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Los españoles son los más receptivos con los refugiados, según un estudio en 18 países

El 86% de los encuestados en España apoya acoger a personas procedentes de países en guerra

Manifestación en Barcelona por el día del migrante el 18 de diciembre de 2016.
Manifestación en Barcelona por el día del migrante el 18 de diciembre de 2016. Oxfam Intermón

La anomalía política española —uno de los pocos países europeos donde la extrema derecha es residual, no tiene representación parlamentaria y apenas logra pescar en el caladero electoral— tiene su correspondencia en la opinión pública sobre la acogida de refugiados. Un estudio del think tank estadounidense Pew Research Center realizado en 18 países sitúa a los españoles como los más partidarios de que su Gobierno reciba a personas que huyen de la violencia y de la guerra, con una abrumadora mayoría del 86% a favor.

Gestos como permitir el desembarco del Aquarius en el puerto de Valencia dieron a España cierta reputación internacional de país dispuesto a implicarse en soluciones humanitarias para migrantes y refugiados. Ayuntamientos como los de Valencia y Barcelona, y Gobiernos autonómicos como el de Cataluña afianzaron esa fama ofreciéndose a dejarles atracar mientras Italia o Malta les daban con la puerta en las narices. Pero esa reacción solidaria, aplaudida en gran parte de Europa, no es patrimonio único de las instituciones. Según un estudio del Pew Research Center publicado este miércoles, tiene su reflejo a pie de calle: el 86% de los españoles consultados es favorable a acoger a refugiados procedentes de países asolados por la violencia y la guerra, más que en ningún otro de los restantes 17 países del informe.

Los resultados confirman la tendencia que cada cierto tiempo recoge el Eurobarómetro, la encuesta realizada por la Comisión Europea para recoger el sentir la opinión pública del continente sobre un amplio espectro de temas. En el de junio, el 83% de los españoles creía que España debía ayudar a los refugiados, una cifra muy similar a que ahora publica el think tank con sede en Washington. En el sondeo del Pew Research Center, solo un 13% de los españoles respondió negativamente a la siguiente pregunta: “¿Apoyaría usted la acogida de refugiados que huyen de la violencia y la guerra en sus países?”.

Entre la decena de estados europeos examinados, los ciudadanos italianos, polacos y húngaros aparecen como los más reticentes a aceptar refugiados. En todos ellos gobiernan fuerzas muy críticas con las políticas de acogida, cuyo rostro más visible en Europa Occidental ha sido el vicepresidente italiano, Matteo Salvini. Una de las herencias de la crisis migratoria que vivió el continente en 2015 y 2016, años en los que las solicitudes de asilo se dispararon hasta 1,3 millones, ha sido el auge de formaciones extremistas como la de Salvini, la Liga, que han hecho del cierre de fronteras su caballo de batalla con buenos resultados en las urnas.

Pero pese a la dura dialéctica de algunos de los líderes derechistas en Polonia e Italia, el estudio indica que incluso en esos países son mayoría los que piensan que el Estado debe dar asilo a las víctimas de conflictos armados. Hungría, donde gobierna el ultraconservador Viktor Orbán, es el único país donde más de la mitad de los interrogados rechaza la entrada de extranjeros que huyen de la violencia: un 54% es contrario a recibirles, frente a un 32% que lo ve necesario —el resto no se pronuncia ni a favor ni en contra—.

La UE suspende

En Alemania, el país que ha asumido un mayor número de asilados, sobre todo procedentes de Siria, Irak o Afganistán, el mensaje populista sobre los efectos nocivos de su llegada no parece haber calado: el 82% piensa que es necesario dar cobijo a los afectados por la guerra. Y el balance de conjunto indica que el 77% de los europeos consultados no quiere que sus Gobiernos dejen en la estacada a esas víctimas de conflictos. Fuera de la UE, los sondeados de México, Canadá y Australia son los más receptivos. Sudáfrica, Rusia, y sobre todo Israel, son los que contemplan con menos entusiasmo esa posibilidad. En la zona media aparecen Estados Unidos y Japón (66% a favor).

La encuesta, realizada en la primavera de 2018 con un millar de entrevistas en cada país, no solo ha tratado de captar el estado de opinión sobre los refugiados. También ha abordado la percepción que existe en diez países europeos sobre la forma en que la UE ha gestionado los flujos migratorios hacia el continente. Y el resultado transpira malestar con las instituciones comunitarias: en todos ellos los ciudadanos desaprueban la actuación de la UE, especialmente en Grecia (92%), donde la falta de un plan de acogida favoreció la creación de campos de refugiados en islas como Samos o Lesbos. Le siguen en su desencanto Suecia, Hungría e Italia. En España, principal destino de migrantes en lo que va de año, y uno de los países donde el proyecto europeo suele tener mayores cotas de aceptación, la tasa de desaprobación con las políticas de la UE es del 71%.