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Detectan ejemplares del mosquito que transmite el dengue y el zika en Fuerteventura

El Ejecutivo canario aclara que la mera presencia del 'Aedes aegypti' no supone que se esté produciendo transmisión de enfermedades

Aedes aegypti
El mosquito Aedes aegypti. AP

La Dirección de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha informado de la detección de ejemplares del mosquito Aedes aegypti en la isla de Fuerteventura. El insecto, que supone el principal vector de transmisión de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla y el zika, fue localizado en la urbanización Las Granadas ubicada en la capital majorera de Puerto del Rosario.

El Ejecutivo canario asegura que se está efectuando una primera intervención en la isla. Se está procediendo a la colocación de un mayor número de trampas y a la realización de encuestas en los domicilios cercanos a la zona donde se ha detectado este mosquito para determinar el grado de difusión y el área en el que se van a efectuar las tareas de eliminación. El Gobierno autonómico informa de que también realiza tareas de inspección y localización de los posibles criaderos. Todo ello aportará la información necesaria para proceder a la rápida y eficaz erradicación del mosquito, resalta el Gobierno en un comunicado.

El Ejecutivo aclara que la mera presencia del mosquito no supone que se esté produciendo transmisión de enfermedades como el dengue, el zika, la fiebre amarilla o el chicungunya, ya que estas no están presentes en las islas salvo casos esporádicos importados.

El director del Instituto de Enfermedades Tropicales, Basilio Valladares, coincide en que, en este momento, "la posibilidad para transmitir enfermedades es nula puesto que no hay enfermos en la isla para transmitirla pero si se afincase llegará un momento que puedan transmitir el dengue o el zica, tal y como ocurrió en Cabo Verde y Madeira". En 2010 se detectaron casos de dengue en Praia, capital de Cabo Verde y en 2005 también se registraron más de 30 casos en Madeira tras detectarse la presencia del mosquito.

Del mismo modo, Valladares apunta a la necesidad de establecer mayores controles en las fronteras en productos como frutas u objetos textiles que pueden albergar larvas de mosquito. Además, la presencia del mosquito, según el responsable del instituto de Enfermedades Tropicales, responde a un progresivo aumento de las temperaturas en las islas debido al progresivo cambio climático.

En Canarias, se viene vigilando desde 2011 la posible aparición de mosquitos invasores a través del Sistema de Vigilancia Entomológica de Canarias, que coordina la Dirección General de Salud Pública en colaboración con el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y de Salud Pública de la Universidad de la Laguna. El Sistema de Vigilancia Entomológica de Canarias tiene por objeto la detección precoz de la presencia de mosquitos con potencial invasor. Para ello se monitorizan fundamentalmente dos fuentes de información, la primera se basa en las notificaciones de ciudadanos o profesionales de la salud, y la segunda se basa en la implantación de diversos dispositivos en los principales puntos de entrada de mosquitos en el archipiélago (puertos y aeropuertos y determinados invernaderos) para detectar ejemplares adultos, huevos o larvas.

Esta labor de campo la realizan los cuerpos de inspectores de salud pública de las respectivas direcciones de Área, coordinados por la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud.

Además, Canarias viene trabajando desde hace años en la detección de mosquitos transmisores de enfermedades y en 2008, el archipiélago se incorporó al Programa de Cooperación Transnacional con la finalidad de crear mapas de riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos. Esa incorporación supuso el desarrollo del primer estudio, realizado por el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública, de vectores transmisores de enfermedades tropicales que se efectuaba en Canarias desde 1987, y dio como resultado la identificación de la presencia de especies residentes ya conocidas en las islas, entre las que no estaban el Aedes aegypti.

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