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El abogado defensor, en el plasma de la cárcel

Las prisiones de Málaga estrenan una experiencia piloto en la que los letrados y los internos podrán comunicarse telemáticamente; si los resultados son buenos se extenderá a otros centros

Sala de comunicaciones de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga).
Sala de comunicaciones de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga).

Yolanda Montosa es abogada. Trabaja en Estepona (Málaga). Y cada vez que visita a alguno de sus clientes internos en la prisión de Alhaurín de la Torre debe tirar de paciencia. El trayecto en coche, de más de 84 kilómetros, supera la hora y cuarto de duración. Tiempo al que hay que sumar los lentos controles para entrar al centro penitenciario hasta llegar a la sala donde se celebran los encuentros. “Pierdes todo el día para una sola reunión”, cuenta la letrada. A ello se añaden los problemas que supone llevar todo el papeleo impreso, “que en cualquier causa supera fácilmente los cien folios”. Ahora Yolanda, como el resto de abogados de Málaga, podrá ahorrarse todos estos inconvenientes porque podrá conectarse con la prisión malagueña mediante videoconferencia.

“La iniciativa facilita un importante ahorro de tiempo y dinero para los letrados de la provincia”, destaca el decano del Colegio de Abogados de Málaga, Francisco Javier Lara, que lleva trabajando en la idea más de cinco años. Tras muchas reuniones, Instituciones Penitenciarias ha dado luz verde al proyecto con la firma de un convenio que afecta inicialmente a la cárcel de Alhaurín de la Torre, al que pronto se unirá otro acuerdo para la de Archidona. En ambos casos se dispondrá de dos nuevas formas de comunicación entre reclusos y sus representantes legales: la videoconferencia y la creación de unos pequeños locutorios en el interior de las prisiones.

El primer sistema es sencillo. Los abogados podrán solicitar una reunión telemática con su cliente, que se realizará en alguna de las nueve sedes del colegio oficial malagueño. En todas las ellas habrá una sala específicamente dedicada a estas comunicaciones, que se harán en las mismas condiciones que las realizadas en un centro penitenciario. Es decir, no podrá haber otra persona en la sala, el abogado no podrá llevar su teléfono móvil o cualquier otro elemento tecnológico que le permita comunicarse con terceras personas y el control del funcionario de prisiones será solo visual.

Para Yolanda Montosa, la nueva medida supone cambiar un viaje de 75 minutos por un desplazamiento de cinco a la delegación de Estepona. “Ello va a implicar que tendré más tiempo para estudiar cada caso y más reuniones con cada cliente, que podrá estar mejor atendido”, explica. “Las mejores redundan en todos, pero sobre todo en el derecho a la defensa de los internos”, añade la letrada, cuya situación es similar a quienes residen en ciudades alejadas de las prisiones malagueñas como Torrox o Ronda, que también cuentan con delegaciones del Colegio de Abogados de Málaga. Las entrevistas podrán realizarse por ahora de lunes a jueves entre las 17:30 y las 19:30 horas, aunque para que la iniciativa comience definitivamente aún quedan algunos flecos tecnológicos, que se solucionarán en las próximas semanas.

En cuanto al locutorio, los abogados podrán acudir a dicha sala de las prisiones para usar ordenadores portátiles con los que mostrar toda la documentación a sus clientes, que la verán a través de un monitor instalado en su lado de la mampara. Es una tecnología que impide cualquier sistema de grabación o de captura de imágenes y que carece de conexión a internet. Los letrados podrán acudir a estos espacios con un pen drive —una vez superados los controles de seguridad pertinentes— que sustituirán así a los documentos físicos. “Dejaremos de imprimir miles de folios y el beneficio ecológico será muy importante”, añade Francisco Javier Lara, que recuerda además que facilitará mucho el trabajo de quienes asisten legalmente a personas investigadas en grandes macrocausas como Malaya o Astapa, “en los que se manejan varios tomos con demasiados folios”.

Instituciones Penitenciarias ha anunciado que una vez se ponga en marcha esta iniciativa se analizarán muy detalladamente sus resultados. Si los nuevos sistemas de comunicación entre internos y abogados cumplen las expectativas, se extenderán al resto de las prisiones que dependen de la Administración General del Estado. “Estoy convencido de que va a funcionar”, concluye el decano del Colegio de Abogados de Málaga.

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