Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ejecutiva de Ciudadanos decide por unanimidad no pactar con el PSOE tras las generales

“Ellos sabrán si se sienten más cómodos con los socialistas o con la extrema derecha”, asegura José Luis Ábalos

Albert Rivera, junto a José Manuel Villegas e Inés Arrimadas, durante la reunión de la ejecutiva de Ciudadanos.

Por unanimidad, la ejecutiva de Ciudadanos ha aprobado este lunes que no pactará con Pedro Sánchez ni con el PSOE tras las próximas elecciones generales. El secretario general del partido, José Manuel Villegas, ha anunciado el posicionamiento del partido tras describir como uno de los hechos "más graves” que ha sucedido en España que el presidente del Gobierno dialogue y pacte "con los que han dado el golpe de Estado en Cataluña”. De momento, el no a un pacto con el PSOE se circunscribe solo a La Moncloa, y no afecta a los gobiernos autónomos y municipales.

"La ejecutiva ha aprobado ratificar esa decisión de que Ciudadanos no va pactar ni con Sánchez ni con el PSOE para un futuro Gobierno de este país", ha asegurado Villegas en comparecencia de prensa en la sede del partido. El comité ejecutivo nacional, la dirección ampliada, con 37 miembros, ha votado este lunes y ha refrendado la posición que ya expresó el pasado viernes el líder de Ciudadanos. Ese día, Albert Rivera dejó claro que busca una reedición del pacto andaluz, aunque liderado por él. "Sánchez y el PSOE tienen que pasar a la oposición”, sostuvo Rivera.

Ciudadanos promete que no pactará con el PSOE en las generales, pero deja abiertos de momento los acuerdos tras las elecciones del 26 de mayo. La decisión "se podría tomar o no respecto a autonómicas y municipales", ha apuntado Villegas, y "se tomará en su día". Hasta ahora, el partido no se cerraba a pactar con los barones socialistas, a los que considera alejados del "sanchismo", como denomina la cúpula a la corriente que lidera Pedro Sánchez, que en realidad tiene todo el control orgánico del PSOE. “Ellos sabrán si se sienten más cómodos con los socialistas o con la extrema derecha”, ha respondido José Luis Ábalos

Hace solo unos días, a finales de enero, Rivera evitaba despejar sus preferencias por el PP o el PSOE para llegar a acuerdos en las regionales, y la dirección transmitía en privado que decidirían "caso por caso" y buscarían pactar con algunos presidentes socialistas. "Hemos nacido en el siglo XXI, no tenemos lastres. Y como estamos en el centro del tablero político podemos llegar a acuerdos con los moderados. Ciudadanos está situado en la centralidad ideológica", reivindicó el líder del partido. Ahora todo queda en el aire, aunque no descartado, porque la estrategia de campaña hacia las generales es confrontar al máximo con el PSOE, en el intento de disputar a Pablo Casado la hegemonía del bloque del centro derecha.

Del llamado "pacto del abrazo", el acuerdo de investidura que firmaron Pedro Sánchez y Albert Rivera en 2016 solo han transcurrido tres años, pero Cataluña ha bifurcado sus caminos. Villegas ha argumentado este lunes que estas elecciones se celebran en "un contexto muy determinado", que es el de que "se ha intentado romper el país, romper España con un golpe a la democracia dado desde las instituciones autonómicas de Cataluña". "Es lo más grave que ha pasado en España en los últimos años, y de lo más grave que ha pasado en Europa", ha subrayado el número dos de Rivera.

Villegas ha dado tono solemne a la decisión de la ejecutiva, y ha repetido varias veces, con distintas fórmulas, su no al PSOE. "Ningún voto que vaya a Ciudadanos va a servir para que Sánchez siga como presidente del Gobierno", ha enfatizado. "Estamos siendo claros. Ni con el PSOE ni con Pedro Sánchez". El partido quiere sonar lo más tajante que pueda porque arrastra un problema de hemeroteca. En 2015, Rivera se comprometió también a no investir a Mariano Rajoy. "No voy a apoyar a Mariano Rajoy. Si no gano, estaré en la oposición", dijo entonces, aunque terminó por firmar un pacto de investidura con el PP. Por el camino, eso sí, se repitieron las elecciones generales e intentó un acuerdo con el PSOE (el pacto del abrazo) que fracasó en la investidura porque Podemos se negó a abstenerse. También el PSOE acabó absteniéndose para facilitar la investidura de Rajoy.

En el Gobierno y el PSOE consideran un error estratégico la rotundidad de la decisión adoptada por la ejecutiva de Ciudadanos. Fuentes de La Moncloa y Ferraz creen que les facilitará la atracción de votantes que se consideran de centro descontentos con el escoramiento ideológico del partido de Rivera. “Ellos sabrán si se sienten más cómodos con los socialistas o con la extrema derecha”, ha afirmado José Luis Ábalos. “Hablan del sanchismo como si fuera una cosa distinta del PSOE”, ha añadido. La coyuntura ha provocado que el PSOE llegue unido a las elecciones del 28 de abril. Las terceras generales de Sánchez como candidato serán las primeras en las que el cierre de filas será incuestionable. La cercanía de las autonómicas y municipales, un mes después, ha facilitado que Sánchez y los barones compartan los mismos objetivos. 

A la pregunta de si se puede corregir la relación con Ciudadanos, el secretario de Organización ha afirmado: “Se tienen que aclarar ellos. La pregunta es para ellos”. Llegado el caso, los líderes territoriales confían en poder cerrar alianzas con Ciudadanos después de las autonómicas del 26 de mayo en el caso de que un mal resultado de Podemos y sus confluencias les obligue a explorar posibles acuerdos poselectorales para revalidar sus gobiernos. Un acuerdo con Ciudadanos es también la opción preferida de la vieja guardia del PSOE, cuyo distanciamiento con Sánchez es manifiesto.

Además de movilizar al electorado de izquierdas para evitar que se repita un escenario como el que dejaron las elecciones andaluzas, que penalizaron a los socialistas con la pérdida de la Junta, el PSOE aspira al voto del electorado al que Vox le provoca rechazo en las elecciones del 28 de abril. El discurso moderado de Sánchez en sus mítines del fin de semana en Sevilla y Mérida va en esta dirección. "Si no hay movilización, la abstención puede dar el triunfo al extremismo. Apelamos no solo a la España de izquierdas y progresista. Tenemos que apelar a la España moderada, sensata, cabal", fue el mensaje que trasladó el presidente el domingo en Extremadura.

La reacción de los principales integrantes de dirección del PSOE al bloqueo del partido de albert Rivera no se ha hecho esperar. "Ciudadanos retratándose una vez más. Sin pudor, que va a pactar con la extrema derecha", ha criticado Adriana Lastra, vicesecretaria general y portavoz en el Congreso. “Rivera dice que no va a pactar con socialdemócratas. Le cuesta menos con los extremistas de extrema derecha… Es un poco extraño eso en el contexto europeo. Los socialdemócratas se entienden con liberales y en España prefieren a la extrema derecha”, ha afirmado Ábalos sobre el “cordón sanitario” del PP, Ciudadanos y Vox al proyecto que encabeza el presidente del Gobierno. Ábalos ha ironizado con la rapidez con que Ciudadanos renunció a los fundamentos socialdemócratas: “Al Partido Comunista le costó más renunciar al leninismo que a ellos la socialdemocracia. Entre el discurso y las compañías, de liberales tienen poco”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información