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La tecnología israelí, última baza en el crimen de la Caja del Mediterráneo

La policía usará tecnología israelí para desencriptar el teléfono móvil del principal sospechoso. La defensa solicita al juez que deniegue la autorización

El juez, el fiscal y los abogados del caso, en el lugar del crimen. Ampliar foto
El juez, el fiscal y los abogados del caso, en el lugar del crimen.

Año y medio después, la policía aún intenta dar con la prueba que logre desentrañar el crimen de María del Carmen Martínez, la viuda del que fuera presidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) Vicente Sala. Y todas las esperanzas están depositadas ahora en, el nombre de una nueva generación de herramientas informáticas diseñadas por la multinacional israelí Cellebrite para penetrar en la seguridad de cualquier dispositivo móvil. A esta sofisticada tecnología pretende recurrir ahora la policía para desbloquear el iPhone 6 de Miguel López, el principal sospechoso del crimen.

El juez de Alicante que investiga el crimen ha autorizado a especialistas del Servicio de Criminalística de la Dirección General de Policía a analizar ese teléfono y el iPad del sospechoso en un laboratorio de Madrid. Los agentes utilizarán el nuevo programa de inteligencia digital para acceder a la información que esconden ambos terminales.

El abogado de López, Javier Sánchez Vera, se ha negado a facilitar las contraseñas del email y el sistema de almacenamiento en la nube, iCloud, de su cliente. Aunque el letrado sostiene que Miguel López “no tiene nada que ocultar” porque él no mató a su suegra, cree que la diligencia acordada por el magistrado José Luis de la Fuente “no tiene sentido” y puede resultar “dilatoria”.

Como cualquier investigado en un procedimiento penal, López, que se encuentra actualmente en libertad provisional, no está obligado a proporcionar esas claves. Su abogado, además, lo considera del todo punto irrelevante, pues la policía va a “reventar” igualmente los dispositivos con CAIS. Sánchez Vera ha denunciado también que los dos dispositivos estaban “desprecintados”, lo que a su juicio vulnera la cadena de custodia policial y no excluye posibles manipulaciones. De hecho, el defensor ha solicitado ya al juez que cierre la instrucción sin esperar al informe policial.

María del Carmen Martínez, de 72 años, falleció sobre las siete de la tarde del 9 de diciembre de 2016, minutos después de recibir dos disparos en la cabeza en el lavadero del concesionario de coches de su familia, Novocar, que administraba su yerno, que fue detenido el siguiente 8 de febrero.

López permaneció en prisión provisional durante 41 días y quedó libre tras pagar una fianza de 150.000 euros. Aunque facilitó voluntariamente las claves PIN de su iPhone y su iPad, los especialistas de la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana se toparon con información encriptada.

Sus compañeros de Madrid usarán ahora el programa Cellebrite Advanced Investigative Services (CAIS) para hackear el teléfono y la tableta del investigado y copiar todos los datos de los terminales móviles. Fuentes policiales aseguran que esta herramienta forense es la más avanzada de cuantas existen actualmente que hay en el mercado para atacar los complejos mecanismos de seguridad de los dispositivos móviles más sofisticados.

Las fuerzas de seguridad españolas ya han recurrido en más de una ocasión a los servicios de Cellebrite, que saltó a la fama en 2016 por colaborar con el FBI en el desbloqueo del teléfono de Syed Farook, uno de los autores de la matanza de San Bernardino.

El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil también acudió a la compañía para penetrar en la memoria del iPhone 6 de Diana Quer. Más recientemente. Antes, en enero de este año, el instituto armado pidió al juez que investiga la organización del referéndum independentista catalán autorización para que la empresa israelí examine de nuevo el iPhone 6S de Josep María Jové, antiguo número dos del exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras.

En esos casos los teléfonos tuvieron que ser enviados a la sede que Cellebrite tiene en la ciudad alemana de Múnich. En el del crimen de María del Carmen Martínez, en cambio, la policía analizará directamente los dispositivos móviles de Miguel López en su laboratorio de Madrid, pues cuenta ya con la licencia de uso de CAIS, según han precisado fuentes judiciales.

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