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El Ejecutivo ataja el intento de Torra de pedir una reunión con el Rey

Felipe VI, de cuyas acciones responde el Gobierno por mandato constitucional, no puede atender esa petición y la ha trasladado a La Moncloa

FOTO: Donald Trump y Felipe VI, en la Casa Blanca el 19 de junio. / VÍDEO: Torra pide una reunión con el Rey, este miércoles, en el Parlament.
Madrid / Barcelona / Washington

Las demandas de la Generalitat catalana no pueden ni deben dirigirse al jefe del Estado sino al Gobierno. No vale por tanto de nada la carta que el president, Quim Torra, envió ayer a Felipe VI emplazándole a mantener una reunión mañana en Tarragona, donde comienzan los Juegos Mediterráneos. El Monarca, de cuyas acciones responde el Gobierno por mandato constitucional, no puede atender esa petición y la ha trasladado a La Moncloa.

El orden protocolario y constitucional se ha cumplido. El intento del presidente de la Generalitat de establecer una relación directa con el jefe del Estado fue ayer inmediatamente atajada. La carta al Rey, firmada por Torra y sus antecesores Carles Puigdemont (huido de la justicia en Alemania) y Artur Mas llegó a La Zarzuela y de inmediato fue reenviada a la presidencia del Gobierno. El jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, hizo el reenvío e informó a Torra, precisando que lo hacía por encargo del Rey. En el Gobierno recordaron el artículo 64.1 de la Constitución: "Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden".

La Moncloa responde así a la carta de Quim Torra para que dirija sus peticiones al Gobierno y no al jefe del Estado. En la Casa del Rey no consta que Torra haya pedido una audiencia con el jefe del Estado por los procedimientos habituales, como suelen hacer los presidentes autonómicos tras tomar posesión. La inauguración mañana en Tarragona de los Juegos Mediterráneos es la ocasión que ve el mandatario catalán para encontrarse con el Rey una vez conocida su asistencia así como la del jefe de gobierno, Pedro Sánchez. "Los juegos son una oportunidad que nos brinda la historia para recoser y reparar eso que la violencia, la represión y la persecución contra el referéndum del 1 de octubre provocó", dice la carta. En una posdata, el presidente catalán señala que ofrece "la mano abierta" para hacer del diálogo "el ingenio que mueva las relaciones entre Cataluña y España".

Mas, Puigdemont y Torra se muestran críticos con el papel adoptado por el Rey tras las cargas policiales durante el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre: "Nos habría gustado que vuestra figura se hubiera quedado al margen de la pugna política entre ciudadanos y el Estado español", sostienen en la carta. "La democracia es también la capacidad de adaptar los marcos legales a las realidades cambiantes configuradas en las voluntades de la ciudadanía", añaden en la misiva. Y terminan: "Hay que abrir una etapa de negociación que acabe siempre por dar la palabra a la ciudadanía de Cataluña".

El presidente de la Generalitat criticó ayer en Twitter la actitud de La Moncloa: "¿Quieren diálogo o no quieren diálogo", preguntó. Fuentes del Govern señalaron más tarde que, una vez sabido que no habrá reunión con el Rey, Torra no ha decidido aún si acudirá a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo.

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