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Juana Rivas, en el juicio: “Estaba defendiendo a mis hijos”

Visto para sentencia el juicio contra la madre de Maracena, que se enfrenta a cinco años de cárcel por la presunta sustracción de sus dos hijos

Juana Rivas sale de los juzgados de Granada.

"Espero que se haga justicia". A las 9.35, Juana Rivas ha pronunciado este deseo a la entrada en la sala del Juzgado de lo Penal 1 de Granada para enfrentarse a un juicio por sustracción de menores por el que la Fiscalía pide para ella cinco años de cárcel y seis de inhabilitación para la ejercer la guardia y custodia de sus dos hijos menores, de cuatro y 12 años de edad. Sobre las dos de la tarde, el juicio ha quedado visto para sentencia tras escuchar el juez a ambas partes.

En julio de 2017, instada por una juez a entregar a sus dos hijos a su padre, el italiano Francesco Arcuri, para que volviera con ellos a Italia, Rivas desapareció durante un mes con ellos y no volvió hasta casi un mes después. Antes de escapar con ellos, la mujer presentó una denuncia por malos tratos físicos y psicológicos contra el padre de sus hijos, que asegura que le decía que si le dejaba le quitaría a los niños y le arruinaría la vida. 

Los antecedentes del caso, que abrió un debate sobre la patria potestad y la violencia de género, se remontan a mayo de 2016 cuando Rivas llegó a España con sus hijos y nunca volvió a Italia, donde la familia convivía los últimos tres años. Al no volver, el padre de los menores denunció los hechos y una juez ordenó que los hijos se entregaran al padre para que volvieran a su domicilio en Italia. 

La sesión, que se ha celebrado en una sala pequeña llena hasta la bandera, con miembros de grupos feministas y con los pasillos llenos de gente de pie, ha comenzado con la declaración de Juana. En un duro interrogatorio, la fiscal le ha recordado las numerosas ocasiones en las que incumplió resoluciones judiciales, a lo que Rivas ha respondido: "Soy una madre que estaba defendiendo a mis hijos frente a un padre que me maltrataba física y psicológicamente. Yo no entiendo de leyes". El siguiente en interrogar a Rivas ha sido Enrique Zambrano, abogado que representa a Francesco Arcuri. Juana se ha acogido a su derecho a no responder las preguntas de este letrado. Zambrano ha leído, en cualquier caso, las preguntas que consideraba más interesantes.

Luego ha llegado el turno del abogado de Rivas, José Estanislao López, que ha defendido que Juana siempre hizo lo que sus abogados le aconsejaron, incluso en el momento en el que no devolvió a sus hijos, y también ha hecho hincapié en que el origen de todo radica en una denuncia por presuntos malos tratos Rivas contra Arcuri. El juez ha cortado al abogado en ese momento para recordarle que hoy "no se trataba de un juicio por malos tratos, como usted sabe" sino por otra cosa. La defensa de la mujer le ha preguntado: “Usted no entregó a sus hijos por consejo de sus diferentes abogados que le dijeron que, mientras hubiera trámites legales, la entrega de sus hijos no era obligatoria”. Rivas ha contestado de modo afirmativo. La madre de Maracena (Granada) ha concluido que cuando los abogados le aconsejaron entregar a los niños así lo hizo.

Finalmente, el juez ha intervenido y ha hecho algunas preguntas a Rivas. “¿Nunca le dijo nadie o le advirtió que usted estaba cometiendo un delito?”, le ha preguntado, a lo que Rivas ha respondido: “No, o quizá que podría haber represalias judiciales pero nunca pensé que cárcel”. El juez ha concluido su interrogatorio diciéndole a Rivas que “otra vez, si le pasa algo, elija mejor a sus abogados”. Después ha sido el turno de Arcuri, que ha declarado como testigo por vídeoconferencia  y con traductor desde Italia. El padre ha reiterado que ella se los llevó y que la mujer no le dejaba hablar mucho con ellos. Tras la declaración de varios agentes de la Guardia Civil y de dos psicólogas, se ha dado paso a los últimos alegatos y el juicio ha quedado visto para sentencia. 

Esta sesión es el segundo intento por llevar adelante este juicio. En el primero, celebrado el 14 de junio pasado, el letrado de Rivas abandonó la sala tras comunicar al juez que el abogado principal estaba de baja y que él, como segundo, era incapaz de defenderla adecuadamente. Contra las instrucciones del juez, que quería continuar con el juicio, el abogado abandonó la sala y obligó al juez a suspender el juicio. Hoy, no se están produciendo problemas de esa índole y la sesión se está celebrando con normalidad.

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