Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La coalición de la derecha en Navarra gana, pero tendrá difícil gobernar

Los socialistas logran situarse como segunda fuerza y serán una pieza determinante en los pactos poselectorales

Elecciones Autonomicas
Javier Esparza, candidato de Navarra Suma a la Presidencia de Navarra, y Enrique Maya, candidato a la Alcaldía de Pamplona. Europa Press

Consulte aquí todos los resultados de las elecciones en Navarra

La unión de la derecha, Navarra Suma, ha sido la candidatura más votada en las elecciones autonómicas de esta comunidad foral y contará con 19 representantes en el Parlamento, aunque tendrá difícil alcanzar el poder. La alianza que han conformado UPN, el PP y Ciudadanos mejora los resultados obtenidos hace cuatro años por estas tres formaciones por separado (sacaron 17 representantes), pero se queda a siete escaños de la mayoría absoluta. Los socialistas, que en las pasadas generales experimentaron un fuerte ascenso, vuelven a mejorar notablemente en la cita autonómica al situarse como segunda fuerza y lograr 11 parlamentarios. El partido de la presidenta en funciones, Uxue Barkos (Geroa Bai), repite con 9 parlamentarios, pero esta ha dicho prácticamente adiós a la posibilidad de reeditar su mandato.

Las fuerzas de la derecha se habían conjurado para lograr la reconquista de Navarra y desalojar a los partidos nacionalistas y de izquierdas que han regido esta pasada legislatura con Barkos al frente del Ejecutivo. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ya advirtió durante la campaña de que donde más había en juego en estas elecciones en España era en Navarra. Este partido, junto a los regionalistas de UPN y el PP, han vuelto ha reeditar una alianza electoral (se estrenaron en las generales del 28-A) que perseguía a toda costa volver al poder. Han insistido en que la reedición del Gobierno de Barkos supondría "favorecer la estrategia de los nacionalistas de anexionar Navarra al País Vasco", un mensaje que ha calado en una parte del electorado navarro. Logran el 36,5% de las papeletas.

Con una participación del 72,1%, Navarra Suma y EH Bildu han estado disputándose un parlamentario durante la última fase del escrutinio, aunque finalmente este ha caido del lado de los independentistas, que igualan, con ocho parlamentarios, la representación que tenían. Con estos resultados, los dos grandes bloques políticos quedan casi emparejados. Por un lado, los 19 parlamentarios de Navarra Suma, frente a los 20 que suman Geroa Bai, EH Bildu, Podemos y Izquierda-Ezkerra, pero estos pierden la mayoría absoluta que ostentaban hace cuatro años (26 escaños) y dan por acabado su ciclo en el Gobierno.

Si estas cuatro fuerzas vuelven a unirse, Navarra Suma no tendría suficiente con que los socialistas se abstengan en el pleno de investidura para lograr la Presidencia de Navarra. El PSOE jugará un papel determinante en la conformación del próximo Gobierno, porque podrían decantarse por reforzar el frente constitucionalista en esta región, aunque los socialistas se han mostrado contrarios a facilitar que vuelva a gobernar la derecha. No a la derecha y no a EH Bildu, son las dos líneas rojas que han trazado los socialistas de cara a los pactos tras estos comicios.

El experimento que han fraguado con Navarra Suma ha tenido una buena acogida en las urnas. Su estrategia de alertar del peligro de entregar la comunidad foral a los nacionalistas durante otros cuatro años le ha hecho crecer. En 2015, UPN tenía 15 representantes y el PP, otros dos. Ahora dan un bocado y llegan a los 19, aunque con dificultades para sumar aliados en el Parlamento.

Los socialistas encabezados por María Chivite logran dar un salto importante en estas autonómicas. Pasan de tener 7 a 11 parlamentarios. Son segunda fuerza con el 20,7% de los votos, casi siete puntos más que en 2015. Este partido, que no toca el poder desde la época Javier Otaño y antes con Gabriel Urralburu, consigue sus mejores registros en unas autonómicas este siglo. El PSN podría incluso presentar a Chivite a la investidura y liderar un gobierno alternativo, una opción que han venido barajando durante la campaña. La opción no es descartable si alguno de los partidos que han gobernado hasta ahora le presta su apoyo para impedir el regreso de los partidos de la derecha al Palacio foral. "Está en manos de Chivite dirigir una mayoría progresista", ha declarado Barkos tras analizar los resultados antes incluso de que terminase el escrutinio.

Geroa Bai ha conseguido aguantar el tipo y aprovecharse del tirón que tiene la presidenta Barkos para equilibrar los resultados de hace cuatro años. El último escaño que ha quedado asignado para EH Bildu le mantiene viva la posibilidad de revalidar su cargo. Geroa Bai aumenta casi un 2% en porcentaje de voto. Este partido, que en Pamplona ha sufrido una caída considerable (pierde tres concejales), va a tener complicado gobernar una legislatura más. Repitiendo el cuatripartido con EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra, que antes sumaban 26 escaños, ahora alcanzaría los 20 parlamentarios, a mucha distancia de la mayoría en el Legislativo foral, pero un escaño por encima de los 19 de Navarra Suma.

EH Bildu no ha tenido en las autonómicas tan buenos resultados como en la capital navarra, aunque aquí podrían perder esta alcaldía. Los independentistas repiten con ocho parlamentarios. El cuatripartido pierde peso en gran medida por el batacazo de Podemos en esta comunidad. La formación morada pierde cinco parlamentarios y se queda con solamente dos, con una pérdida de casi diez puntos con respecto a 2015. Izquierda-Ezkerra pasa de dos a un representante y tampoco será una fuerza relevante en el nuevo hemiciclo. Y Vox no entra en el Parlamento de Navarra.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información