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Mariano Gomà | Presidente de la Societat Civil Catalana

“Puigdemont ha decidido suicidarse”

El Presidente de la Societat Civil Catalana está convencido de que no habrá referéndum

Mariano Goma, presidente de Societat Civil Catalana. En vídeo, declaraciones de Carles Puigdemont. ATLAS

Mariano Gomà (Barcelona, 1952) preside Societat Civil Catalana, la principal organización ciudadana contra el independentismo. Está convencido de que no habrá referéndum.

Pregunta. ¿Qué cree que va a pasar el domingo que viene?
Respuesta. Puigdemont ha decidido suicidarse. Está al borde del precipicio pero llegó para asumir ese papel hasta el final. No dudamos de que el referéndum no se celebrará porque transgrede todas las leyes. Es posible que haya una movida, movilización o simulacro. Pero no tendrá sentido ni soporte institucional.

P. Han lanzado una campaña pidiendo a los ciudadanos que no voten. ¿Por qué?
R. Hay muchísima gente desinformada y otra mal informada. Nuestra obligación es informar de que no vayan a votar porque es un acto ilegal. Se ha hecho poca pedagogía. Es como si alguien te invita a saltarte un semáforo. Les decimos que es delito.

P. ¿Votar sería un delito?
R. No soy jurista y no lo sé, pero estarían obedeciendo a un acto ilegal. Hay personas de buena fe a las que han dicho que votar es un derecho, que todo el mundo debe ser libre de manifestarse y que será beneficioso para Cataluña. Pero no les informan de las consecuencias de un acto que transgrede todas las leyes.

P. ¿Cree que al final detendrán a Puigdemont?
R. Los jueces dictaminarán, pero está transgrediendo la ley; alienta a la gente a asistir actos que pueden ser manifiestamente violentos y dice que va a declarar la independencia. No deseo su detención y, si sucede, es posible que haya protestas mayores de la que hay. Pero el apoyo a una persona que comete ilegalidades tiene un techo: en Cataluña viven 7,5 millones de personas y es fácil sacar el porcentaje si protestan 20.000, 50.000 o 100.000.

P. Habla de actos manifiestamente violentos. ¿Se refiere al escenario que se puede generar entre quien quiera votar y los policías que lo impidan?
R. Ya ha habido actos de violencia. Intuyo que el domingo puede haberlos. Hay gente que provoca a los cuerpos de seguridad o a los mossos. Es violencia el destrozo de coches de la Guardia Civil, las manifestaciones con gritos e insultos o cuando hay carteles señalando a personas determinadas. Me gustaría no tener que recordar en la historia lo que significó.

P. Corren vídeos en la red de cómo ciudadanos aplauden y gritan “¡a por ellos! a los guardias civiles que van a Cataluña ¿Qué le dice esa foto o imagen?
R. Nada. Que el Estado de derecho usa los instrumentos que tiene a su disposición. Y si son los garantes de la seguridad, es lícito equilibrar los focos.

P. Han desconvocado la manifestación que iban a hacer con partidos constitucionalistas y entidades para el sábado y la han suplido por la campaña de no votar. ¿Por qué?
R. Las circunstancias lo desaconsejan, pero se hará más adelante. Necesitamos garantizar la seguridad, la convivencia y la paz y queremos cercenar cualquier acto que pueda provocar violencia innecesaria o se entienda como una provocación. Y hay otra razón: no somos los que debemos salir a la calle. Estamos dentro de la ley. En esa manifestación iban a estar dirigentes del PSC, Ciudadanos y del PP.

P. ¿Cómo ve que Ada Colau permita que se vote en Barcelona?
R. Me da la sensación de que mira más los detalles que la globalidad del problema. Nos estamos jugando el país, nos estamos jugando España. Deben primar más los intereses generales del Estado y no los particulares o de partidos. Cuando dirigentes políticos como Colau, Puigdemont o Rajoy dejen de lado sus personalismos y su horizonte de votos para poner su estructura al servicio de la causa, España saldrá adelante.

P. ¿Qué solución ven a este conflicto?
R. Diálogo. Es una frase muy manida pero es que no hay más. Ahora bien: hacen falta dos ingredientes: pinchar el globo de la tensión y volver a la legalidad. Y a partir de ahí podemos hablar de todo. Por supuesto, descartando el referéndum.

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