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Teorías de la conspiración y elecciones

El PP y Ciudadanos achacan al PSOE y los independentistas un supuesto pacto oculto pese al veto a Iceta

En vídeo, declaraciones del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, en el campo del estadio Matapiñonera de San Sebastián de los Reyes (Madrid), sobre la detención de Josu Ternera. Vídeo: Atlas

La campaña de las europeas, autonómicas y municipales va camino de cumplir su primera semana. A estas alturas, no faltan quienes abunden en la teoría de la conspiración a riesgo de caer en el absurdo. No hay que desperdiciar la oportunidad. Y eso sucedió este jueves con el rechazo a que el líder del PSC, Miquel Iceta, fuera elegido senador autonómico en el Parlament. El voto negativo de los independentistas entró en conjunción astral con la abstención de quienes propugnan para Cataluña la aplicación del artículo 155 a perpetuidad, PP y Ciudadanos (Cs). Solo apoyaron la candidatura de Iceta los propios diputados socialistas y los de la Catalunya en Comú. A pesar de las evidencias del voto, la derecha sospecha de un pacto secreto entre PSOE y secesionistas.

La campaña propició que un mero trámite se convirtiera en batalla, pues en las 29 ocasiones anteriores en que se eligieron senadores autonómicos, la Cámara catalana había dado plácets a políticos como, por ejemplo, el popular Xavier García Albiol (PP) o, en plena aplicación del artículo 155 —en mayo del año pasado—, a la dirigente de Ciudadanos Lorena Roldán. Con todo, la derecha insistió ayer en la teoría de la conspiración y en la existencia de pactos secretos entre socialistas e independentistas. “Divorcio fingido”, “trampa de trileros”, y “simulacro de batalla” fueron algunas de las expresiones empleadas por PP y Cs. En esta guerra hay que alimentar la hoguera.

“Ahora van a fingir que se pelean”, subrayó el líder de Cs, Albert Rivera. “El 27 de mayo nos enteraremos de qué concesiones han hecho”, remachó. Desde el PP, Pablo Casado abundó en esa línea y, dentro del capítulo consejos políticos, le sugirió a Pedro Sánchez que buscara la abstención o el voto favorable de Cs —no aclaró si fingido o no— para lograr su investidura.

En la tarea de desentrañar la verdad de ese presunto pacto secreto, no faltó la aportación de Cayetana Álvarez de Toledo, la única diputada que el PP obtuvo en Cataluña el pasado 28 de abril. “Nos hacen creer que Iceta es parte de los nuestros cuando no es verdad”, apuntó. Y agregó: “Es quien más ha erosionado el constitucionalismo en Cataluña”. Ayer la diputada del PP tuvo un día creativo a la hora de deconstruir los “marcos mentales” que fabrican socialistas y nacionalistas periféricos. Por ejemplo, el recién fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba “no derrotó a ETA”. Lo hicieron los cuerpos de seguridad, la justicia y personas como María San Gil, expresidenta del PP vasco. Pero el PSOE levantó un “marco basado sobre ficciones” para erigirlo en un éxito de Rubalcaba.

Hay más casos de marcos mentales. La actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, es una “abuelita entrañable” que tiene la inconfesa perversión de “hacer crecer la política del rencor disfrazada de causas morales”, según la diputada del PP por Barcelona. ¿Y qué decir del socialista Enrique Tierno Galván? “Tenía una vida inventada”, subrayó. Tanto que su funeral lo organizó Pilar Miró, dijo. Álvarez de Toledo defendió en cambio al candidato a la alcaldía de Madrid José Luis Martínez Almeida, porque “es un hombre brillante, excelente orador y es profundo”.

El aterrizaje electoral de la diputada por Barcelona ha apuntalado conceptualmente la campaña capitalina del PP, aportando ribetes del ministerio de la verdad orwelliano. La autora de frases como “¿un silencio es un no? ¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí?”, considera que el feminismo es un “enfrentamiento absurdo entre hombres y mujeres”. Álvarez de Toledo, como Isabel Díaz Ayuso, candidata del PP a la Comunidad de Madrid, cree en esas mujeres que han tenido una niña hace una semana “y ya están emprendiendo por el mundo”. “Es el tipo de mujer que me gusta y no el de la izquierda, que tiene que victimizar sentimientos”, dijo en su día Díaz Ayuso.

Ambas, al igual que Elsa Artadi, la candidata de Junts per Catalunya por Barcelona, afirman ser lo opuesto a Ada Colau. Artadi en el curso de un encuentro con mujeres de su partido subrayó: “Nosotras nos dedicamos menos a hablar y más a hacer cosas”. La alcaldesa de Barcelona, por su parte, propuso un pacto de ciudad promoviendo protocolos en empresas, comercios, comunidad educativa y transportes para que Barcelona sea una ciudad sin violencias machistas. “Poco amigas de hablar”, como Díaz Ayuso y Artadi, frente a creadoras de “marcos mentales”, como Carmena y Colau. Algunas candidatas conservadoras ven así el mundo. Otras ven a mujeres de derechas y mujeres de izquierdas.

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