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Marruecos agradece a España su ayuda por el dinero que la UE otorgará para frenar la migración

El ministro de Exteriores marroquí expresó a Josep Borrell su satisfacción por los 140 millones de euros prometidos por Bruselas

El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell (izquierda), durante una cena, el sábado en Rabat, con su homólogo marroquí, Naser Burita.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell (izquierda), durante una cena, el sábado en Rabat, con su homólogo marroquí, Naser Burita. EFE

El ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, expresó este fin de semana en Rabat a su homólogo español, Josep Borrell, su “satisfacción y reconocimiento” por el papel que ha jugado España en la partida de 140 millones de euros que la Comisión Europea se ha comprometido a otorgar a Rabat para ayudarle a frenar la migración clandestina.

Borrell visitó Rabat con motivo de un debate sobre gobernanza global en la XIª World Policy Conference, foro organizado por un centro de análisis marroquí. En la noche del sábado al domingo cenó con su homólogo marroquí, a quien ya había visitado el 28 de junio. Borrell destacó que España ha desempeñado un papel “importante” a la hora de conseguir que se empiece a ayudar a Marruecos. “Se empezó hablando de 70 millones y ahora hemos llegado a una cifra de 140, mitad en ayuda presupuestaria directa y mitad a través de organizaciones de cooperación”, indicó Borrell. “Ha costado sacudir las inercias administrativas de Bruselas, pero todo el mundo ha puesto buena voluntad. Y el ministro me ha expresado su satisfacción y reconocimiento por la ayuda que le ha prestado España”.

Las autoridades marroquíes se han mostrado hasta el momento muy cautelosas a la hora de expresar su agradecimiento al Gobierno español en ese apartado. Tanto es así que, hasta el momento ninguna autoridad se había pronunciado al respecto. No obstante, Borrell no desaprovechó la oportunidad, como suele ser habitual con todos los responsables españoles de Exteriores que visitan Rabat, de alabar el compromiso de Marruecos en la lucha contra la inmigración. “Marruecos es un país que tiene una capacidad organizativa y administrativa muy grande. Pero todo lo que hace para proteger sus fronteras y atender los flujos migratorios le cuesta. Y en la medida en que eso tiene un valor añadido para los europeos es lógico que contribuyamos a asumir este coste. ¿No lo hacemos con Libia, no lo hacemos con Turquía? Están en su derecho de reclamar atención. Y España ha sido el país que ha conseguido que esa atención se les preste”.

En el clima de “excelentes relaciones” que las autoridades españolas aseguran mantener con Marruecos sorprendió que el pasado 2 de agosto Rabat cerrase de forma unilateral el puesto aduanero comercial marroquí de Beni Enzar, fronterizo con Melilla. La medida tiene más calado simbólico, en cuanto al desplante que sufrió la diplomacia española, que perjuicio económico, ya que el cierre de esa aduana terrestre apenas afecta a los intereses de unas 20 familias, según fuentes de la Delegación del Gobierno de Melilla. Pero ese puesto fronterizo venía funcionando desde 1958 y las autoridades españolas acordaron en septiembre formar junto a Marruecos un grupo de trabajo para hallar una solución.

“Ya saben que hay un grupo de trabajo que se creó a finales de septiembre”, indicó Borrell cuando se le preguntó sobre el estado de las negociaciones. “Y tienen que empezar a moverse para abordarlo”. Borrell reconoció que el grupo aún no se ha reunido. “Ya saben ustedes que un mes tampoco es tanto tiempo para la velocidad con la que se abordan algunos problemas. Para nosotros es importante y estamos poniendo toda la amistosa presión que podemos para ya que tenemos un grupo de trabajo, este grupo se reúna”.

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