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El PP y Ciudadanos afrontan la negociación con más puntos en común que discrepancias

Los equipos se reunirán el lunes para empezar a consensuar una agenda de temas

El PP y Ciudadanos afrontan “sin líneas rojas” la negociación para que los 32 diputados de Albert Rivera voten a favor de la investidura de Mariano Rajoy. Los dos partidos reconocen coincidencias en política económica, fiscal y ayudas a los emprendedores; comparten puntos de vista sobre conciliación y medidas de lucha contra la pobreza; y podrían coincidir en la modernización de las políticas activas de empleo, según fuentes de la negociación. “Estamos en el principio de un gran amor”, resumió Rafael Hernando, portavoz popular.

Los equipos negociadores de Ciudadanos y el PP, este viernes. Ampliar foto
Los equipos negociadores de Ciudadanos y el PP, este viernes.

Ninguno de los dos partidos ha querido estropear con una mínima concreción el optimismo. “Hay gran variedad”; “No vamos a imponer nuestro modelo”; “Seguramente nos quedaremos a mitad de camino...”, repetían este viernes los portavoces del PP y Ciudadanos cuando se les pedía que desvelaran qué temas iban a poner sobre la mesa de negociación y cómo iban a abordar los que ya estaban en el pacto.

Sí discreparon en una cosa. El portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, recordó que les gustaría que la negociación con Ciudadanos culminara en un acuerdo de gobierno, y desde Ciudadanos, aclararon que solo negocian para la investidura. Ambas partes se comprometieron a empezar a hablar “sin vetos ni líneas rojas”.

También la firma del pacto fue mucho menos solemne que la del pasado febrero, cuando Ciudadanos y el PSOE suscribieron un pacto de Gobierno y fueron los líderes de ambos partidos y nos sus portavoces parlamentarios quienes posaron para la imagen.

Superado el escollo de las seis medidas anticorrupción que Ciudadanos impuso como condición previa, las dos formaciones se aprestaron a negociar ayer “sin líneas rojas”.

Los dos partidos coinciden en las ventajas de implantar en España la mochila austriaca, una cuenta en la que la empresa hace ingresos al trabajador, que elige si los usa al ser despedido o al jubilarse. Se proponen afrontar el problema de las pensiones. Creen que tienen margen de entendimiento en la reforma de las políticas activas de empleo; en la incentivación de la contratación de parados de larga duración; y la eliminación de trabas a emprendedores y autónomos —Ciudadanos quiere que dejen de pagar cuota cuando no lleguen al salario mínimo—. También comparten la impresión de que retrasar una hora el huso horario de España es una medida de conciliación clave; o el deseo de impulsar la inversión en I+D+I y ciencia. Finalmente, las dos partes apuestan decidadamente por la estabilidad presupuestaria, la defensa de la unidad de España y la firma de un pacto nacional por la educación.

“El PP probablemente se sumará a algunas de nuestras propuestas de conciliación, que llevaron en el programa, o en políticas activas de empleo, porque también incorporaron ya [a su programa] su voluntad de cambiar un sistema que no funciona”, resumió un miembro del equipo negociador de Ciudadanos. “También será fácil que coincidamos en cuestiones como eliminar trabas a emprendedores”.

Nueva etapa de pactos

Los puntos de fricción están en las reformas institucionales —Rivera quiere eliminar las Diputaciones y el Senado—; del modelo laboral —apuesta por un único tipo de contrato—; o las reformas en la ley que rige el funcionamiento de los partidos o de los sistemas de selección de los integrantes del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial. Además, la formación de Rivera se ha mostrado muy crítica con el impuesto de sociedades —que quiere subir—y aspira a bajar el IVA cultural del 21% al 10%. Sin embargo, Ciudadanos no defenderá posicionamientos maximalistas, según fuentes de su Ejecutiva. Este partido está listo para ceder desde las posiciones iniciales de su programa electoral para llegar a los puntos intermedios de encuentro que consensuó con el PSOE en su acuerdo de febrero.

“Empieza la cultura del pacto, que no es nueva, que existió en momentos anteriores de nuestra democracia, y que ahora regresa”, dijo Juan Carlos Girauta, portavoz parlamentario de Ciudadanos, reivindicando el espíritu de la Transición. “El acuerdo que negociemos puede ser amplio, pero no tiene por qué tocar todos los ámbitos de la cosa pública”, añadió, especificando que Ciudadanos considera la negociación de los Presupuestos generales del Estado “una cuestión paralela y aparte”.

Los dos partidos deben negociar al esprint porque Rajoy se presentará al debate en el Congreso el próximo 30 de agosto. Si finalmente suma los apoyos de Ciudadanos y Coalición Canaria tendría 170 votos, por lo que necesitaría otros seis votos a favor en la primera votación u 11 abstenciones en la segunda (cuando es suficiente con sumar más síes que noes). Si Rajoy no saliera investido y no hubiese acuerdo, la tercera convocatoria electoral en un año podría celebrarse en una fecha insólita: el 25 de diciembre, día de Navidad.

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