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“¡Tongo! ¡tongo!”: aspirantes a docentes denuncian la opacidad de las oposiciones

En Murcia se han quedado sin cubrir un 12% de las plazas y han creado una plataforma para exigir transparencia, como en Madrid

Opositores de Secundaria en Madrid reclaman ver sus exámenes.
Opositores de Secundaria en Madrid reclaman ver sus exámenes.

Unos 300 aspirantes a profesores se han concentrado este jueves ante la Asamblea de Madrid para protestar por los resultados provisionales de las oposiciones que se celebraron el pasado 23 de junio. Con cánticos como "¡Tongo! ¡tongo!", "Un 0,3, ¿y tú te lo crees?" y "Queremos los criterios y no tanto misterio", manifestaban su desacuerdo con las calificaciones obtenidas, pero sobre todo, se quejaban de la falta de transparencia del proceso y de que no se hagan públicos los criterios de evaluación concretos de las materias. La misma queja que recorre, de opositor en opositor, Murcia, Castilla-La Mancha y Extremadura, principalmente. 

Los sindicatos creen que todavía no se pueden sacar conclusiones y piden cautela, porque el proceso en el que participan unas 250.000 personas para 24.000 plazas no ha terminado en todas las comunidades autónomas. Poco a poco empiezan a conocerse resultados con datos que consideran preocupantes. En Murcia se ha perdido el 12% de la oferta de empleo, según José María Ruiz, secretario de Enseñanza Pública No Universitaria de la Federación Nacional de CC OO. De las 506 plazas que había, 63 han quedado desiertas. En Extremadura, tras la corrección de la primera fase, se han quedado sin cubrir 55 plazas de 1.267. En Castilla-La Mancha, a falta de terminar todas las correcciones, se sabe que sobran 79 de 923 puestos de funcionarios. En Cataluña, que las celebró antes, quedaron 80 plazas de 2.000 desiertas. Las especialidades con más plazas sin cubrir en casi todas las autonomías son Física y Química y Matemáticas, junto a otras más minoritarias de Formación Profesional y enseñanzas artísticas. En otras comunidades como Andalucía o Comunidad Valenciana no se han producido estas incidencias.

Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza de CC OO, anima a todos los aspirantes a que reclamen la nota e insiste en la reivindicación que defendieron frente al Gobierno anterior: que la primera fase de la prueba, la que mide los conocimientos teóricos y prácticos del opositor, no sea eliminatoria y así se tenga en cuenta también la capacidad pedagógica del docente. "¿Qué profesor necesita el sistema educativo, uno que saque un cuatro en la prueba teórica, seis en la práctica y nueve en la parte de programación didáctica o uno que saque cinco, cinco, cinco? Me quedo con el primero", dice García. Maribel Loranca, de UGT, igual que CC OO, analizará el proceso cuando finalice pero por ahora reconoce que los primeros datos les están "sorprendiendo" mucho. Además de la eliminatoriedad señala que "el número de tribunales es insuficiente, trabajan bajo mucha presión y en malas condiciones, con muchos opositores por tribunal".

Los profesores piden transparencia

Mercedes Martínez, de 41 años y con una década de experiencia docente aspiraba a una plaza de profesora de Filosofía. Salió de los exámenes pensando que tendría un nueve pero ha sacado un 2,2, y no se lo explica: "¿Qué profesor no sabe hacer un examen de texto, además de Espinoza, que es imposible equivocarte?". Su compañero Uriel, de 28, hizo su tesis doctoral sobre Freud y el psicoanalista le cayó precisamente como tema del examen. Su director de tesis, que vio la copia de su examen en carboncillo, le dio la enhorabuena pero el tribunal le puntuó con un 1,5. "No pedimos que nos aprueben, queremos ver cómo han corregido los exámenes y conocer los criterios de evaluación", insiste el joven.

Martínez, como portavoz de una plataforma de opositores recién creada en Madrid, exige transparencia. Los opositores piden que los contenidos mínimos exigibles y la forma en que se evalúan sean públicos y van a presentar recursos contra los resultados. Si la vía administrativa no responde, estudiarán la judicial.

Pascuala Guardiola, profesora interina de Administración de empresas, opositó por Economía en Murcia. Salió conforme con su examen teórico, pero no le alcanzaron las dos horas y media que tuvo para completar los ejercicios prácticos: "Otros años nos daban cuatro horas. Ninguno de los 209 opositores pudo hacerlo". Pero su caso no ha sido el peor, asegura: "Lo más sangrante ha sido en Inglés, donde uno de los 11 tribunales ha aprobado solo a cuatro aspirantes en la primera fase".

Más de 400 opositores de todo Murcia crearon han creado también una plataforma por la impotencia que les generó "esta injusticia". "No vamos en contra de nadie", señala Guardiola. "Pedimos que nos dejen ver nuestros exámenes y los de otros tribunales, y que nos digan los criterios de corrección que han aplicado. Si no nos contestan, iremos a los tribunales".

En Castilla-La Mancha, un opositor que prefiere no dar su nombre sacó un 3,5 en un examen de Historia que según él le quedó "bastante redondo, muy bien hecho". Llevaba preparando las oposiciones un año, pero era consciente de que dependía de factor suerte al sacar la bola. La tuvo: le preguntaron por la historia de América, su especialidad. Además de dar clases en un instituto, es profesor a media jornada en la Universidad en esa materia. Este profesor se queja también de que no conocen los criterios de evaluación ni qué contenido esperan en un tema. "Y al suspenderte, no puedes ir a la segunda fase, que es cuando defiendes tu valía como profesor", lamenta.

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