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El Gobierno desclasifica mañana los últimos documentos localizados del espionaje policial a Bárcenas

El Ministerio del Interior halló nuevos recibís de pagos con fondos reservados e informes de los seguimientos al extesorero del PP

Luis Bárcenas llega a la Audiencia Nacional, en una imagen de archivo.
Luis Bárcenas llega a la Audiencia Nacional, en una imagen de archivo.

El Gobierno desclasificará este viernes la segunda tanda de documentos localizados por el Ministerio del Interior sobre la llamada Operación Kitchen, el dispositivo policial puesto en marcha en 2013 para espiar fuera de control judicial al que entonces ya era extesorero del PP Luis Bárcenas. Según fuentes del Ejecutivo, se levantarán las restricciones legales que pesan sobre ellos por su condición de secreto oficial en el Consejo de Ministros de este viernes. De este modo, el Gobierno atenderá la petición que dos jueces de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón y José de la Mata —que investigan, respectivamente el caso Villarejo y la contabilidad b del PP— de tener acceso a toda la documentación existente sobre dicha operación.

Según adelantó EL PAÍS ayer miércoles, Interior localizó recientemente una nueva remesa de documentos relacionados con la Operación Kitchen, después de que a principios de noviembre ya localizase los originales de algunos de los recibís de las entregas de fondos reservados al chófer de Bárcenas en pago a su colaboración en la supuesta sustracción de documentos del extesorero. Entre estos últimos documentos localizados hay, de nuevo, originales de estos abonos de dinero, pero también informes policiales elaborados entre 2013 y 2014 por diferentes unidades de la Policía Nacional sobre los seguimientos a la familia del extesorero del PP.

Estos informes —denominados formalmente “notas informativas”— tienen todos un número de registro oficial. De hecho, llegaban a la secretaría general de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la policía, entonces encabezada por el comisario Eugenio Pino, que este jueves ha declarado como imputado en la Audiencia Nacional precisamente por la Operación Kitchen. Desde la dirección operativa se enviaban copias a la Unidad de Asuntos Internos y a la Comisaría General de Policía Judicial. De esta última dependía la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) responsable de la investigación del caso Gürtel y de la caja b del PP. Sin embargo, nunca fueron entregados al juez Pablo Ruz, entonces instructor de la causa sobre la contabilidad en negro de los populares.

La localización de los nuevos documentos ha sido posible tras un exhaustivo rastreo de los archivos de la Dirección General de la Policía, ya que en ninguno figuraba la denominación Kitchen, un nombre que, al parecer, solo utilizaba para referirse a ella la brigada patriótica —el grupo de policías que en la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente del Interior elaboraba informes apócrifos contra rivales políticos—. En esos documentos se recogen, sobre todo, los datos que aportaba el conductor del político, Sergio Ríos, quien cobró durante dos años de los fondos reservados por su colaboración y que el martes compareció ante el juez Manuel García-Castellón, que investiga las actividades ilegales del comisario Villarejo.

Según fuentes policiales, en al menos otra nota informativa se dan detalles del seguimiento que se hizo a un preso de origen dominicano que había coincidido en 2013 en la prisión de Soto del Real (Madrid) con Bárcenas durante el primer encarcelamiento de este. Según aseguró otro recluso captado como confidente, este interno iba a aprovechar un permiso para encriptar documentación que el extesorero supuestamente escondía en un almacenamiento virtual. La vigilancia policial reveló que el preso no realizó el supuesto encargo y se gastó el dinero recibido en una juerga.

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