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La mujer de El Chicle niega ahora que estuviera con su marido la noche que desapareció Diana Quer

El Chicle declara durante unas cuatro horas ante agentes especializados en interrogar a delincuentes correosos

Salida de la mujer detenida del cuartel de Padrón, custodiada por agentes de la UCO.

El delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, ha informado este sábado de que el hombre detenido ayer por un intento de robo y secuestro en Boiro (A Coruña) y su pareja, también arrestada, están siendo ya investigados oficialmente por la desaparición de Diana Quer en 2016 en A Pobra do Caramiñal (A Coruña). La mujer del detenido se ha desdicho de la declaración que hizo durante las pesquisas iniciales sobre el caso Quer, cuando aseguró que la noche de la desparición estuvo con su marido. Ahora ha manifestado que no estaba con su marido y principal sospechoso cuando en 2016 Diana Quer despareció de A Pobra do Caramiñal sin dejar rastro, informa la agencia Efe.

Durante la inauguración de la ampliación del puente de Rande en Vigo y en declaraciones recogidas por Efe, Villanueva ha asegurado que el hombre, José Enrique Abuín Gey pero conocido como El Chicle, y su mujer, Rosario Rodríguez, fueron capturados "en principio" por el asalto a una joven en la noche del pasado día de Navidad pero las pesquisas policiales se han extendido al caso de la joven madrileña.

La mujer del Chicle ha sido la primera en comparecer ante los agentes ya que, según fuentes de la investigación, su testimonio es fundamental para dilucidar la relación de su marido con lo ocurrido la noche en que se perdió el rastro de la joven madrileña. El abogado del detenido ha llegado este sábado a la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña donde se desarrollan los interrogatorios sobre las 13 horas. Una hora más tarde comenzaba la declaración del Chicle, que se ha prolongado durante alrededor de cuatro horas y que ha sido realizada por agentes especializados en delincuentes correosos.

La Guardia Civil tiene previsto realizar un nuevo registro en la casa que la pareja tiene en Taragoña, en el municipio de Rianxo, custodiada durante todo este viernes por las fuerzas de seguridad y en la que se han congregado numerosos curiosos. Los agentes esperaban realizarlo esta tarde en compañía del Chicle pero el interrogatorio en A Coruña se ha prolongado más de lo previsto y, al caer la noche, han decidido posponerlo hasta mañana a primera hora de la mañana.

Los investigadores se afanan desde ayer en abrir una brecha en el testimonio de la mujer que les permita tirar del hilo. Ambos han pasado su primera noche bajo custodia en la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña, a donde fueron conducidos tras su detención en Rianxo (A Coruña). Fuentes de la Guardia Civil han confirmado a este diario que desde primera hora de la mañana se ha descartado que vayan a pasar a disposición judicial este sábado. La intención de los agentes es agotar el plazo de 72 horas previsto por la ley, que expira el lunes.

Ambos permanecieron detenidos en el puesto de Padrón, custodiados por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) desplazados desde Madrid, mientras que agentes de esta misma unidad realizaban distintas diligencias, entre ellas, el registro de su vivienda, ubicada en la parroquia de Taragoña (Rianxo). El domicilio se encuentra a un par de kilómetros del puente bajo el que un mariscador encontró por casualidad el móvil de Diana Quer. A media tarde, los arrestados fueron conducidos por separado, con un par de horas de diferencia, a las dependencias centrales de la Guardia Civil en Galicia.

Tras la desaparición de Diana Quer, el hombre, apodado el Chicle, fue interrogado por los investigadores pero no pudieron reunir indicios suficientes para relacionarlo directamente con su desaparición. Ahora las pesquisas se han reactivado tras ser detenido por un intento de secuestro el pasado día de Navidad en Boiro, un municipio cercano a A Pobra.

La detención de J.E.A.G se produjo ayer viernes tras la denuncia de una joven de Boiro esta semana, en la que aseguró que la amenazó con un cuchillo para robarle el móvil e intentó meterla en el maletero de su coche. Pero, ante los gritos de ella, salió huyendo. Esta denuncia, en un municipio vecino al de A Pobra donde se esfumó el rastro de Quer, llamó la atención de los investigadores del caso Quer, archivado provisionalmente por el juez en abril por falta de sujeto contra quien dirigir las actuaciones, aunque las investigaciones de la Guardia Civil han proseguido.

En su día, hace un año y cuatro meses, fueron interrogadas 200 personas y el círculo se cerró con 80 sospechosos, que encabezaba el ahora detenido. El hombre encaja con el perfil que buscaban los investigadores: tiene 35 y 40 años, de la zona y con antecedentes delictivos. 

Las señales de los teléfonos móviles de los 80 sospechosos los situaban en la zona por la que se movió el terminal de la joven la noche de su desaparición a las mismas horas que ella. Entre los 80, destacaba J.E.A.G por su historial delictivo. El ahora detenido tiene antecedentes por tráfico de cocaína.

El problema que tuvieron y que siguen teniendo los investigadores es que en la zona no hay suficientes antenas como para detallar más las posiciones de los móviles. Por su terminal solo se sabe que J. E. A. G. estaba en la zona en que desapareció Diana a la misma hora en que se perdió su rastro, pero su mujer sostiene que pasó toda la noche con ella. Sin embargo, durante el último interrogatorio ha manifestado que no estaba con su marido la noche de la desapareción de Diana Quer. 

La joven madrileña, que tenía 18 años cuando desapareció, fue vista por última vez en torno a las 2.40 del 22 de agosto de 2016. Estaba al final del paseo do Areal de A Pobra, cuando volvía de la verbena andando y se dirigía supuestamente a su casa en el lugar de O Xobre, donde veraneaba con su madre y su hermana. Su teléfono continuó dando señales de vida hasta las cinco de la madrugada, según las pesquisas, e hizo un desplazamiento rápido hacia la zona de Taragoña que, se deduce, se produjo en coche.

El último paso adelante que los investigadores habían dado hasta el momento desde el cierre judicial del caso no sirvió para reabrir el sumario. El pasado julio, los investigadores lograron desbloquear el teléfono de Diana. Los agentes lograron acceder a la información del maltrecho terminal gracias a una empresa privada israelí con sede en Munich, pero no obtuvieron datos de relevancia.

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