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Vox quiere expulsar a su cabeza de lista en El Ejido

En el municipio que le dio visibilidad con sus mayores éxitos electorales, el partido acusa de "ambición personal" a dos de sus ediles por no acatar a la dirección nacional

El concejal de Vox en El Ejido Juan José Bonilla, iqiuierda, junto al alcalde Francisco Góngora, del PP. rn
El concejal de Vox en El Ejido Juan José Bonilla, iqiuierda, junto al alcalde Francisco Góngora, del PP. Europa Press

Vox ha abierto expediente disciplinario para expulsar a su cabeza de lista en las pasadas elecciones municipales por El Ejido (Almería), la localidad donde el partido ultranacionalista tiene su mayor apoyo electoral en toda España. La formación que dirige Santiago Abacal acusa a Juan José Bonilla de “anteponer su ambición personal” y utilizar el partido “como plataforma para satisfacer sus intereses personales”. El expediente disciplinario afecta también a otra concejal de Vox en El Ejido, Rosa María Martín Escobar, por lo que la formación de Abascal se quedará con solo cinco de los siete ediles que logró el 28 de mayo, siempre que ningún otro de sus compañeros se una a los expedientados.

El origen del conflicto está en la negativa del grupo municipal de Vox en El Ejido a acatar la orden dictada desde Madrid por el vicesecretario de Organización, Tomás Fernández, de designar como diputado provincial a Juan José Ibáñez, concejal de Vox en el Ayuntamiento de Adra, y con muy buenas relaciones con la dirección nacional.

La votación se llevó a cabo el miércoles en la Junta Electoral de zona y los siete concejales de Vox votaron a Bonilla como diputado provincial, por solo dos votos que logró Ibáñez. La también expedientada Rosa María Martín fue elegida suplente.

La dirección nacional de Vox asegura que Bonilla negoció con el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, con quien gobierna en coalición, que seis concejales de su grupo serían liberados a cargo del consistorio, mientras él se reservaba el puesto de diputado provincial. Sin embargo, como el PP pactó con Ciudadanos en Adra y Vox no tenía liberados en esta localidad, la dirección optó por imponer a Ibáñez.

La agitación interna de Vox no es nueva en Almería. A principios de abril ya se destapaba una disidencia interna de calado con motivo de las listas que se presentarían a las elecciones locales por, según los críticos, imponer a candidatos en contra del criterio de los afiliados. El propio secretario del Comité Ejecutivo Provincial y capitán jubilado del ejército, Carlos del Campo Fernández, el más crítico con la dirección informaba a sus compañeros, a través de un mensaje telefónico, que el presidente del partido, Juan Francisco Rojas, le había pedido la dimisión por “pérdida de confianza”. A la dimisión de Campo Fernández, formalizada el 31 de mayo y aceptada el 3 de junio, se sumó la de los vocales José Luis Soler y Fernando Camacho que lo hicieron tras los resultados electorales del pasado 26 de mayo. La respuesta de Rojas fue en ese momento rotunda al advertir que no admitiría indisciplina alguna dentro de la formación de ultraderecha.

Antes de este episodio, y muy vinculado a las denuncias sobre la elección de candidatos, la Fiscalía de Granada abrió una investigación por la denuncia que el pasado 17 de marzo presentó Francisco Jurado. En ella, reclamaba que se impugnara su expulsión de Vox días después de ganar las primarias para ser el candidato del partido por Almería para las elecciones andaluzas. Jurado alegó en su momento que la formación le denegó la afiliación argumentando que figuraba en una página web como compromisario del PP, cuando se había dado de baja con anterioridad a la publicación de esos datos, y que no recibió respuesta alguna por parte del comité de garantías ante el que recurrió su expulsión. La dirección nacional designó en su lugar a Luz Belinda Rodríguez como cabeza de lista quien ni siquiera se había presentado al proceso de selección interno.

Crisis en otras provincias andaluzas

Almería no es la única provincia donde la organización de Vox vive tiempos convulsos. En Granada, poco antes de las elecciones municiaples, la dirección nacional comunicaba por teléfono a su presidente, Julio Vao, que lo cesaba de su puesto, al que lo habían aupado tras haber abierto expediente disciplinario a su antecesor, Ignacio Nogueras, uno de los fundadores de la formación.

En Málaga, Vox Málaga bloqueó la cuenta de Twitter de Vox Mijas, localidad en la que quien iba a ser su número uno a la alcaldía, renunció, pero, finalmente, fue a retirar su acta como concejal, dejando a su sustituta sin título oficial de edil.

Vox ganó las pasadas elecciones andaluzas y generales en El Ejido, una localidad de 85.000 habitantes, con el 30% de los votos. En las municipales quedó en segundo lugar detrás del PP, pero aún así tuvo el 24.7% de los sufragios, uno de los mejores resultados en toda España. Bonilla, abogado e hijo de uno de los dos agricultores cuyo asesinato desencadenó los disturbios xenófobos de 2000, fue fichado por Vox hace pocos meses para encabezar su lista a las municipales.

Almería y Sevilla son las únicas provincias en las que Vox ha obtenido dos diputados provinciales, de acuerdo a los resultados del 28-M. También ha obtenido un diputado provincial en Burgos, Córdoba, Granada, Valencia, Valladolid, Zaragoza y Guadalajara. En todos los casos ha sido la dirección nacional la que ha designado a dedo a los diputados, a los que en teoría corresponde elegir a los concejales. El otro puesto de diputado por Almería lo reserva para su presidente

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