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Batet defiende el reconocimiento de las “identidades” territoriales en la Constitución

La ministra de Política Territorial sostiene que existe un consenso para abordar la reforma de la ley fundamental

La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet.
La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet. EFE

La ministra a la que Pedro Sánchez ha encargado la resolución del conflicto de Cataluña, Meritxell Batet, llama a una reforma de la Constitución que reconozca las distintas "identidades" territoriales que a su juicio coexisten en España. La titular de la cartera de Política territorial en el Gobierno ha expuesto este martes en una conferencia en Madrid su propuesta de reforma constitucional, que ve "urgente" y con consenso necesario para abordar. Será el acuerdo entre los partidos el que determine cómo se plasma en la Constitución esa realidad de las distintas identidades que conviven en el Estado, ha argumentado.

"Una de las grandezas de España es que tiene distintas identidades, y lenguas y culturas. El reconocimiento de esas identidades tiene que estar en el texto constitucional", ha razonado Batet en la Universidad Rey Juan Carlos, en un curso organizado por la Asociación de periodistas parlamentarios. La ministra no ha hablado de naciones (el PSOE aprobó en el 39 congreso su apuesta por la "plurinacionalidad" de España), sino de "identidades políticas" y ha dejado abierta la concreción de esa propuesta a lo que los partidos decidan que sea. "Ese reconomiento tiene que ser fruto de un acuerdo. Las distintas fuerzas políticas tenemos que hacer el esfuerzo de ponernos de acuerdo", ha expresado.

Batet defiende la idea de "reciprocidad", de "ponerse en la posición del otro". "El respeto a la identidad política propia implica el respeto a la ajena", considera.

La política del PSC es firme defensora de la reforma constitucional para salir del atolladero territorial. "Tenemos una crisis de integración constitucional al menos en el modelo territorial y al menos en algunos territorios. Si una parte de los ciudadanos se aleja del modelo constitucional la eficacia de la Constitución, y su fuerza, sufren. El proceso de reforma es ya parte de la solución a la crisis", entiende. Aunque cualquier proceso de reforma implica un riesgo, "la no reforma también es un riesgo. El de la disfunción, de pérdida de eficacia" del texto constitucional, razona la ministra.

Las reformas del modelo territorial "han devenido urgentes por la inacción y la resistencia a hacerlas. Sin estas reformas es el modelo del 78 el que sufre, el que se debilita", expone Batet.

Batet considera que el consenso para abordar una reforma constitucional "existe desde hace varios años", pero en todo caso ese consenso no tiene que ser de partida. "La reforma reclama un consenso de llegada, pero no de partida. No lo hubo en el 78", ha defendido. Que la reforma constitucional se abra esta legislatura "no depende del Gobierno", justifica la ministra de Política Territorial, sino de la voluntad de todas las fuerzas políticas.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez quiere constatar si existe esa voluntad llamando a los partidos a participar en la comisión de evaluación del Estado autonómico que está abierta en el Congreso, de la que solo forman parte ahora el PSOE, el PP y parte del Grupo Mixto. Si la mayoría de las fuerzas políticas participaran y abordaran un diagóstico, después podría abrirse una comisión de reforma constitucional.

Las palabras de la ministra apuntan a que el Gobierno no promoverá la reforma si no hay mimbres. "Afrontar una reforma de la Constitución no es algo que se pueda hacer improvisadamente y en un plazo corto de tiempo. Venimos de muchos silencios entre muchas formaciones. Lo importante es empezar a caminar, y eso es participar en esa comisión y abrir un diálogo entre las fuerzas políticas para ver si acaba derivando en la creación de esa comisión [de reforma constitucional]", ha concluido Batet.