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El pulso entre el PP y Ciudadanos condiciona el futuro de Cifuentes

Rajoy no acelerará una decisión sobre la líder hasta que Rivera aclare si apoya la moción de censura

Sevilla / Madrid

El pulso electoral que dirimen el PP y Ciudadanos condiciona el futuro de Cristina Cifuentes. La formación de Mariano Rajoy no acelerará ninguna decisión sobre la presidenta de Madrid si la de Albert Rivera no da antes el paso de apoyar una moción de censura que le daría el gobierno al PSOE. Ciudadanos, por su parte, sabe que esa apuesta tiene un coste electoral, y ayer se limitó a anunciar que pedirá la dimisión de Cifuentes si el PP se opone a que se la investigue en la Asamblea.

FOTO: Cristina Cifuentes, durante su intervención en la convención del PP. | Vídeo: El ultimátum de Ignacio Aguado al Partido Popular.

Una larga ovación recibió ayer a Cifuentes en la convención que celebra el PP en Sevilla. El homenaje vino precedido del visto bueno del presidente, Mariano Rajoy —“Manifiesto el apoyo del PP a la presidenta de Madrid”—; y del portavoz en el Senado, José Manuel Barreiro — “Es un referente”—. Sin embargo, las mismas manos dedicadas a los aplausos resumieron el caso Cifuentescomo “la crónica de una muerte anunciada”. Así, toca controlar los daños. Y el PP opta por compartirlos con Ciudadanos manteniendo a Cifuentes mientras el partido de Rivera no se decida a dar su decisivo apoyo a la moción de censura de PSOE y Podemos. Un posicionamiento compatible con las dudas que hay en el partido sobre la conveniencia de que la líder regional repita como candidata.

El PP y Ciudadanos luchan por seducir al electorado de centro derecha. Eso dificulta que el partido de Rivera apoye una votación para que en Madrid gobierne la izquierda. Y el PP ve en esa circunstancia una oportunidad para al menos compartir el desgaste de la polémica del caso máster con su rival electoral.

Si Ciudadanos no se suma al resto de la oposición, el PP dejará pasar el tiempo para ver qué conclusiones depara la investigación judicial. En ese caso, el PSOE y Podemos acusarán al partido de Rivera de no apostar por la regeneración, una de sus banderas. Y si Ciudadanos opta por la misma estrategia que siguió en Murcia —donde logró que el PP cambiara de presidente a cambio de que los diputados de Rivera no apoyaran la moción de censura— el partido conservador apurará hasta el último segundo. La línea roja de Rajoy sigue siendo la misma que entonces: no perder el gobierno.

“Si Ciudadanos apoya esa moción de las izquierdas, dándoles la joya de la corona, recuperamos inmediatamente 300.000 votantes que se nos han ido a ellos”, describió ayer un destacado dirigente del PP madrileño.

Como primer paso, el partido de Rivera anunció ayer que pedirá la dimisión de Cifuentes si su formación no apoya en las próximas 48 horas una comisión de investigación en la Asamblea. El PP no confirmó ayer que vaya a votar a favor —pedirá un informe a los letrados para saber si la investigación cumple con los requisitos del reglamento—. Y el reloj presiona a Ciudadanos: la moción de censura probablemente será a finales de abril, por los que los próximos días arreciarán las peticiones de PSOE y Podemos para que la apoye.

Mientras tanto, Cifuentes se mantiene en el puesto. No se plantea dimitir. Y todos los dirigentes del partido miden al milímetro sus palabras.

“Habrá que estar a la espera”, dijo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, sin dar un apoyo explícito a su líder regional.

Dudas en otras candidaturas autonómicas

Además de en Madrid, tampoco están claros otros candidatos autonómicos el PP para la cita de 2019. María Dolores de Cospedal decidirá si repite como candidata en Castilla-La Mancha. En La Rioja, el PP está dividido entre el presidente, Juan Ignacio Ceniceros y la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra. En Cantabria, todo apunta a que la candidata será María José Sáenz de Buruaga, aunque la dirección llegó a plantearse la opción de un independiente que permitiera superar la división interna. Y en Cataluña Xavier García Albiol no repetirá si hay adelanto electoral. La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, y el portavoz Alejandro Fernández, optan a la candidatura

"¿Tiene la señora Cifuentes un máster expedido por la universidad de Madrid?", se preguntó el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. "Si la respuesta es que no, no ha dicho la verdad. Si la respuesta es que sí, ha dicho la vedad", se contestó. "Las contradicciones aparentes de la universidad, que las explique la universidad. Lo que no podemos es hacer responsable al alumno de un título que expide una universidad", argumentó. "O sí o no. Si lo tiene, la presidenta no nos ha mentido. Si no lo tiene, nos habría omitido la realidad. Necesitamos conocer si hay alguna irregularidad, en su caso, en el funcionamiento interno de la universidad". Y añadió: "Mientras no se demuestre lo contrario, ese título existe".

"Como persona y como compañera de partido quiero mucho a Cristina Cifuentes, pero el conjunto de la sociedad y del PP lo que queremos es que se aclare esta situación y que no sea la que monopolice esta convención y el debate sobre el futuro", resumió Juan Vicente Herrera, el presidente de Castilla y León.

Cifuentes, finalmente, ratificó su versión. Hizo el máster, aseguró. Lo defendió, insistió. Y cualquier irregularidad administrativa debe ser aclarada por la Universidad Rey Juan Carlos y no por ella, subrayó.

“Estamos recibiendo muchísimo cariño donde importa: en la calle”, dijo ayer. “Tengo fuerza, mucho más de la que muchos creen, para seguir cumpliendo con mi trabajo”, advirtió. Y luego, con una sonrisa, se quitó los tacones y se subió a la cinta de andar instalada por el PP para que los afiliados imiten a Rajoy en sus caminatas mañaneras.