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Tengo el cuerpo como el tiempo

Los cambios meteorológicos, típicos del mes de abril, afectan a la salud

San Sebastián, el pasado martes.
San Sebastián, el pasado martes.

Si cuando cambia el tiempo nos molesta una antigua fractura o se nos enfrían más que a nadie los pies, muy probablemente seamos meteorosensibles. Existen diversos grados de meteorosensibilidad, que llega a provocar, en los casos más agudos, enfermedades asociadas con los cambios de tiempo. Así lo ha demostrado la meteorobiología, la ciencia que estudia los efectos en la salud de los cambios atmosféricos. Estas son algunas de las consecuencias y enfermedades asociadas a las variaciones del tiempo:

1. La humedad: Un efecto que puede considerarse estético es que los cambios de humedad afectan a la longitud del cabello, una propiedad que en el pasado se ha utilizado para medir la cantidad de humedad del aire. Por otro lado, la creencia popular que asocia la humedad a un agravamiento de la artritis ha sido refrendada por estudios científicos.

2. Temperatura: Las variaciones de temperatura obligan al cuerpo humano a realizar un esfuerzo de termorregulación para mantener los aproximadamente 37 grados habituales de nuestro organismo. El aumento de frío y calor afecta especialmente a las personas mayores y a los niños por su dificultad de estabilizar la temperatura, y pueden llegar a sufrir problemas de deshidratación, hipertermia e hipotermia. Por eso, las olas de frío y calor vienen acompañadas de un aumento de la mortalidad.

La lista de efectos en el cuerpo humano de los cambios de tiempo es inacabable, llegando en algunos casos a ser patológicos

3. La presión: Los efectos de la variación de presión se sienten en los oídos, ya que el tímpano ha de equilibrar la diferencia de presión del aire entre el exterior y el interior. Las articulaciones sufren por la variación de la presión del líquido intraarticular. El cuerpo humano actúa, pues, como barómetro biológico, permitiendo anticipar ciertos cambios de tiempo.

4. Contaminación atmosférica: El aumento de la contaminación atmosférica urbana está fuertemente condicionado por las situaciones meteorológicas. Las consecuencias de la polución son un incremento del riesgo de padecer enfermedades respiratorias, agudas y crónicas, y cardiovasculares. Además, las concentraciones de polen y otros alérgenos en el aire, que también pueden ser considerados contaminantes, producen picos de alergia durante las épocas de floración.

5. La combinación de presión y temperatura: También existen efectos combinados, como a los que están sometidos los alpinistas. Al ascender grandes montañas, se produce una disminución de la presión y de la temperatura. La disminución de la presión por la altura conlleva un descenso de la concentración de oxígeno, lo que puede llegar a provocar un edema pulmonar. En el caso de las temperaturas, cuando son extremadamente bajas, pueden dar lugar a la aparición de congelaciones.

6. Vientos. Además de efectos físicos asociados a los cambios de tiempo, también existen de carácter psicológico y psiquiátrico. Los vientos cálidos y secos, como el Chinook o Föhn, se asocian a un agravamiento de estos problemas.

Pero no solo los seres humanos se ven afectados, leve o patológicamente, por los cambios meteorológicos. La fenología estudia los efectos de los cambios del tiempo y clima en los ciclos biológicos de plantas y animales. Los cambios en las fechas de floración o en los ciclos reproductivos de los animales permiten establecer los efectos del cambio climático en los seres vivos.