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El chófer de Bárcenas se acoge a su derecho a no declarar por la ‘operación Kitchen’

Sergio Ríos está siendo investigando por robar al extesorero documentos comprometedores para el PP

Luis Bárcenas, en octubre de 2016, frente a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares.
Luis Bárcenas, en octubre de 2016, frente a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares. EL PAÍS

Sergio Ríos, policia nacional y antiguo chófer y persona de confianza del extesorero del PP Luis Bárcenas, se ha acogido este miércoles a su derecho a no declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea. El magistrado le había citado para interrogarle por su supuesta participación en la Operación Kitchen, el entramado montado en 2013 en el Ministerio del Interior por el comisario jubilado José Villarejo para sustraer a Bárcenas documentos comprometedores para el PP durante la investigación del caso Gürtel de corrupción.

Ríos, imputado por prevaricacion, malversación y robo de documentos, fue citado el pasado viernes a petición de la Fiscalía Anticorrupción, al tiempo que suspendió las declaraciones como testigos previstas también para este miércoles de Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias, ya que ambos están citados la semana que viene para dar su versión sobre Kitchen en el marco de la causa de la caja B del PP que lleva otro juez de la Audiencia Nacional. Ríos, que fue citado en condición de investigado, ha llegado poco antes de las 10 de la mañana a la sede de la Audiencia Nacional y ha permanecido en su interior poco más de una hora. Tanto a la entrada como a la salida de la sede judicial ha utilizado un casco de moto para evitar ser identificado.

Supuestamente, Ríos actuó en la operación Kitchen como confidente de la Policía para robar a Bárcenas documentos comprometedores para el PP y cobró a cambio 48.000 euros que pudieron proceder de los fondos reservados.

El chófer del extesorero informó en 2014 a su controlador en la Policía que la mujer de Bárcenas había acudido al domicilio del que fuera gerente del PP de Madrid, Beltrán Gutiérrez, actualmente imputado en el caso Púnica por la supuesta financiación irregular del PP de Esperanza Aguirre. El confidente apuntó la posibilidad de que en esta vivienda el extesorero ocultase documentación y bienes. No consta que la Policía hiciera ninguna gestión para comprobar la veracidad de lo que contaba su confidente.

Sin embargo, en febrero de 2016 la Guardia Civil —que desconocía esta información— descubrió que era cierto. Durante el registro que la Unidad Central Operativa (UCO) realizó en casa del exdirigente del PP madrileño por orden del entonces juez instructor del caso Púnica, hallaron dos archivadores y dos pequeñas cajas con abundante documentación de Bárcenas y su esposa. Había facturas, recibos de pago y certificados de autenticidad de joyas. Tras levantarse el secreto de sumario un año después, el juez De la Mata, instructor del caso de los papeles de Bárcenas, pidió a su compañero copia de ello.

Los investigadores no descartan encontrar otras entregas de fondos reservados ya que, además del chófer, el operativo contó con otros seis confidentes, entre ellos un preso de origen sudamericano que coincidió en prisión con el extesorero del PP. Fuentes policiales detallan que, en un primer momento, el objetivo de la Operación Kitchen era lograr información sobre el paradero del botín que Bárcenas pudiera tener oculto en el extranjero para facilitarla a los policías encargados del caso Gürtel. Sin embargo, los esfuerzos se terminaron centrando en descubrir la documentación comprometedora para el PP y sus dirigentes que pudiera guardar el extesorero. La trama logró, gracias a la colaboración del chófer, hacer fotocopias de facturas, notas y agendas de Bárcenas. Nada de ello se incorporó a ningún sumario.

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