcel por rebelión a los líderes secesionistas- la respuesta del sistema judicial “ha sido la aplicación serena, firme y rigurosa de la Ley”.

Segarra ha asegurado que el juicio del procés, que se celebró entre febrero y junio de este año y cuya sentencia se conocerá en las próximas semanas, se desarrolló “bajo los más amplios estándares de transparencia, accesibilidad y garantías” para las partes. Este proceso judicial, ha afirmado la fiscal general, “solo puede ser interpretado como la más viva afirmación de nuestro Estado de derecho”.

Sobre el acatamiento de la sentencia, Segarra ha citado en su discurso al filósofo francés Descartes: “la primera máxima de todo ciudadano debe ser la de obedecer las leyes de su país”. Y a renglón seguido ha recordado: “[La] convivencia, desde el respeto a la diversidad y a la libertad de opinión, habrá de seguir siendo garantizada en todo el territorio nacional mediante la única forma posible en un Estado democrático: el respeto a la Ley.

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