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Malestar de los otros teóricos socios por los nulos contactos con el PSOE

PNV, Bildu y Compromís siguen en la abstención y ERC se mantiene en el no

investidura pedro sanchez
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián (de pie), conversa con el del PNV, Aitor Esteban, en el Congreso.

El pobre resultado cosechado por el candidato socialista a la investidura, Pedro Sánchez, el martes en la primera sesión, lleva camino de repetirse este jueves, en la segunda y definitiva. Al final, tras tres meses, 86 días y más de 2.200 horas transcurridas de las elecciones del 28-A, Sánchez sumó el martes a los 123 escaños del PSOE el único sí del representante del Partido Regionalista de Cantabria, José María Mazón. Hubo 52 abstenciones y 170 noes. Este jueves solo tiene asegurado de nuevo ese apoyo del parlamentario cántabro. Los otros partidos minoritarios que hace un año le acompañaron en la moción de censura contra Mariano Rajoy aún esperan retomar los contactos, pero con gran malestar ante la ausencia siquiera de llamadas de representantes relevantes del PSOE.

Fuentes oficiales del PNV, Compromís y de ERC ratificaron durante la jornada de este miércoles que no habían sido contactados desde el PSOE o el Gobierno en funciones para avanzar en sus negociaciones. Con Bildu el aspirante socialista ya indicó que no abriría ninguna línea de conversaciones. Esa laguna molestó sobremanera a todos esos posibles teóricos socios, que se reafirmaron en sus posiciones del martes.

La ejecutiva de ERC se reunió este miércoles en Barcelona. Su grupo parlamentario, con 14 diputados con derecho a voto tras la suspensión de ese derecho a su líder preso, Oriol Junqueras, pasó el martes en muy poco tiempo de considerar incluirse en el bloque de los partidarios de la abstención a la espera de que se cerrase el pacto entre el PSOE y Podemos a votar en bloque no, como hicieron los cuatro componentes de Junts per Catalunya.

El duro discurso de Sánchez contra cualquier nuevo intento soberanista de repetir los escenarios de septiembre y octubre de 2017 y sus advertencias de que recurrirá incluso al artículo 155 de la Constitución para evitar nuevos desafíos similares les animaron a variar sus intenciones. Pero su portavoz, Gabriel Rufián, ha expresado múltiples veces en estos días que su formación no hará nada por bloquear un Gobierno progresista del PSOE con Podemos para evitar como sea otras elecciones y el riesgo de que las gane el frente de derechas del PP, Ciudadanos y Vox. Rufián vaticina que otros comicios serían muy negativos para todas las izquierdas.

El PNV está en una posición similar, aunque el martes sus seis diputados se abstuvieron y será lo que hagan este jueves si no hay acuerdo. Su portavoz, Aitor Esteban, no solo lamentó que se pueda frustrar esa alianza progresista frente a las derechas sino el tipo de comportamiento de Sánchez en esta fase desde las elecciones. Esteban reveló que no había recibido ninguna llamada en las dos últimas semanas desde el Ejecutivo en funciones o desde el PSOE para avanzar sobre sus conocidas reivindicaciones, que tienen que ver con más competencias, por ejemplo sobre la Seguridad Social, y en infraestructuras, como la Y vasca ferroviaria.

El enfado del PNV es simétrico al de Compromís, el socio prioritario del Gobierno socialista de la Comunidad Valenciana. La vicepresidenta Mónica Otra insistió este miércoles en demandar al menos alguna propuesta de mínimos ya que su partido no requiere ningún tipo de cargo en la Administración central. Pero tampoco le llegó. El único diputado de Compromís, Joan Baldoví, ha mantenido algún intercambio de documentos con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, sobre algunas obras, más dinero para las autonomías para atender la dependencia y, especialmente, sobre la necesidad de poner en marcha otro sistema de financiación autonómico. Oltra precisó este miércoles que el único requerimiento en ese sentido es que el futuro Gobierno presente en seis meses un borrador de sus intenciones. No lo ha logrado y Baldoví seguirá en la abstención.

Los cuatro representantes ahora de EH-Bildu en el Congreso también se abstendrán “para dar una oportunidad para cambiar la forma de abordar los problemas estructurales que hay en el Estado español en términos democráticos”, según su portavoz. Mertxe Aizpurua comprendió, según manifestó este miércoles a Herri Irratia, que la situación para formar ese Ejecutivo de coalición del PSOE y Podemos es “preocupante”. Y vaticinó que si el bloqueo no se reconduce será negativo para ambas formaciones.

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