Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un partido populista se concentra en Moscú ante el Consulado español

“La desintegración de Europa nos es beneficiosa”, dice el líder de la formación

El político ultranacionalista ruso Vladímir Zhirinovski, este jueves, ante el Consulado de España en Moscú (Rusia).
El político ultranacionalista ruso Vladímir Zhirinovski, este jueves, ante el Consulado de España en Moscú (Rusia). EFE

El político populista Vladímir Zhirinovski, de 71 años, y varias decenas de seguidores de su partido (Partido Liberal Democrático de Rusia o LDPR, en sus siglas rusas) se concentraron ayer a favor de la independencia de Cataluña ante el Consulado de España en Moscú. “La desintegración de Europa nos es beneficiosa”, dijo Zhirinovski, sobre un telón de fondo de enseñas del PLDR y un par de banderas catalanas pintadas sobre cartones. A preguntas de EL PAÍS sobre dónde está Cataluña, uno de los jóvenes de la concentración no supo contestar.

El LDPR tiene 39 escaños (de un total de 450) en la Duma Estatal (Cámara baja del Parlamento) y Zhirinovski ha anunciado que competirá en las elecciones presidenciales del próximo marzo, lo que ya hizo sin éxito en cuatro ocasiones (1996, 2000, 2008 y 2012). Además, en 1991, cuando aún existía la Unión Soviética, se presentó a los comicios por la presidencia de la Republica Federada Socialista Soviética (la mayor de las 15 que formaban la URSS).

“Defenderemos a Cataluña, a Escocia, a Gales. La desintegración de Europa nos beneficia. A ustedes la desintegración de la URSS les benefició y hoy vamos a abogar por la desintegración de Europa, por la desintegración de América, que todo el mundo vaya a la catástrofe”, afirmó. Luego, más pausado, añadió: “Ya que ustedes se inventaron hacer lo que les conviene, nosotros también seguiremos este principio, pero eso es egoísta, son malas motivaciones. Así que, si son demócratas y están por la libertad, den libertad a Cataluña y nosotros les daremos con mucho gusto [libertad] a los que quieran marcharse de Rusia”. “Nadie quiere [marcharse de Rusia], porque es un país rico, poderoso y grande”, concluyó Zhirinovski.

Oportunista e histriónico, Zhirinovski se caracteriza por un estilo lapidario y provocativo. El LDPR tuvo su momento más álgido en las elecciones parlamentarias de diciembre 1993, cuando Rusia estaba conmocionada por la disolución a cañonazos del Parlamento. La demagogia de Zhirinovski —atractiva para rusos que se sintieron humillados en la década de los noventa— suele orientarse en la práctica (en votaciones en el Parlamento, por ejemplo) en la sintonía con el Kremlin. El jefe del Comité de Exteriores de la Duma Estatal, Leonid Slutski, pertenece también al LDPR.

La convocatoria de la concentración fue ampliamente difundida por el LDPR, que se equivocó, no obstante, al anunciar que el evento sería frente a la Embajada de España, en otro barrio de la ciudad. A partir del 1 de octubre, la policía reforzó la vigilancia de esta sede diplomática, según los agentes.

El Kremlin califica el conflicto en Cataluña de asunto interno de España. “Esta es la posición oficial”, dijo Zhirinovski, y añadió: “Estamos a favor de que Cataluña sea un Estado independiente”. Pasando al terreno soviético y postsoviético, el político afirmó no reconocer el acuerdo por el que se puso fin a la URSS en diciembre de 1991. “La desintegración de la URSS fue ilegal, como fue ilegal la desintegración de Yugoslavia”, exclamó. “Estamos por el restablecimiento de las fronteras de la URSS (…) pero mediante referéndum, sin acciones militares”, puntualizó. “Occidente reconoció la desintegración de la URSS (…) y le cuesta dar la de Cataluña”, sentenció.

El fin de la concentración, según dijo, era “enseñar al Gobierno de España y al Monarca que en Rusia hay muchos ciudadanos que apoyan el deseo de los catalanes de vivir independientes bajo su bandera”.

 

Más información