Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez se ve obligado a difundir su tesis para rebajar la presión política

El Ejecutivo pierde iniciativa sobre la agenda política en una semana clave

La maniobra de Ciudadanos de poner el foco en la tesis doctoral del presidente Pedro Sánchez provocó el jueves una sacudida en la arena política. La presión forzó al presidente a anunciar que hará pública este viernes su tesis en formato digital para despejar dudas sobre su originalidad. Sánchez amenazó con querellas a quien le acuse de plagio, y convocó un gabinete de crisis para tratar de mantener el asunto bajo control. El PP, pese al escándalo del máster de Pablo Casado, se sumó a la acción de Ciudadanos y apoyó la petición de comparecencia urgente de Sánchez. El Ejecutivo pierde así iniciativa sobre la agenda política, en una semana clave en la que pretendía sacar partido de la exhumación de los restos de Franco y de medidas progresistas en educación y sanidad.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

A pesar de las acusaciones de plagio de Abc y de la formidable bronca política procedente de la bancada de Ciudadanos y, en menor medida, del PP, Sánchez se movió con la mayor de las cautelas. Amenazó con demandar a quien le acuse. Aleccionó a todo su entorno —incluidos muchos de los profesores que salen citados en la tesis— para evitar que subiera la marea. La Universidad Camilo José Cela salió a media tarde con un comunicado oficial en el que asegura que ha comprobado que el trabajo doctoral de Sánchez siguió todos los protocolos de comprobación habituales. Este diario, además, ha hecho en las últimas horas una cata sobre el 15% de las páginas de la tesis; no hay indicios de plagio en ese material.

El Ejecutivo asiste estupefacto a un giro inesperado que en vez de colocar toda la presión en Pablo Casado, como esperaban tras la dimisión de la ministra de Sanidad Carmen Montón por las irregularidades en su máster, lo centra en Sánchez y su tesis. Esta polémica antigua, que Sánchez creía amortizada, ha reverdecido en parte por la decisión del presidente de retrasar 48 horas la publicación en formato digital.

Tanto en el Gobierno como en el PP están descolocados. Y esta era una semana especial para ambos. Sánchez ha logrado finalmente la aprobación del decreto de exhumación de Franco, uno de sus asuntos estrella y que tiene un enorme apoyo no solo dentro sino también fuera de España, donde la única gran tumba de Estado de un dictador en Europa causa estupor. Además, había pactado con Podemos medidas para prohibir la venta de vivienda de protección oficial a fondos buitre —el anuncio estrella del miércoles, que quedó totalmente opacado— y este viernes pretendía aprobar la reversión de los recortes en educación aprobados por el PP en 2012, además de otras medidas.

 Pablo Casado, por su parte, se estrenaba en el Parlamento como líder de la oposición y creía que había logrado en las últimas semanas arrinconar a Albert Rivera en el protagonismo público. Pero la maniobra del líder de Ciudadanos de colocar en primer plano la tesis de Sánchez, y la reacción del presidente de negarse a hacerla pública en formato digital —el único con el que se puede cotejar profesionalmente una tesis extensa—, dejaron tocado tanto al Gobierno como al PP. Los populares decidieron que la mejor manera de recuperarse era sumarse a Ciudadanos, y este jueves anunciaron que apoyarán la petición de comparecencia del presidente por este asunto.

El Gobierno, por su lado, argumentaba el retraso en publicar la tesis, que Sánchez defendió en 2012, precisamente en la voluntad del presidente de no dejar que Rivera le marque la agenda. Su resistencia, sin embargo, tuvo el efecto contrario y al menos desde el punto de vista mediático concedió más tiempo a la estrategia del líder de Ciudadanos.

Finalmente, después de amenazar con querellas a las acusaciones de plagio, el presidente se rindió a la evidencia y decidió, a mediodía, prometer que publicaría de forma completa y digital su tesis. Lo hará este viernes “a lo largo del día”, sin más precisiones.

Aval de la universidad

Todos los miembros del Ejecutivo y los dirigentes consultados insisten en que no aprecian nada raro en la tesis, que se ha analizado de arriba abajo desde hace años, incluso en las batallas internas de las primarias primero con Eduardo Madina y después con Susana Díaz. Nadie encontró nada destacable.

Por si había dudas, el Ejecutivo buscó y logró el aval de la Universidad Camilo José Cela. En un comunicado, este centro señaló que “ha revisado el proceso de evaluación, interno y externo, de la tesis del doctor Sánchez Pérez-Castejón del año 2012, sobre toda la documentación existente en la Universidad”. Esta revisión confirma “la normalidad del proceso, de acuerdo a la normativa vigente y a los protocolos de verificación y control habituales en el ámbito universitario”.

Esa nota diferencia aún más la situación de Sánchez con la de Casado. El máster del líder popular está puesto en cuestión no solo por la propia Universidad Rey Juan Carlos, que ha cerrado el centro que lo organizó por la evidencia de fraude, sino que además está siendo investigado por el Supremo, que debe decidir ahora si imputa al líder de la oposición.

Mientras la vicepresidenta, Carmen Calvo, mostraba en los pasillos del Congreso su indignación por el cambio de foco, que en vez de colocarse en la exhumación de Franco o en el máster de Pablo Casado se centraba en la tesis del presidente, Sánchez anunciaba a través de Facebook, en un mensaje muy personal, su decisión de hacer pública la tesis.

La publicación este viernes de su trabajo debería neutralizar la polémica después del estudio pormenorizado de expertos que podrán comprobar si hubo algún tipo de irregularidad. Pero lo que nadie podrá cambiar ya es que, nada más cumplir los 100 días, el Gobierno ha tenido una de sus peores semanas. Sánchez, en fin, comprueba que la ola en la que estaba subido desde el verano no era eterna.

Rivera redoblará su ofensiva sobre Sánchez

Ciudadanos no va a aflojar la presión sobre Pedro Sánchez por su tesis. Al contrario, su intención es que el debate público siga girando “en torno a si Sánchez es una persona honrada, una vez ha construido su carrera política basada en la honradez y la decencia”, avisan en el partido. A Albert Rivera no le basta con que el presidente del Gobierno haga pública este viernes una copia digital de su tesis, y su estrategia política va a centrarse en lograr que Sánchez tenga que comparecer en el Congreso, una petición que el jueves registró con el apoyo del PP. El objetivo es lograrlo y, en todo caso, “retratar” a quienes se opongan a ello, incluido el presidente.

“Le damos mucha importancia a que el presidente mintiera en sede parlamentaria, es un hecho político grave”, subrayan fuentes de Ciudadanos. Cuando Sánchez dijo que su tesis estaba colgada en Teseo (el repositorio digital de la Universidad), Ciudadanos sostiene que no dijo la verdad porque esta no era accesible por completo. Y sobre ello incidirá.

Aunque los focos también se volvieron el jueves sobre el currículum de Rivera. El partido pidió añadir en su ficha de la web del Congreso el máster en Derecho por ESADE que sí aparece en la web de Ciudadanos, en la que figura también que es doctorando en Derecho constitucional.