La Fiscalía se opone a que las causas por rebelión en Cataluña se acumulen en el Supremo

El ministerio público prefiere que los imputados no aforados sean investigados en la Audiencia Nacional

Varios exconsellers llegan a la Audiencia Nacional.
Varios exconsellers llegan a la Audiencia Nacional. Alvaro García

La Fiscalía se opone, en un informe que será remitido al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, a que las investigaciones por rebelión que se siguen en el alto tribunal y en la Audiencia Nacional por el proceso independentista catalán se acumulen en una misma causa, según han informado fuentes del ministerio público.

Más información
El magistrado del Tribunal Supremo aprecia rasgos de violencia en el ‘procés’
Cargos imputados por el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional
La Audiencia cree que la huida de Puigdemont aumenta el riesgo de fuga de Jordi Cuixart

Este martes termina el plazo de cinco días dado por Llarena para que las partes remitan sus informes sobre la posible acumulación de estos sumarios, que derivan de las querellas presentadas por el fallecido fiscal general del Estado, José Manuel Maza, el pasado 31 de octubre, cuatro días después de que el Parlament de Cataluña proclamara la independencia de esa comunidad autónoma.

En el Supremo, el juez Llarena investiga a seis miembros de la Mesa del Parlament, encabezados por Carme Forcadell, la mayoría de los cuales mantienen la condición de aforados. En la Audiencia Nacional, la juez Carmen Lamela tiene abierta una causa contra los miembros del Gobierno de la Generalitat destituidos por el Ejecutivo central el mismo 27 de octubre en aplicación del artículo 155 de la Constitución. De ellos, ocho exconsellers, entre ellos el vicepresidente autonómico Oriol Junqueras, permanecen en prisión incondicional y otros cinco, entre ellos el expresident Carles Puigdemont, han huido a Bélgica para ponerse a salvo de la justicia española.

El ministerio público aduce varias razones para mantener, al menos de momento, las causas separadas. En primer lugar, considera prematura la acumulación porque la condición de aforados de unos y otros querellados puede verse alterada tras las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre. También señala que las leyes no establecen que por el hecho de concurrir aforados y no aforados en la causa, el Supremo deba atraer la causa para sí.

“Las dos piezas separadas de la causa seguida ante la Audiencia Nacional y la causa seguida ante el Supremo, ambas en fase de instrucción, gozan de sustantividad propia y (...) aunque entrelazadas, presentan características propias y son susceptibles de análisis independiente o separado”, señala el escrito. Según la fiscalía, aunque los hechos atribuidos a cada grupo de querellados guardan una vinculación, las conductas de cada uno son distintas y “no presentan una conexión material inescindible” que aconsejaría juzgarlas conjuntamente.

Otro motivo para mantener las causas separadas es, según la fiscalía, “la evitación de una macrocausa, no estrictamente necesaria y muy inconveniente para la agilización de la justicia”. La fiscalía recuerda, además, que el criterio general del Supremo en sus últimas resoluciones ha sido investigar únicamente a aforados.

En cualquier caso, la decisión final sobre la acumulación o no de las causas de la Audiencia Nacional y el Supremo dependerá exclusivamente del criterio del juez Llarena. Este martes, la juez Lamela envió al magistrado del alto tribunal el informe sobre el estado de la investigación que lleva contra los exmiembros del Govern. Esta causa incluye también las pesquisas por sedición contra los líderes de las entidades soberanistas Asamblea Nacional Catalana y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, también encarcelados y contra el ex comisario mayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluís Trapero.

Los 20 querellados, sostiene la Fiscalía, alentaron, con su desobediencia “sistemática” a las resoluciones del Constitucional, “un movimiento de insurrección activa entre la población frente a la autoridad legítima de las instituciones del Estado con el fin de conseguir su objetivo secesionista”.

Las querellas por rebelión contra los principales líderes independentistas catalanes se centran principalmente en el periodo comprendido entre el 6 y 7 de septiembre, cuando el Parlament aprobó, despreciando los derechos de la minoría, las llamadas leyes de desconexión de Cataluña, y el 28 de octubre, cuando Puigdemont, ya cesado en aplicación del artículo 155 de la Constitución, se presentó, en un discurso grabado en Girona y retransmitido por TV3, como presidente de la Generalitat.

Las denuncias, firmadas ambas por el fallecido fiscal general Maza, enmarcan los episodios de levantamiento “intimidatorio y violento” contra la Constitución y para “romper la organización territorial del Estado” en el plan independentista que arrancó el 9 de noviembre de 2015. Ese día, los diputados de Junts pel Sí y la CUP aprobaron en el Parlament la resolución independentista.

“Con sus decisiones y actos a lo largo de estos dos últimos años [los querellados] han producido una crisis institucional que culminó con la declaración unilateral de independencia realizada, con total desprecio a nuestra Constitución, el pasado 27 de octubre”, recordó Maza en la comparecencia en la que anunció la presentación de las querellas.

Sobre la firma

Fernando J. Pérez

Es redactor y editor en la sección de España, con especialización en tribunales. Desde 2006 trabaja en EL PAÍS, primero en la delegación de Málaga y, desde 2013, en la redacción central. Es licenciado en Traducción y en Comunicación Audiovisual, y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS