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La izquierda recuperaría la Comunidad de Madrid tras 24 años

El repunte de Ciudadanos y la entrada de Vox en la Asamblea no serían suficientes para gestar un pacto a la andaluza.

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Comunidad de Madrid tras 24 años pulsa en la foto

La victoria del PSOE (33 escaños) y la irrupción de Más Madrid (25 o 26) permitiría que su suma con Unidas Podemos (10) propiciara un Gobierno de izquierdas en la Comunidad de Madrid por primera vez desde 1995, al sumar 68-69 diputados, uno o dos más de la mayoría absoluta de la Cámara regional. Esa es la principal conclusión de la encuesta de 40dB. para EL PAÍS, que también apunta a una debacle del PP que, tras un cuarto de siglo en el poder, se quedaría con 27 diputados, 21 menos que en 2015. El repunte de Ciudadanos (25) y la entrada de Vox (11) en la Asamblea no serían suficientes para gestar un pacto a la andaluza.

Más del 30% de los electores que apoyaron a Cristina Cifuentes en 2015 prefieren hoy a Vox (17,2%) o a Ciudadanos (16,6%). La candidatura de Isabel Díaz Ayuso solo sería capaz de retener al 49,3% de aquellos votantes, y al 78,8% de los que optaron por Pablo Casado en las últimas elecciones generales. Si la cita nacional del 28 de abril sirvió de aviso para el PP, que perdió en la Comunidad por primera vez desde 1986, la encuesta de 40dB. para este diario hace que en la formación conservadora salten todas las alarmas: el sondeo se realizó tras aquellos comicios —entre el 15 y el 17 de mayo— y muestra que el PP se arriesga a perder el poder en una región donde ha ganado todas las elecciones desde 1991.

No hay nada más parecido a un terremoto en términos políticos. Madrid estuvo en el corazón de las mayorías absolutas de José María Aznar (2000) y Mariano Rajoy (2011). Madrid sirvió como bastión defensivo del PP cuando el partido estaba en la oposición en el Congreso, como en 2007, cuando Esperanza Aguirre arrasó con el 53% de los votos en las elecciones autonómicas. Y Madrid, la región del tamayazo y el motor económico de España, siempre fue el escaparate para las políticas que proponía la formación conservadora para todo el país.

Sin embargo, casi 25 años después del primer Gobierno regional del PP, Isabel Díaz Ayuso se arriesga a perder el Ejecutivo, pasando del 33,1% de votos que cosechó Cristina Cifuentes en 2015 al 19,8% que lograría ella ahora. Una caída que se traduce en la pérdida de 21 diputados con respecto a hace cuatro años, y de 45 con respecto a hace ocho. Una hecatombe.

Hace cuatro años, un PP castigado por los casos de corrupción Gurtel, Púnica o Lezo conservó el poder gracias a la complicidad de Ciudadanos y por un solo escaño. Ahora, le penaliza una tormenta perfecta que golpea a sus intereses. Al año de sobresaltos permanentes que ha vivido en Madrid, con una presidenta dimitida (Cifuentes, por el caso máster) y otro huido a Ciudadanos (Ángel Garrido), se le ha sumado la crisis sistémica del partido de Pablo Casado.

El presidente nacional se examina en primera persona en la región. Suya fue la apuesta por una candidata desconocida —solo el 68,4% sabe quién es Díaz Ayuso, según el sondeo—. Suya ha sido la implicación más constante de un líder en apoyo de un candidato regional, con repetidas apariciones en la Comunidad. Y suya fue la decisión de no contar con Garrido, el presidente regional saliente, como candidato. Una jugada que puede costarle cara al PP: la extrema derecha de Vox le ganaría terreno a la formación conservadora en la Comunidad, irrumpiendo en la Asamblea con 11 o 12 diputados, y la izquierda recuperaría Madrid, ya que el peor resultado previsto para PSOE, Más Madrid y Podemos suma 68 escaños, uno por encima de la mayoría absoluta.

Aunque el PSOE ganaría las elecciones por primera vez desde 1987, su resultado sería peor que el de hace cuatro años. Así, se dejaría cuatro diputados, pasando de 37 a 33. Lo mismo ocurre con Unidas Podemos IU Madrid en Pie, que cedería 17, para quedarse en 10. El beneficiado de esa sangría sería Más Madrid, que se dispararía hasta los 25 o 26 representantes en su debut en la región. Una irrupción meteórica que se debería, principalmente, al liderazgo de Manuela Carmena e Íñigo Errejón.

El fundador de Podemos, que abandonó este partido en plenas negociaciones para fusionar la lista electoral regional de la formación de Iglesias con la de IU, es el más conocido de todos los candidatos. Eso le permitiría atraer al 51% de los votantes que tuvo Podemos en las elecciones generales, al 25% de los que eligieron al PSOE, y movilizar a un alto porcentaje de los madrileños que no votaron entonces (9,7% de abstencionistas). Al tiempo, Errejón es el líder que más simpatía genera (18,2) y el que más voto directo tiene (18,3). Dos señales de que el crecimiento de su formación es sólido. Y tiene margen de mejora: no todos los votantes de Carmena en la capital se han decidido aún a apoyar a Errejón en la Comunidad.

Queda menos de una semana para las elecciones. Hay tiempo para corregir estrategias, pero las intervenciones de los principales líderes de las formaciones llevan días centradas en lo mismo: la posibilidad de que en Madrid vuelva a gobernar la izquierda.

 

Gabilondo, el candidato más valorado

El socialista Ángel Gabilondo es el candidato mejor valorado por los madrileños, que le ponen una nota de 3,2. Le siguen Íñigo Errejón, de Más Madrid (2,9); Ignacio Aguado, de Cs (2,6); Isabel Serra, de Podemos (2,5); Isabel Díaz Ayuso, del PP (2,4); y Rocío Monasterio, de Vox (2,2).

No obstante, el aspirante socialista no es el más conocido. Ese puesto corresponde a Errejón, al que conocen el 95,8% de los encuestados, por el 87% de Gabilondo. Muchos de los problemas del resto de partidos se resumen en este apartado. Solo el 39,8 sabe quién es la candidata de Vox, problema que comparte con las aspirantes de Podemos (53,1) y PP (68,4).

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