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Errejón busca una imagen menos moderada y recupera la defensa de la renta universal

Los Anticapitalistas, la corriente más izquierdista, comparten la medida

Podemos va a reabrir en el congreso de Vistalegre 2 debates políticos que aparcó poco después de su nacimiento por el cálculo electoral. El número dos, Íñigo Errejón, pondrá sobre la mesa la recuperación de una de las medidas del primer programa de Podemos que se moduló para que fuera viable. Se trata de la renta básica universal (otorgar una renta a todos los ciudadanos), que defenderá en su ponencia y con la que pretende también despojarse de la imagen de moderado. Los Anticapitalistas, la corriente más izquierdista, comparten la medida.

Íñigo Errejón, 'número dos' de Podemos.
Íñigo Errejón, 'número dos' de Podemos. EL PAÍS

Errejón y su equipo trabajan en la elaboración de los documentos políticos y organizativos que van a presentar en las próximas semanas y con los que confrontarán en el congreso con los del líder, Pablo Iglesias, aunque Errejón no le dispute el liderazgo. El número dos asegura que tiene un proyecto diferenciado al del secretario general, y ahora tendrá que plasmarlo por escrito. En su ponencia política, Errejón defenderá que Podemos recupere la llamada renta básica universal, según han confirmado a EL PAÍS varios miembros de su candidatura. Se trata de una medida que los Anticapitalistas también defienden y que podría por tanto salir adelante en la votación ante las bases. Los errejonistas y el ala más izquierdista comparten otras medidas organizativas.

Podemos incluyó en su primer programa electoral, el de las europeas de 2014, la renta básica universal, el “derecho a una renta básica para todos y cada uno de los ciudadanos por el mero hecho de serlo y, como mínimo, del valor correspondiente al umbral de la pobreza con el fin de posibilitar un nivel de vida digno”, decía el texto del programa. Este indicaba también que la medida se financiaría a través de una reforma progresiva del IRPF y de la lucha contra el fraude fiscal, sin mayor concreción.

Cambios posteriores

En sus programas electorales posteriores (y en el último para las generales de junio del año pasado), el partido sustituyó esta prestación universal por un sistema de rentas para los hogares con ingresos por debajo del umbral de la pobreza —similar al del PSOE— y por un complemento a los salarios bajos.

Los errejonistas creen que el debate público es más propicio ahora para volver a defender esta medida —Finlandia va a poner en marcha este 2017 un programa experimental de renta básica con 2.000 ciudadanos— y creen que es necesaria. “En un contexto de cambio estructural y de deterioro de los ingresos salariales para garantizar las condiciones de subsistencia mínimas, es necesario que el Estado las garantice”, argumenta Jorge Moruno, responsable de Discurso de Podemos y uno de los principales dirigentes afines a Errejón. Su cuantificación y modelo de financiación está en estudio.

El portavoz parlamentario, encuadrado como representante del ala moderada del partido, busca también rehuir esa etiqueta. Aunque esa concepción tiene mucho que ver con su defensa del trabajo en las instituciones, una de sus principales diferencias con Iglesias, y será una de las líneas que también marque su ponencia política. No comparten los errejonistas otras propuestas políticas más radicales de los Anticapitalistas, como la nacionalización de los sectores energéticos o la desobediencia a la Unión Europea, pero sí les une —y podrían sumar mayoría para sacarlas adelante— medidas organizativas. Ambos comparten la intención de restar poder al secretario general —estudian qué atribuciones restarle— así como la descentralización territorial del poder en el partido.

Un sueldo para todos que se abandonó

Podemos prescindió de la renta básica universal que figuraba en su primer programa electoral. Los errejonistas, que proponen recuperarla ahora, defienden que nunca se abandonó “como horizonte a perseguir”, pero tuvo que ser “ajustada” al “gasto asumible” en la legislatura. La medida, defienden, es viable, y no generaría tanto impacto porque “simplificaría las prestaciones que ya existen, que quedarían subsumidas en esta renta”, explica Rodrigo Amírola, coordinador de la secretaría política de Podemos.

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