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La casa de Totalán desde donde se coordina el rescate de Julen

La logística de los 300 efectivos se lleva a cabo desde la vivienda cedida por una vecina de la zona

Varios operarios trabajan en la zona de rescate del pequeño Julen.

Yolanda Alcaide no se lo pensó. Cuando vio la magnitud del dispositivo de rescate de Julen, quiso colaborar. Y abrió, literalmente, las puertas de su casa en Totalán. La ofreció y desde el miércoles se convirtió en el puesto de mando de toda la operación. Está ubicada justo en el acceso al pueblo, con fácil salida tanto a los terrenos donde se trabaja como hacia Málaga.

Uno de los coordinadores es su hermano, Daniel Alcaide, voluntario de Protección Civil y encargado de cualquier gestión logística. La que sea. “Ayer fuimos a comprar tabaco para llevarlo a los operarios que dirigen la maquinaria. Si lo piden es porque les tranquiliza. Estamos para eso, para ayudarles en lo que necesiten”, subraya Alcaide. Las instalaciones se asientan en dos de sus sótanos. A ellos se accede por unas escaleras que bajan desde el jardín de la casa y están custodiadas por la Policía Judicial y Guardia Civil. Es el lugar donde también se realizan tres reuniones de coordinación diarias como mínimo, aunque a veces son más. Allí se reunió el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, con los responsables del operativo. Y donde anoche, tras comparecer ante la prensa, el coordinador técnico de los trabajos, Ángel García Vidal, se daba un pequeño respiro mientras se reunía con parte de su equipo.

En varias mesas están desplegados los ordenadores y materiales de trabajadores como los del Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), pieza clave en labores de gestión y coordinación en situaciones como esta. También hay una pequeña cocina, aunque apenas es utilizada porque hay numerosos alimentos —bocadillos, agua, refrescos, pizzas— cedidos por muchas personas de la comarca. También de las vecinas del pueblo, que ayer se afanaban en hacer puchero y croquetas para aprovechar los 50 pollos asados que una persona había donado la noche del pasado viernes. “La cara que pusieron los trabajadores que están en la ladera al tomar esa comida casera fue increíble”, relata Alcaide. Eso sí, tienen víveres de sobra. “Ya no traigan más cosas, tenemos de sobra”, aseguraba durante el fin de semana Rafael Gálvez, jefe del servicio de Protección Civil de Málaga, que dirige también parte de las operaciones en colaboración con Alcaide.

Su labor conjunta es principalmente dar respuesta a toda la logística del rescate. La alimentación es solo una de ellas, como el tabaco. Daniel tuvo que encontrar el sábado por la noche cinco sacos de cemento y tres pistolas de silicona. Días antes la petición de los operarios consistía en tubos de plástico, que un agricultor de la Axarquía cedió tras ser despertado por una llamada de teléfono a las tres de la mañana. “Encontramos como sea y cuando sea lo que nos pidan. Se molesta a cualquiera para conseguir nuestro objetivo”, añade Alcaide, que también intenta mantener el ánimo en su equipo y conservar siempre una sonrisa en la cara.

Militar destinado en Madrid, Daniel iba el domingo en el autobús hacia la capital española cuando se enteró del accidente del niño. Quiso ayudar, pidió un permiso en su destacamento y el martes viajó a Totalán. Lidera la agrupación de Moclinejo –el pueblo más cercano- y es ya una de las cabezas visibles del operativo. No para un segundo atendiendo cualquier demanda de los ingenieros que trabajan en el rescate de Julen. Aunque su permiso expiró, sus mandos le han permitido extender su estancia para que siga con la labor. “Es sin duda el operativo más complejo en el que he participado. Sobre todo por la cantidad de variables que van surgiendo en cada momento”, añade Alcaide.

Como él, otras 80 personas voluntarias de Protección Civil trabajan por turnos. Proceden de municipios cercanos como Málaga, Rincón de la Victoria, Canillas de Aceituno, Almogía o Moclinejo, cuya agrupación dirige Daniel. Y también hay otros muchos más preparados por si son necesarios. En total, hay más de 300 efectivos pertenecientes a distintos cuerpos de seguridad, así como de emergencias y sanitarios bajo el mando del coronel jefe de la Guardia Civil, Jesús Esteban. Nadie descansa en Totalán hasta que se encuentre a Julen.

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