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Dos encapuchados golpean a un estudiante en Vitoria al grito de “español de mierda”

La víctima, que ha denunciado la agresión, ha pasado cinco días en el hospital

Fachada exterior de la Facultad de Letras de la UPV en Vitoria.
Fachada exterior de la Facultad de Letras de la UPV en Vitoria.

Le dieron una auténtica paliza al grito de "español de mierda". Esa es la declaración de algunos compañeros de un estudiante que el pasado viernes fue agredido en el exterior de la Facultad de Letras de la Universidad pública vasca, en Vitoria. La Ertzaintza investiga la brutal agresión tras la denuncia interpuesta por el joven, a la que se acompañan los testimonios de algunos compañeros que asistieron atónitos a la paliza. Primero le preguntaron si formaba parta de una asociación estudiantil que defiende la unidad de España y a renglón seguido le propinaron golpes y patadas que requirieron cinco días de hospitalización.

El estudiante de Historia fue agredido sobre las 19 horas, poco después de que una asociación que defiende la unidad de España celebrara un acto en la Facultad de Historia. El joven necesitó una intervención quirúrgica para arreglarle la nariz y el pómulo. La plataforma protestaba por la proliferación de pancartas y homenajes a etarras en el campus universitario de la provincia. Fuentes próximas al agredido aseguran que efectivamente era uno de los promotores de esta asociación que fue creada para "defender un sentimiento de muchos alumnos que se sienten vascos y españoles" y para condenar los homenajes que se han hecho alumnos en el campus a miembros de ETA, mientras "la UPV/EHU mira para otro lado".

Una vez conocido el suceso, la Universidad del País Vasco señaló a través de un comunicado su repulsa a esta "brutal agresión". "La universidad condena con absoluta firmeza el ataque, expresa todo su apoyo y solidaridad a la persona afectada, y desea su pronta recuperación. La violencia no tiene cabida alguna en la universidad, ni tampoco fuera de ella", asegura el comunicado.

Fuentes de la UPV explican que en las últimas semanas se está detectando un incremento de la tensión entre los grupos radicales de extrema izquierda que no cejan en sus homenajes a etarras y que cuelgan carteles con todo tipo de simbología radical, y algunos estudiantes, pocos, que empiezan a reaccionar y demandan el mismo espacio para sus reivindicaciones. También ha sucedido en el campus de Leioa, Bizkaia, aunque de momento en este no se han producido agresiones.

A las condenas del hecho se han sumado diversos partidos como el PP, el PNV y EH Bildu, de momento. Desde el PP, su presidente Pablo Casado ha denunciado que aunque ETA ya no atente "sigue faltando libertad y los radicales campan a sus anchas" y ha confiado en que "estos energúmenos sean detenidos cuanto antes y que les caiga todo el peso de la ley". En la misma línea, el líder popular en Euskadi, Alfonso Alonso, se ha solidarizado con el joven por "defender sus ideas frente a los intolerantes" y ha advertido que es preocupante que el escenario haya sido la universidad "donde el conocimiento significa libertad". El diputado general de Alava, Ramiro González (PNV). también ha subrayado que "si estos hechos no caben en la sociedad" es "especialmente preocupante que ocurran en la universidad".

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, quien ha asegurado que quienes defienden la unidad de España tienen derecho a hacerlo siempre y cuando no utilicen para ello la violencia", y ha añadido que "esa violencia interesa a los sectores más reaccionarios del Estado". El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, también del PNV, ha apoyado a la víctima de esta "brutal agresión" y ha defendido que Vitoria es una ciudad "plural y diversa donde no cabe ni la violencia, ni ninguna vulneración de los derechos humanos".  

Fuentes de la policía vasca están buscando a los presuntos autores de la paliza, pero también a otros jóvenes que se sumaron a la agresión. Lo está haciendo en base a algunos datos que ofreció el denunciante y los acompañantes de la víctima.

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