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Los independentistas utilizan la corrupción del PP para justificar la secesión

Tardá: "¿Por qué creen que nos queremos ir? Porque estamos hartos de la corrupción!"

Los partidos independentistas catalanes, y en especial ERC, aprovecharon ayer el Pleno sobre el caso Gürtel para justificar el secesionismo de Cataluña por la corrupción del PP. “¿Por qué cree que nos queremos ir? ¡Porque estamos hartos de la corrupción! ¿Qué se creen, que somos imbéciles?”, espetó Joan Tardá, portavoz de ERC, a Mariano Rajoy. El PDeCAT vinculó la “desafección” en Cataluña a Gürtel y fijó el origen del problema en la recogida de firmas del PP contra el Estatut. Los populares afearon la corrupción del 3% de los convergentes.

El portavoz de ERC, Joan Tardá, en el Pleno.

A 31 días de la fecha marcada en el calendario por la Generalitat de Cataluña para celebrar un referéndum unilateral de secesión, los partidos independentistas en el Congreso, aunque sobre todo ERC, elevaron el tono contra el Gobierno, el PP y las instituciones españolas para argumentar el proceso independentista que impulsa el Gobierno catalán.

En una durísima intervención, el portavoz de ERC —conocido ya por sus vehementes discursos desde la tribuna—, acusó al PP de “prostituir” las instituciones, al Tribunal Constitucional de haber “prevaricado” para recortar el Estatut; cargó contra la “prensa española” que les dedica “insultos y prejuicios atávicos, caricaturas burdas y apelaciones a la violencia y amenazas” y contra las instituciones españolas, que “no tienen ninguna autoridad moral en Cataluña”, y a las que “la mayoría de la población percibe como corruptas, incapaces de sintonizar con los anhelos de la ciudadanía”.

Pero el portavoz de ERC justificó sobre todo la vía unilateral secesionista con la corrupción y, aún es más, argumentó que la consulta que la Generalitat pretende celebrar el 1 de octubre servirá para juzgar la financiación irregular del PP. “A Gürtel ya lo juzgará la Audiencia Nacional, la corrupción ya la juzgará algún día la sociedad española… Pero nosotros lo juzgaremos el 1 de octubre votando pacíficamente”, afirmó Tardá desde la tribuna.

El obsequio de Campuzano al presidente

El tono entre los independentistas y el Gobierno fue muy áspero en el debate parlamentario, pero el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, entregó un obsequio al presidente. Al finalizar su intervención, el diputado se acercó a Mariano Rajoy para regalarle un libro, La nacionalitat catalana de Enric Prat de la Riba (1906), en edición especial con motivo del centenario de la muerte del autor.

Se trata del libro fundacional del catalanismo que ya reivindica un Estado para Cataluña, subrayaron fuentes convergentes, aunque De la Riba no era independentista. El mensaje que quería trasladarle Campuzano a Rajoy con el libro, explicó el diputado a EL PAÍS, es que “la cuestión catalana viene de lejos”. "Sin visión histórica, que Rajoy parece no tener, es imposible abordar la cuestión catalana en toda su dimensión. Quizás si hubiera leído a Prat hace años se hubiese podido construir una salida distinta a la actual", argumentó.

El representante del partido que ocupa la vicepresidencia de la Generalitat espetó al presidente que solo con la fuerza podrá impedir el referéndum. El 1 de octubre Cataluña optará por “la valentía democrática”, esgrimió Tardá antes de dirigirse a Rajoy: “Le dejaremos a usted la fuerza bruta y corrupta. Solo les queda la fuerza para imponer el poder”. “Solo les queda la violencia de los corruptos”, incidió.

Unidad de España

La tesis es compartida por los convergentes —aunque siempre de estilo más moderado— ya que vincularon el aumento del independentismo en Cataluña con la corrupción de los populares. “Seguramente en la desafección catalana que vivimos en los últimos años la trama Gürtel tiene mucho que ver”, reflexionó el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano. El diputado convergente responsabilizó directamente al PP del proceso independentista. “El origen de lo que está sucediendo y va a suceder en las próximas semanas en Cataluña tiene que ver con la recogida de firmas de su partido en contra del Estatuto. Y nadie ha asumido la responsabilidad”, criticó.

Nada dijeron los independentistas de la corrupción que también ha afectado a los partidos catalanes y ahí incidió el PP. La réplica se la dio el portavoz popular Rafael Hernando y no el presidente. “Usted habla de corrupción por barrios”, le afeó el popular a Tardá, y le criticó que no hable de que “comparte Gobierno con los del 3%”, en referencia al caso de comisiones ilegales en el que está involucrada la antigua Convergencia.

El proceso secesionista catalán estuvo muy presente en el Pleno también porque el presidente del Gobierno prefería hablar de Cataluña y del terrorismo o la recuperación económica, antes que hacerlo del motivo de la sesión, la presunta financiación irregular del PP. El jefe del Ejecutivo utilizó su primera intervención para recordar que los atentados de Barcelona y Cambrils son un “recordatorio” de que defender la vida y los derechos de las personas deben ser la “máxima prioridad”. Rajoy quiso dejar un mensaje claro sobre Cataluña. “Preservar la unidad de España”, el “texto constitucional, y con él, el sistema democrático”, es algo que exige toda su atención y a lo que no “puede” ni “va a renunciar”, subrayó.