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El PSOE da el primer paso en Navarra para gobernar con los nacionalistas

EH Bildu entra en la Mesa con una secretaría con el apoyo de Geroa Bai pero sin los votos de los socialistas

María Chivite y la presidenta de Navarra en funciones y líder de Geroa Bai, Uxue Barkos, en la reunión que mantuvieron para cerrar un acuerdo de Gobierno. En vídeo, la votación.

La socialista María Chivite reforzó este miércoles sus posibilidades de ser la futura presidenta de Navarra. El acuerdo de última hora por el que el Partido Socialista de Navarra (PSN) facilitó a Geroa Bai la presidencia del Parlamento de la Comunidad Foral, en detrimento de la coalición de derechas que integran UPN, PP y Cs (Navarra Suma), anticipa el pacto en el que los socialistas trabajan desde hace semanas y que requiere de la abstención de EH Bildu. La dirección federal del PSOE y la del PSN coinciden en que no negociarán con la izquierda abertzale. “Lo que queremos es el Gobierno”, subrayó Ramón Alzórriz, dirigente del PSN.

El pacto que da la presidencia del Parlamento de Navarra a Unai Hualde, que además de pertenecer a Geroa Bai es el máximo responsable del PNV en la Comunidad Foral, se interpretó este miércoles como el preludio de un nuevo Gobierno con presidencia socialista por primera vez desde finales de los años ochenta. Las reacciones a ese primer paso no se hicieron esperar. UPN y sus socios del PP y Ciudadanos acusaron al PSN de haber pactado con EH Bildu pese a las continuas demostraciones en sentido contrario de los socialistas. Pero esas críticas contribuyen también a la percepción de que la candidatura de Chivite gana muchos enteros frente a la de Javier Esparza. El candidato de Navarra Suma fue el más votado en las elecciones del 26-M, en las que obtuvo 20 escaños, por delante de los socialistas (11); Geroa Bai (nueve); EH Bildu (siete); Podemos (dos) y el diputado de Izquierda-Ezkerra (IE).

El primer resultado palpable de las complicadísimas negociaciones que el PSN mantiene desde finales de mayo con los nacionalistas y las otras fuerzas de izquierdas salvo EH Bildu fue la composición de la Mesa del Parlamento, que presidirá Geroa Bai y donde Navarra Suma tendrá una vicepresidencia y una secretaría. El PSN obtuvo una vicepresidencia con sus votos y los de Geroa Bai, Podemos y el de Izquierda-Ezkerra, mientras que la izquierda abertzale logró la otra secretaría gracias a sus votos y los de Geroa Bai e Izquierda-Ezkerra. Tanto los socialistas como EH Bildu se evitaron. “Si Bildu acaba en la Mesa del Parlamento, el PSN habrá aceptado un acuerdo que incluye a los independentistas vascos”, afirmó no obstante Esparza. El dirigente conservador obvió que la derecha ha recuperado la alcaldía de Pamplona, entre otras, gracias a que el PSN se negó a votar a las candidaturas que EH Bildu presentó en las más de 270 localidades navarras.

El reglamento del Parlamento, clave en el pacto

El reglamento del Parlamento navarro ha sido clave a la hora de llegar a un acuerdo. Por una parte, porque la votación para la presidencia requiere mayoría absoluta en primera votación y simple en la segunda entre los dos candidatos más votados. Esa circunstancia permitió que Geroa Bai pidiera el receso entre ambas votaciones del que salió el acuerdo. No se habría podido producir si Navarra Suma hubiera optado por apoyar a la candidata socialista en esa votación.

Además, el desdoble de votaciones permitió que el PSN no tuviera que apoyar a un candidato de EH Bildu, que entró en la mesa con los nueve votos de Geroa Bai, los siete propios y el de IE. Los socialistas han evitado todo contacto con EH Bildu en el proceso.

Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos, calificó el pleno como “una infamia”. “El mensaje después de los pactos municipales ha quedado claro”, adelantó el lunes José Luis Ábalos. El secretario de organización del PSOE respaldó las negociaciones de Chivite para obtener los apoyos necesarios para ser investida: “La candidata tiene interés de encontrar una mayoría que no sea a expensas de Bildu. La instrucción es que no puede haber acuerdos con Bildu”, sentenció Ábalos.

El nuevo presidente del Parlamento establecerá el lunes el calendario de contactos para proponer candidatura a la investidura a la par que el PSN iniciará las reuniones exploratorias para buscar tanto un programa como una fórmula de gobierno para la que cuenta con Geroa Bai, Podemos e I-E, que junto a los socialistas suman 23 votos de los 50 escaños del Parlamento. Serían necesarias al menos cinco abstenciones para una investidura en segunda votación: se da por seguro que Navarra Suma votará en contra de la candidata socialista, por lo que EH Bildu será decisivo.

La incertidumbre caracterizó el pleno de constitución del Parlamento después de que PSN, Geroa Bai, Podemos e IE no cerraran un acuerdo antes del inicio de la sesión. El escollo principal era la exigencia de Geroa Bai de que EH Bildu, su socio en el Gobierno cuatripartito que ha dirigido Navarra los últimos cuatro años, estuviera presente en la Mesa del Parlamento. Tras una primera votación que se decidía por mayoría absoluta, en la que el candidato de Navarra Suma, Iñaki Iriarte, obtuvo 20 votos, Unai Hualde 16 e Inma Jurío (PSN) 11, llegó la votación por mayoría simple. Hualde solicitó un receso en el que las delegaciones de Geroa Bai, PSN, Podemos e IE volvieron a verse. Una hora después, los socialistas accedieron a que Geroa Bai votase a EH Bildu en la Mesa. El acuerdo firmado entre los cuatro partidos incluye el compromiso del nuevo presidente de ampliar la Mesa con dos puestos más: uno será para el PSN y el otro para Podemos. En el caso de presidir el Gobierno de Navarra, los socialistas no dependerían así de EH Bildu en el órgano que decide el funcionamiento del Parlamento navarro.

La investidura de Pedro Sánchez depende en parte de las reacciones a los pactos municipales alcanzados la semana pasada, y a los pactos autonómicos aún por resolver. Navarra puede ser clave: por un lado, permite amarrar al PSOE el voto favorable de los seis diputados del PNV; pero dificulta el respaldo de UPN. Y está por ver qué decide EH Bildu.

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