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El PSOE facilitará Pamplona a la derecha sin renunciar al Gobierno de Navarra

Los socialistas no votarán en ningún caso a las candidaturas que EH Bildu presente en las más de 270 localidades de la región

María Chivite (primera a la izquierda) y la presidenta de Navarra en funciones y líder de Geroa Bai, Uxue Barkos (primera a la derecha), en la reunión que mantuvieron para cerrar un acuerdo de Gobierno. En vídeo, el candidato de Navarra Suma, Enrique Maya, a la alcaldía de Pamplona.

El PSOE facilitará el Ayuntamiento de Pamplona, gobernado desde 2015 por EH Bildu, a la coalición de derechas que integran UPN, PP y Ciudadanos (Navarra Suma). La izquierda abertzale, que necesita el voto a favor de los socialistas, perderá el próximo sábado la alcaldía de la capital de la comunidad foral. El PSN no renuncia a gobernar Navarra aunque depende de la abstención de EH Bildu, con quien no negociará. Los socialistas no votarán en ningún caso a las candidaturas de los independentistas en las más de 270 localidades de la región.

El 15 de junio, día que se constituyen los más de 8.000 Ayuntamientos de España, es la fecha escogida por el PSOE para responder, con un gesto de marcado simbolismo, a las acusaciones de la derecha que le vinculan constantemente con los partidos soberanistas. Ese día el PSN facilitará el Ayuntamiento de la capital de Navarra (200.000 habitantes) al tripartito de UPN, PP y Ciudadanos, según han avanzado a EL PAÍS fuentes socialistas.

Con ese gesto, el alcalde en funciones de Pamplona, Joseba Asiron (EH Bildu), no revalidará el mandato. Le relevará Enrique Maya, alcalde por UPN entre 2011 y 2015 y que, como candidato de Navarra Suma en las elecciones del 26 de mayo, fue el más votado con 43.643 sufragios (40,58 %) y 13 concejales, a uno de la mayoría absoluta. La izquierda abertzale, segunda con 26.691 apoyos (24,81%) y siete ediles, requeriría del respaldo de los cinco concejales socialistas —17.417 votos (16,19%)— y los dos de Geroa Bai (8.406; 7,82%) para revalidar el cargo.

Los socialistas navarros confían en que así desactivarán el relato de la derecha, al tiempo que mantienen su empeño de gobernar la Comunidad Foral, donde esperan un trato similar por parte de Navarra Suma, una vez sea elegido el nuevo alcalde de Pamplona. Las críticas de la derecha ante la hipótesis de un entendimiento tácito del PSN con EH Bildu incomodaron la semana pasada a la dirección federal del PSOE, hasta el punto de que llegó a cuestionarse la postura de sus compañeros navarros de optar a presidir la comunidad. Lograrlo depende de la abstención de la izquierda abertzale, salvo un sorprendente giro de Navarra Suma. “No nos vamos a apoyar en EH Bildu. No vamos a mantener ninguna negociación. La prueba va a estar el día 15, ahí se podrá verificar nuestra posición”, dejó entrever este lunes José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE.

El respaldo del número tres de Pedro Sánchez en Ferraz a María Chivite, secretaria general del PSN y candidata a presidir la comunidad fue, con diferencia, mucho más rotundo que la semana anterior. La dirección del PSOE incluso se llegó a plantear entonces la idoneidad de la ronda de contactos iniciada por Chivite para su investidura. El temor a depender de EH Bildu durante la legislatura, por ejemplo para aprobar los Presupuestos, y que la derecha utilizase esa circunstancia para cargar contra el Gobierno de Sánchez pesaba más que lograr el Ejecutivo navarro. En 2007, en un contexto muy diferente del actual —ETA todavía permanecía activa—, la ejecutiva federal del PSOE obligó a los socialistas navarros a facilitar el Gobierno a UPN, pese a que habían logrado una mayoría alternativa con la coalición de nacionalistas e izquierdas de Nafarroa Bai.

La consecuencia del conocido como agostazo fue el declive del PSN, que pasó de 12 diputados en ese año a siete en 2015. Navarra Suma ganó las elecciones del 26-M con 19 escaños, pero los socialistas se convirtieron en la segunda fuerza con 11 escaños, por delante de Geroa Bai, de Uxue Barkos, actual presidenta regional en funciones (9), Bildu (8), Podemos (2) e Izquierda-Ezkerra (1).

Candidata “legítima”

“De entrada [Chivite] tiene toda la legitimidad para intentar presidir la comunidad. No planteamos la gobernabilidad negociando con Bildu. Y lo vamos a ver el día 15”, insistió Ábalos. Frente a quienes en Ferraz llegaron a cuestionar la validez de obtener el Gobierno navarro gracias a la abstención de los abertzales, el secretario de Organización del PSOE no puso reparos este lunes: “De lo que hagan los demás no somos responsables”.

La decisión de desvincular las negociaciones para el Gobierno central y el Ejecutivo de Navarra también ha contribuido a relajar la posición de la dirección nacional del PSOE. “La gobernabilidad pasa por los principales partidos, no por lo que ocurra en Navarra. La investidura en absoluto depende de Navarra”, rechazó Ábalos. UPN planteó la semana pasada su abstención en la investidura de Sánchez, pero la vinculó a la gobernabilidad de la Comunidad Foral. El presidente de UPN, Javier Esparza, se mostró “abierto a explorar acuerdos para que el independentismo no decida el futuro de España” tras asistir a la ronda de consultas con el Rey. La coalición Navarra Suma obtuvo en las elecciones generales del 28 de abril dos diputados en el Congreso, ambos encuadrados en UPN.

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